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La conciencia como campo


La conciencia como campo


Cerebro, mente y conciencia en AMAZON

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Introducción

El enfoque de la conciencia vista como campo fue propuesta por primera vez por Aron Gurtwisch en 1964.
La proposición de Gurtwisch divide la conciencia es tres partes:

  • El tema
  • El campo temático
  • Los límites


El tema en el contexto de campo de conciencia, se refiere a lo que se dirige la conciencia. El campo temático se refiere a los contenidos que no pertenecen al tema, aunque lo pueden influenciar. Los límites se refieren a la construcción de un contexto de experiencia en el mundo.
El campo de conciencia es un proceso dinámico, donde cada estado nuevo que viene está relacionado con el previo.

Este tema me encanta desde que tuve la oportunidad de leer sobre El Retorno de los Brujos, de Pauwels y Bergier. Es curioso, es el instrumento por excelencia, el que permite ser lo que somos, Rodolfo Llinás manifiesta que es muy fácil imitar los componentes motores del humano, programar máquinas con movimientos al azar, pero es terriblemente difícil imitar el tema de las aferencias que dan el toque a cada percepción individual.

Imagínense que la conciencia es un campo, en el contexto de un televisor: las ondas electromagnéticas viajan por el espacio, están en todas partes y para convertirlas en algo de lo cual nos damos cuenta, es necesario contar con todos los circuitos del TV. Y curiosamente, aunque el TV está dañado, las ondas siguen allí. El receptor de TV es un transductor que convierte una forma de energía en otro tipo de energía.

En este escenario de semejanzas, la conciencia es un campo, en el cual estamos sintonizados por un transductor fìsico que es el sistema nervioso.

Los experimentos de Sheldrake

Un experimento interesante, publicado por Rupert Sheldrake, bioquímico inglés, investigador de los llamados “campos mórficos” o “campos morfogenéticos”: los ratones entrenados en un continente, fueron entrenados a cruzar un laberinto. El entrenamiento hace que el tiempo invertido disminuya significativamente al comparar frente a ratones sin entrenamiento previo; curiosamente, después del entrenamiento, otro grupo de ratones en otra parte del mundo mejoró el tiempo de cruzar el mismo laberinto, sin entrenamiento.

Es decir, de alguna forma hay una interacción a distancia.

Y está por supuesto el tema que influimos en lo que observamos. En National Geographic transmitieron el 26 de Mayo de 2007 un programa sobre la investigación que se está realizando en la Universidad de Princeton (donde enseñó Einstein) de como una máquina programada para hace rmovimientos al azar puede de alguna forma, ser influida por la voluntad de una persona, cuando se hace el análisis estadístico de observación de muchas muestras. Fenómeno que también refiere el bioquímico Sheldrake.

En física se habla de interacciones a distancia. Los campos si recordamos, tienen intensidad hasta el infinito. Y hay una entidad por asi decirlo que es la sumatoria de todos los pequeños campos de conciencia… es una especie de conciencia mundi, que hace que este tercer orbe donde vivimos sea un ser orgánico, de nombre Gaia, según la hipótesis de Lovelock.

Pero si la conciencia es un campo, donde todo está registrado, de alguna forma este tipo de fenómenos con qualias no perceptibles sería posible.Qualia es un término para describir la naturaleza intrínseca de la experiencia inmediata.
Y en nuestro propio ADN -dice Carl Sagan- puede estar la memoria de prácticamente toda nuestra trayectoria evolutiva.

Enfoques de conciencia en otras disciplinas

El budismo samadhi describe fenómenos en que el yogi describe que su conciencia se puede volver del tamaño de un átomo o de un sol. Se pensó que esto era literatura cargada de alegorías, hasta que las matemáticas trasfinitas que empezaron a describir las curvas de las partículas subatómicas encontraron que había unas de trazado especial de tal forma que si una naranja pudiera ser cortada con un instrumento especial, la cáscara resultante podría generar una esfera tal con un tamaño aumentado considerablemente hasta ser casi como el sol.

El enfoque fractal es soberbiamente interesante. Benoit Mandelbrot es el responsable del desarrollo teórico de este concepto. Una parte de la conciencia reproduce lo que hay en el resto de toda ella, como la red de Indra, donde una perla es capaz de reflejar a todas las demás perlas contenidas en su red; este hermoso concepto lo comenta Marilyn Fergusson en el oximorónico libro sobre La Conspiración de Acuario.
Y pasamos la década del cerebro, aprendimos mucho sobre nosotros, sobre nuestros Yoes y nuestros cerebros.

Recursos en la web

http://planetaconciencia.blogspot.com/search/label/Cerebro

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Alejandro Melo-Florián

Writer, Internal Medicine specialist. Bogotá D.C -Colombia
Colombia

42. Nuevos paradigmas sobre la conciencia


42. Nuevos paradigmas sobre la conciencia

Cuando el entendimiento se investiga a sí mismo surge una investigación de tipo reflexivo e introspectivo. Al intentar ir más allá de los límites de la esfera subjetiva introspectiva y someterla a investigación para establecer una serie de datos intersubjetivos, la psicología procura sustituír la introspección por un comportamiento externo perceptivamente accesible. El nuevo paradigma de conciencia se debate entre las dimensiones diferentes pero complementarias de la incertidumbre y la paradoja, ya que en la medida del avance y mayores logros de la ciencia, más se expande el horizonte de estas dos dimensiones. Desde el punto de vista epistemológico es importante la tesis de que es posible el estudio de los estados alterados de conciencia con el método científico

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Conciencia y percepción

“Donde el instinto formal se impone y obra en nosotros el objeto puro, tenemos la máxima amplitud del ser, desaparecen todas las limitaciones y el hombre se eleva de la unidad de cantidad a que le restringía la indigencia de los sentidos, a unidad de ideas que abarca el reino de todos los fenómenos.”
Friedrich Schiller
Al hablar de los “Psychologische typen” -Tipos psicológicos-, Jung refiere como el pensar es una función que está tan perfectamente desarrollada y obedeciendo únicamente a sus leyes aspira a conferir validez general.
Carl Gustav Jung
Julio 26 de 1875, Kesswil, Suiza – Junio 6 de 1961, Küsnacht, Suiza
    Pero considera que el mundo real es comprensible con las luces del sentimiento, la percepción, el pensamiento y afirma que cada persona es una “indivisible unidad que no puede estar en contradicción consigo misma“, pero el hombre, armonizando todas estas funciones como surgidas del intelecto, produce una mutilación de sí mismo, porque el pensar sólo es una parte del mundo, mientras otra parte solo puede ser comprendida por el sentimiento, otra por la percepción y cada modalidad es válida solamente en los límites de su esfera.
    Quien coloca por encima de todo la “unidad de idea”, dejando de lado la percepción y el sentimiento, podría compararse a quien “teniendo buenos ojos fuera completamente sordo y anestésico” 1.
 
Cuando el entendimiento se investiga a sí mismo surge una investigación de tipo reflexivo e introspectivo. Entonces cada investigador debe ser capaz de penetrar en las condiciones de su propia conciencia y someterlos a escrutinio crítico, para llegar a los rasgos universales que eliminen a los personales y accidentales.
    Al intentar ir más allá de los límites de la esfera subjetiva introspectiva y someterla a investigación para establecer una serie de datos intersubjetivos, la psicología procura sustituír la introspección por un comportamiento externo perceptivamente accesible (observación tipo “caja negra”, donde el interés en lo observado es enfocado en la manifestación conductual), aunque la implicación de tal sustitución es una reducción ontológica.
    William James, el psicólogo de inicios del siglo XX, consideraba que la conciencia no existía, por estar separada de los procesos de la actividad cognoscitiva y perceptual. Y el conductismo psicológico planteó que la conciencia era un hecho físico con propiedades mensurables con los métodos de observación y experimentación. 
William James
1842 – 1910

    Partiendo de estos supuestos, la psicología fisiológica comenzó la investigación de como en el complejo biofísico del cerebro surgían la percepción, el pensamiento, la memoria 2. Para la fisiología de la percepción, la actividad perceptiva a nivel neuronal se caracteriza por ser de tipo holístico, lo cual significa que todas las exigencias del organismo se expresan hasta en la mínima respuesta de un solo nervio periférico.

    
    El prefijo griego syn (junto con) de las palabras síntesis, sintropía, sinergia es aleccionador, orienta a que cuando las cosas se unen sucede algo nuevo y toda relación supone mayor complejidad, novedad. Esta es una de las razones que subyacen a nuestra curiosidad, porque tratamos de entender el todo.
    Al considerar situaciones en las que participan diferentes componentes, el comportamiento del todo no puede predecirse a través de la simple observación de sus componentes. Jan Smuts en su obra Holismo y Evolución proponía que la globalidad es una característica fundamental del Universo, que el holismo es autocreador y sus estructuras finales son de mayor holismo que las iniciales 3.
    La tesis general del holismo, propuesto por Alfred North Whitehead desde el punto de vista biológico considera que los organismos, a diferencia de los mecanismos son sistemas esencialmente intactos, cuya implicación ecológica es que dichosorganismos están complejamente relacionados con su medio ambiente. La tesis general del holismo propone un cambio del paradigma mecanicista de la máquina al paradigma del organismo en las ciencias biológicas y físicas. Whitehead lo resume en una frase, “la biología estudia los organismos superiores, mientras que la física estudios los organismos inferiores” 4.
Para la ciencia moderna, esa característica de la Naturaleza que reúne elementos para formar estructuras crecientemente sinérgicas y significativas la rama del saber que se ocupa de estos tópicos es nada más que la Teoría General de los Sistemas propuesta por Bertalanffy, Lazslo y Jantsch, la cual propone que en cualquier sistema dado “ninguno de los niveles puede ser reducido a ningún otro, con leyes generales o regularidades de los patrones dinámicas semejantes en cada uno de los niveles”, lo cual significa que en todo sistema cada una de las variables se relaciona con las demás de una forma tan completa que no cabe esperar causa o efecto.
    Es imposible comprender una estructura llámese célula, familia, cultura, sociedad si se la desmonta de su contexto global puesto que las relaciones y las conexiones de las partes al determinar un sistema conforman la totalidad. Las relaciones, las conexiones de las partes que determinan un sistema conforman la totalidad 5. Hay que anotar que las leyes que rigen en cada nivel de un sistema son “homólogas”, no “análogas”, lo cual se interpreta en el sentido que las leyes son las mismas, no similares.
La totalidad se comporta como un modelo de estructura disipativa y exhibe unos rasgos que sólo se conservan cuando el organismo es considerado como un todo integral, que desaparecerían al perderse la integridad. Bajo esta óptica podría considerarse que la conciencia es una propiedad que surge como una representación de un conjunto de relaciones internas que actúa eficazmente en un plano superior. 
    Vale la pena considerar la teoría atomística de la conciencia del empirismo inglés clásico que afirmaba que los estados mentales son en su mayoría de tipo complejo, por estar compuestos en elementos, aunque también pueden ser simples: estos últimos al combinarse permiten el surgimiento de un estado mental superior, de mayor complejidad, pero lo anterior no equivale a decir que los estados inferiores produzcan el superior, sino que solamente son sus componentes. Sin embargo, esta afirmación parece tener contradicción cuando se mira que el estado de conciencia es un todo indiviso y unitario, “una única pulsación de la conciencia, un solo sentimiento, psicosis o estado mental” 6
    Al explicar la percepción sensorial, William James intenta solucionar esta contradicción, al referir que el punto de partida para el estado unitario no son las sensaciones simples -que serían independientes entre sí-, sino las llamadas “totalidades sensibles” entendidas como todas las impresiones simultáneas que provienen de los diferentes sentidos que se unifican a partir de procesos de diferenciación, distinción y separación. Esto ocurre por ejemplo, cuando el niño no se encuentra con datos diferenciados, a diferencia de un adulto  en quien los diversos objetos se muestran separados entre sí, merced al proceso de “interés selectivo” (equiparable con la atención), que mantiene la disociación, la distinción y la separación, estableciendo un “fondo” y un “primer plano”, en que la actividad de la mente  confiere la diversidad de modos de organización que se encuentran en la experiencia; Piaget refiere que a medida que el niño pasa por los diferentes estadíos del desarrollo, la experiencia que adquiere es a la luz de un proceso interpretativo en que paso a paso se construye una realidad por el establecimiento de relaciones espaciales, temporales y causales 7.
    Característicamente las relaciones internas de algo implican que no pueden expresarse por enumeración o análisis y sólo se muestran en la unidad sistemática del todo. El holismo ofrece la posibilidad de demostrar que la vida es aparente en los organismos completos, como una función de las relaciones internas en interacción con el ambiente, y que no se presenta por separado en ninguna de las partes 8. Al usar un objeto en la práctica, se descubre paulatinamente para que fines y para cuales no, es apropiado su uso, con lo cual se hace patente la forma en que se ha de emplear el objeto.
    La instrumentalidad (desde un punto de vista piagetiano) permite ejemplificar las características funcionales que se adquieren en la experiencia; al adquirir tal instrumentalidad se adquieren las características funcionales de idoneidad y conveniencia en general. Al percibir que por ejemplo, cierta herramienta (ya sea conceptual, ya sea material), es apropiada para determinados fines, tales características se establecen permanentemente.
    A partir de tal permanencia otros objetos son reconocidos como similares al presentar las características antedichas en la experiencia perceptiva9.

Dada la evolución del sistema nervioso central y la unicidad de la herencia genética y de la experiencia individual, es posible vincular la inteligencia y el sentido de unidad al organismo biológico en forma unitaria. La emergencia de la conciencia plena, capaz de autorreflexión, ligada al cerebro humano y a la función descriptiva del lenguaje, es uno de los hitos en la larga evolución de la individuación. La aparición del lenguaje posibilitó la verbalización de los estados internos, con lo cual el habla, el gesto, el acto de la comunicación verbal permitieron acceder en forma indirecta al estudio de la conciencia 10. Es posible que la unidad de experiencia consciente sea consecuencia en parte, de la individuación biológica de los organismos con instintos incorporados para la supervivencia del organismo individual, sugiriendo entonces que la conciencia e incluso la razón han evolucionado en gran medida por su valor  de supervivencia para cada organismo en particular.

    El hecho de que un niño pequeño muestre un vivo interés en su mundo, por ejemplo, al demostrar una actitud de franca preferencia hacia los rostros de las personas, es un tipo de conducta que parece no haber inferido partiendo de su propia experiencia sensible y que sugiere que se está guiando por un conocimiento “innato”, que él desarrolla y expande con sus exploraciones activas, por ejemplo, con la sonrisa social.

    Estos hechos hacen suponer a Popper que la idea de “persona” es genética y psicológicamente anterior a la de mente o “yo” 11, e igualmente considera desde un punto de vista filosófico conjetural, que la conciencia emerge a partir de cuatro funciones biológicas, a saber el dolor, el placer, la expectativa y la atención. Quizá la atención emergiera a consecuencia de las experiencias primitivas de dolor y placer, pero en cuanto fenómeno es “casi idéntica a la conciencia”, ya que incluso el dolor puede desaparecer si la conciencia se concentra en otro foco. El dolor y el placer fueron los reguladores que los organismos adquirieron para que en un medio adverso, funcionaran las estrategias instintivas y adquiridas.
    Cuando muchos individuos en grupos sociales experimentaron las consecuencias dolorosas de fenómenos psicológicos, sociales y naturales, fué posible desarrollar una serie de estrategias intelectuales y culturales para lograr reducir la sensación de dolor. El neurólogo Antonio Damasio refiere que el dolor y el placer tienen lugar cuando nos hacemos conscientes de estados corporales que se apartan de una gama básica de percepción. Las configuraciones de estímulos y de pautas de actividad cerebral que se perciben como dolor o placer se hallan establecidas a priori en la estructura cerebral. Aunque nuestras reacciones al dolor y al placer pueden modificarse mediante la educación, son un ejemplo de fenómenos mentales que dependen de la activación de disposiciones innatas. Pero la percepción del dolor no acaba cuando el cerebro percibe una alteración de una determinada imagen corporal, porque se producen una serie cambios adicionales con matices emocionales que se experimentan como sufrimiento porque poseemos tal mecanismo que nos confiere representaciones/experiencias de dolor y placer. La utilidad del dolor y de su eco emocional, el sufrimiento, es que ofrecen la mejor protección para la supervivencia, porque el individuo toma las medidas para evitar el dolor y corregir sus consecuencias12.

    La atención implica un proceso activo de captar/asimilar los aspectos pertinentes de una situación, seleccionados y abstraídos por el aparato perceptivo que incorpora una programa de selección que se ajusta al repertorio de respuestas comportamentales que disponemos. Cuando surge un problema nuevo e inesperado que exige nuestra atención, se pone de relieve una de las funciones de la conciencia, relacionadas con la percepción.

    Los animales superiores luchan por la supervivencia en un contexto puramente individual. Cada organismo individual es el que descansa, el que adquiere nuevas experiencias y habilidades, el que sufre y por último termina muriendo. El sistema nervioso central es el integrador por excelencia en los animales superiores, porque “integra” -al decir de Sherrington- todas las actividades del animal individual y todos sus reflejos. Las actividades integradoras (reflejos) que Sherrington describe son automáticas, pero la toma de decisiones no lo son, siendo una función de la mayor importancia biológica que depende de una “actividad integradora” que relaciona el comportamiento en determinados momentos con las expectativas, lo cual también  equivale a relacionar el comportamiento actual con el futuro.
    Cuando una percepción se considera a la luz de las potencialidades implícitas en la conciencia actual en términos de la fenomenología de Karl Husserl, Berger refiere que “se requiere de precisar los significados y en distinguir y separar las ideas virtuales que hacen que los objetos o aspectos del conocimiento sean explícitamente reconocidos”; las percepciones permiten que un objeto unitario forme un grupo sistemático y coherente, lo cual implica considerar la percepción trascendentalmente13.

El concepto de usar las leyes psicofìsicas para describir la conciencia ha sido recientemente difundido por David Chalmers (1996), basado en el intento de Heinrich Weber y Gustav Theodor Fechner para explicar los fenómenos psíquicos como leyes y como mecanismos (1860). Aunque Fechner creyó que la conciencia era una propiedad no física del universo, la vista dominante de la comunidad psicofísica en la actualidad tiende a ser materialista y reduccionista. La psicofísica moderna tiene como objetivo la medición exacta de las experiencias sensoriales y el desarrollo de las leyes psicofìsicas sensoriales, que se pueden considerar como aquellas que reflejan las propiedades superiores de los sistemas neurales en los cuales ellas se basan.Si se asume que la conciencia sea un constructo unitario, las leyes psicofìsicas de la conciencia no deberían ser diferentes frente a las diferentes modalidades sensoriales ofrente a cualquier otro fenómeno que se experimente en forma conciente como la emoción, el estrés, por citar algunos.

De igual forma, las leyes empíricas de la concienca deben estar relacionadas entre sí mediante una estructura matemática, de la misma forma que en la física, con el fin de poder realizar predicciones para una amplio rango de situaciones de una serie de principios fundamentales.

Con estos criterios se define un marco para la reación de leyes psicofísicas significativas independientemente de que el enfoque sea dualístico o no dualístico. La teoría entrópica de la percepción de Norwich (1993) satisface estos criterios al unificar muchas de las leyes descritas de la psicofísica por medio del concepto de la información de Claude Elwood Shannon como la unidad subyacente de la experiencia perceptual14.

La conciencia y el nuevo paradigma

“El espacio en el cual se desenvuelve el ser espiritual del hombre tiene dimensiones distintas de aquellas en que se desplegó en los últimos siglos”
Werner Heisenberg
Un paradigma (del griego paradigmon: pauta) constituye un estado de logro intelectual que es derrotero para las tendencias del conocimiento en la ciencia, guía la actividad científica por la organización de los principales fenómenos relativos a ese campo. Un paradigma es una especie de tendencia cognoscitiva surgida del fondo de la conducta humana, y que no tiene límites precisos, que está constituido por los supuestos teóricos generales, las leyes y las técnicas para su aplicación que manejan los miembros de una determinada comunidad científica.
    El físico Thomas Kuhn en su concepción de las teorías científicas como estructuras complejas, describe el paradigma como un  concepto sin definición precisa que denota “la totalidad de la constelación de valores, técnicas y otras compartidas por los miembros de una comunidad dada” y que pertenece a la misma categoría que otras cosmovisiones compartidas socialmente. Un paradigma establece las normas necesarias para legitimar el trabajo dentro de la ciencia que rige, coordina y dirige la actividad de resolución de problemas que efectúan los científicos que trabajan dentro de él.
    Refiere Alan Chalmers, físico en la universidad de Sidney que Kuhn, en la posdata a la edición de 1970 de “La estructura de las revoluciones científicas”, quería impartir al vocablo paradigma -tan difundido a final de siglo-, el sentido de matriz disciplinar, con una connotación de ejemplaridad. A manera de ejemplo, las leyes del movimiento de Newton forman parte del paradigma newtoniano y las ecuaciones de Maxwell forman parte del paradigma de la teoría electromagnética clásica.
    De este modo, los paradigmas también incluirán las maneras normales de aplicar las leyes fundamentales a los diversos tipos de situaciones, de modo que el paradigma newtoniano se puede aplicar no solamente al movimiento planetario, sino al pendular, al choque de bolas de billar, entre muchas otras.
    Adicionalmente, los paradigmas como matrices disciplinares están constituídos por algunos principios metafísicos muy generales, que guían el trabajo dentro de la matriz con prescripciones metodológicas del tipo de “que los paradigmas deben intentar compaginarse con la naturaleza” 15.

Los medios por los cuales se perpetúan los paradigmas están relacionados con los procesos de socialización de cualquier grupo en particular y trabajan de la misma manera aún en grupos de acentuada divergencia 16. Las revoluciones científicas (los cambios de paradigma/matriz disciplinaria) se hacen posibles por el descubrimiento de fenómenos que no resultan comprensibles a la luz de las antiguas teorías.

Los paradigmas científicos no son la verdad en un sentido epistemológico fundamental, pero alcanzan su grado de importancia en la medida en que aciertan en la predicción de fenómenos naturales y permiten que pueda haber manipulación de dichos fenómenos por parte del hombre. La ciencia conlleva intentos detallados de articular el paradigma y compaginarlo mejor con la naturaleza, partiendo de que es impreciso y abierto como para permitir esto. Por otra parte, Víctor Gúedez, corroborando las ideas de Edgar Morín, refiere un paradigma como un enfoque o un “macroconcepto multidimensional”, según el cual se capta, se interpreta y se orienta la realidad existente.

Una interesante definición de como opera un paradigma se puede encontrar en Werner Heisenberg, cuando escribió:

” (…)cuando grupos de fenómenos obligan a cambios en las pautas conceptuales, incluso el físico más eminente tropieza con inmensas dificultades. La exigencia de un cambio en las pautas del pensamiento puede engendrar en nosotros la sensación de que le quitan el suelo de abajo de los pies…. Creo que las dificultades en este punto difícilmente pueden ser exageradas. Una vez que se ha experimentado la desesperación con la que reaccionan los hombres de ciencia inteligentes y conciliadores, cuando se les exige un cambio en la pauta de sus pensamientos, solo cabe el sorprenderse de que tales revoluciones de la ciencia hayan sido posibles ” 17.
    En cada época histórica entran en juego simultáneamente diversas variables. Unas tienden a ser permanentes y otras son novedosas, estas últimas deben hacer frente a la resistencia que tiende a impedir su aparición inmediata. Otras son influyentes por la aceptación que han recibido, mientras que otras son recurrentes y resurgen después de haber sido rechazadas 18.
    Hay una jerarquía entre los diferentes paradigmas que suele imponer la propia naturaleza, más que el mismo hombre: por ejemplo, el hecho de que la mecánica clásica newtoniana sea válida para velocidades inferiores a la luz no resta su utilidad en el manejo de otras situaciones en la naturaleza, como en navegación, balística, o en nuestros días, el cálculo de las trayectorias de las naves espaciales en su viaje a los grandes planetas del sistema solar; la teoría de la relatividad de la materia y la energía no se hubiera podido descubrir, a no ser que antes se hubieran conocido las leyes newtonianas del movimiento. Las nuevas teorías desplazan las antiguas hacia un ámbito diferente de fenómenos.
La nueva teoría no invalida la precedente, solo mejora su enfoque. Esta jerarquía de los paradigmas ofrece coherencia y unidireccionalidad en los avances del saber científico 19.

    Al referirse a la conciencia y al cambio de paradigma, es necesario saber que el concepto griego clásico atomista de un universo divisible y aislable, comprensible mediante el reduccionismo está en proceso de ser reemplazado. Se considera entonces que este enfoque puede ser extensible y aplicable a todas las ciencias, y en particular a las neurociencias y la ciencia y las disciplinas de la conciencia.

En el contexto del tiempo contemporáneo en que transcurrimos, el paradigma de conciencia se debate entre las dimensiones diferentes pero complementarias de la incertidumbre y la paradoja, ya que en la medida del avance y mayores logros de la ciencia, más se expande el horizonte de estas dos dimensiones. Desde el punto de vista epistemológico es importante la tesis de que es posible el estudio de los estados alterados de conciencia con el método científico, aunque en el estudio de tales estados de conciencia haya existido la tendencia a considerarlos epifenómenos 20, debido a su complejidad inherente y a que no tienen manifestaciones físicas conocidas.
    En algunas teorías de como podría surgir la conciencia, existen algunas que tienden a tratar a la conciencia misma como un epifenómeno, como la planteada por Francis Crick, del Salk Institute y por Christof Koch del Instituto Californiano de Tecnología, cuando sugieren que la conciencia es de alguna manera un subproducto de la descarga simultánea y de alta frecuencia de neuronas hacia diferentes partes del cerebro. De acuerdo a Crick y Koch, el engranaje de estas frecuencias es lo que genera la conciencia, de un modo semejante a como los tonos de instrumentos individuales producen el complejo sonido de una orquesta sinfónica. Crick alude en forma humorística a su teoría sobre la conciencia que expresa en su obra “The Astonishing Hypothesis” (La hipótesis sorprendente) “que si creen que estoy buscando el camino a tientas por la jungla, tienen razón”.
    Permitáseme un ejemplo personal: en el filme “Judgement Day”, una obra de ficción futurista del director Paul Verhoeven, un sistema de computadoras llamado “Skynet”, que el coordinador maestro de los “sistemas ciberdinos” de defensa militar, cobra un día la conciencia y envía a un autómata cibernético llamado “terminator” al pasado, para eliminar a la madre de quien sería en ese futuro presente, el organizador de la resistencia contra la tecnocracia conciente comandada por “Skynet”, que en su conocimiento no veía la utilidad de la existencia de la especie humana, por lo cual decidió su exterminio.
    Traigo este ejemplo a colación a propósito de como sustentar la conciencia surgiendo como un epifenómeno, a consecuencia de la complejidad en el entramado de conexiones en los sistemas de microcircuitos de una computadora. Esta es la llamada concepción “computacionista”, que propone una teoría computacional de la mente, en la que las representaciones computacionales cognitivas se deben interepretar como algo diferente de la representación consciente, en razón al automatismo de los procesos computacionales y a un modo de operación relacionado con las propiedades sintácticas de los símbolos implicados; por otra parte, el pensamiento consciente depende de la atención a las propiedades semánticas de las imágenes representadas y de su manipulación deliberada a la luz de sus contenidos actuales 21. Hay que agregar que la llamada “memoria de trabajo” no basta para explicar la experiencia consciente.
    El egiptólogo Schwaller de Lubicz mostró como en el antiguo Egipto, el cuerpo era percibido como conexión y expresión de astronomía, geografía, matemáticas, artes mágicas, sanación y arte.
    El cuerpo se honraba como el “Templo del conocimiento”. Del mismo modo en la literatura helénica, los griegos consideraron que el cuerpo estaba compuesto depsyche y soma y es la expresión perfecta de los valores de la verdad y la belleza (kalokagathia22. Honrando el cuerpo como un instrumento de conocimiento intelectual y espiritual, las culturas orientales han desarrollado sistemas de respiración y posturas yógicas.
    En el arte y la práctica budista, el énfasis se hace en estar centrado a nivel del ombligo. Para los practicantes budistas, hinduístas y del tantrismo el cuerpo es el supremo templo de la transmutación, el sitio donde todas las fuerzas del universo pueden llevar a un orden superior de naturaleza y espíritu.

Sogyal Rimpoché  relata como es necesario conocer la verdadera naturaleza de la mente.  “Dzogchen” palabra tibetana para “gran perfección” entendida como el estado autoperfeccionado de nuestra naturaleza primordial es aquello que permite saber que la verdadera naturaleza de la mente es la verdadera naturaleza de todo. La enseñanza práctica del camino de Dzogchen se expresa con los términos Visión, Meditación y Acción. Dudjom Rimpoché se refiere a la Visión como:

  “la comprensión de la conciencia desnuda, dentro de  la cual está contenido todo: la percepción sensorial y la existencia fenoménica, el samsara y el nirvana. Esta conciencia tiene dos aspectos: la ‘vacuidad’ como espectro absoluto, y las apariencias o percepción como aspecto relativo 23
Complementando los conceptos de Rimpoché, el aumento de la sensibilidad perceptiva puede lograrse por vía de análisis conceptual, por aumento y sistematización de la percepción sensorial con base en la instrumentación y la experimentación, o bien por adiestramiento directo de la percepción.

En la medida que evolucionan y se vuelven más sensibles las disciplinas empíricas, es posible establecer más paralelos entre ellas, e igualmente es posible que las ciencias que se basan tradicionalmente en el análisis cuantitativo, que piensan en términos de actuación y actúan de acuerdo al pensamiento, tiendan a soslayar en un menor grado la esencia de las cosas. 

     Otra forma de acceder a un orden de realidad diferente viene dada por los enfoques antropológicos, en los que el conocimiento de un enfoque diferente al usual de una sociedad occidental puede conducir a captar aspectos no sospechados de la realidad, debido al fenómeno que cada cultura codifica su experiencia particular de una forma diferente y tiene un vocabulario especializado para referirse a los ámbitos de realidad a los que son más sensibles en su particular manera de ver el mundo 24.
    Es importante aclarar que al discutir los aspectos relativos a la conciencia que ofrece cada disciplina científica, se suscita la cuestión sobre lo que determina que una ciencia sea diferente a la otra y si algunos supuestos “aspectos” de la “misma” ciencia son en realidad ciencias distintas 25.

Bases epistemológicas para el estudio de los estados alterados de la conciencia

Al considerar el método científico como esfuerzo por la sistematización del proceso de adquisición de conocimiento de modo que se reduzcan al mínimo los sesgos provenientes de la observación y el racionamiento, es posible argumentar que el método científico puede aplicarse para el estudio del fenómeno de la conciencia.

Son posibles las observaciones y la teorización en el estado básico de conciencia. Pero en la medida de que la sensibilidad perceptiva humana siga incrementándose, se irá trascendiendo la experiencia ordinaria del mundo y su tipo de realidad inherente. Tales estados alterados de conciencia concebidos como epifenómenos podrían partir del hecho de considerar que las neuronas tienen diferentes modos de organización, resultando ello en diferentes experiencias subjetivas.
Pero el epifenómeno es incidental, es un efecto que se produce independientemente o no de su utilidad. Considerar como epifenómenos a los estados de conciencia parte del hecho que la experiencia subjetiva no se puede explicar de modo suficiente con las leyes actuales de la neurología y que son algo que el cerebro produce en forma secundaria sin ser capaz de influír en ellos, con lo cual los estados de conciencia y la mente quedarían reducidos a la sustancia inmaterial del dualismo cuya expresión en el plano material es mediante el cerebro, resulta a todas luces, insuficiente 26.

Al referirse al “conocimiento objetivo” Popper expone una tesis en la que existen dos sentidos diferentes de conocimiento o pensamiento:

“El conocimiento o pensamiento en sentido subjetivo, que consiste en 1) un estado de la mente o de la conciencia, o en una disposición a comportarse o actuar; y (2) un conocimiento o pensamiento en sentido objetivo 27, que consiste en los problemas, teorías y argumentos como tales. El conocimiento en este sentido objetivo es totalmente independiente de la pretensión de conocer de cualquiera; es también independiente de las creencias o de la disposición de cualquiera a asentir, a afirmar o a actuar” 28.
Sin embargo, la realidad que se revela es bastante diferente de la cotidiana según los aportes de las disciplinas de la conciencia, algunos modelos físicos y aportes de las neurociencias, lo que se puede conocer es la interacción entre el observador y lo observado, no es posible conocer las propiedades de lo observado solo: toda observación es una función de la conciencia del observador y por eso el universo está inextricablemente ligado a la conciencia, en vez de ser divisible en “conciencia” y “objetos de conciencia”. Así, Bertrand Russell expresó que “al mundo se le puede llamar físico, mental o las dos cosas; o ninguna, como más nos guste; en realidad las palabras no sirven para nada” 29.

    Hace milenios la humanidad descubrió que podía entrenar su cerebro para inducir en el cambios profundos de conciencia. La mente aprendió a mirarse a sí  misma y a examinar sus propias realidades, su espacio interior. Un experimentador individual al construir su “aparato”, juzgar la fiabilidad de su funcionamiento y utilizarlo para extraer datos, empleará habilidades en cierta forma artesanales que ha aprendido en parte de alguna fuente (por ejemplo, los libros de texto), pero sobre todo, de sus tanteos e interacción con colegas más experimentados. Por mucha que sea la confianza del experimentador en la fiabilidad de los resultados que obtiene, esa confianza subjetiva no bastará para calificar a esos resultados como una parte constituyente del conocimiento científico. Los resultados deben poder superar los posteriores procesos de comprobación, efectuados tal vez en primera instancia por los colegas, luego si la estructura social de la ciencia se dá en el mismo contexto del experimentador, por los editores de los medios escritos de divulgación especializada.

    Ken Wilber refiere sobre San Buenaventura que afirmaba que el ser humano tiene tres modos de alcanzar el conocimiento, o tres ojos, por así decirlo. El adiestramiento de los tres ojos del alma a saber, el ojo de la carne, el ojo de la razón y el ojo de la contemplación permite percibir el mundo externo, el mundo de la filosofía y la mente misma y el conocimiento de las verdades trascendentes.
    Si se acepta que cada ojo tiene sus propios objetos de conocimiento, ya sean mentales y trascendentales, y que un ojo superior no puede ser reducido a uno inferior, cada ojo es útil y válido en su propio campo, para no incurrir errores categoriales. Desde este marco conceptual una persona que se niega a adiestrar uno u otro de los ojos, suscita un “negarse a mirar” y existe justificación en no considerar como válida la opinión de tal persona.
    En alguien que se niega a aprender contemplación, por ejemplo, no se puede admitir verosimilitud en observaciones hechas sobre la naturaleza trascendental 30.
    En consonancia con los dictados del método científico un buen investigador en el campo de los estados de conciencia se compromete a realizar buenas observaciones, a difundirlas en público, a realizar argumentación teórica que sea lógica y a lograr la reproductibilidad de los resultados 31. El calificar los estados de conciencia como epifenómenos ha implicado que se les considere de poca importancia, por las implicaciones de subjetividad y por consiguiente, de poca credibilidad.
    La figura “clásica” del observador desapegado no funciona al estudiar los estados de conciencia porque su percepción alterada puede afectar lo que observa. Cuando el observador es quien vivencia el estado alterado de conciencia es necesario conocer las características del observador, con el objetivo de poder conservar la validación consensual 32. Al respecto de la validez de los conocimientos subjetivos, Wilber concuerda con Charles Tart que el conocimiento científico no es la única forma de conocimiento: en términos de los tres modos de alcanzar el conocimiento ya sea científico, mental o contemplativo se plantea el problema de las pruebas que lo hacen verificable. Si se reconoce que todo conocimiento tiene, de acuerdo a Wilber, tres componentes básicos que incluyen:
  • Un ala instrumental o imperativa: compuesta de instrucciones simples o complejas que dan la guía para la obtención de un resultado.
  • Un ala iluminativa: consiste en un ver iluminativo a cargo de la modalidad particular de conocimiento correspondiente al ala imperativa. Además de ser autoiluminativa, conduce a la posibilidad de un ala comunal.
  • Ala comunal: es el compartir efectivo de la visión iluminativa con otros que están usando el mismo modo. Si otros colegas coinciden con la visión compartida, se logra una prueba comunal de la verdad de la visión.
En el plano categorial de conocimiento de la conciencia desde un punto de vista trascendental implica “entrenar la mente” viviendo la manera directa y concreta en que esto se logra. Con el enfoque de la contemplación, la percepción así lograda de aquello que llamamos realidad, mostrará unas propiedades más fundamentales y verídicas de lo habitual, que originarán el concepto de un orden de realidad diferente al que estamos acostumbrados a percibir 33. El conocimiento para entrenar la mente deriva de enseñanzas personales y de la propia experiencia personal por ejemplo, en la meditación.
    El propósito de la meditación es despertar en cada uno la naturaleza de la mente para vislumbrar esa vivencia inmutable de Rigpa. La meditación consiste en algo similar a “llevar la mente de regreso al hogar” por la práctica de la presencia mental o atención, en que no se vivencian las emociones, sino solamente se las contempla con el mayor altruísmo posible 34. En el yoga, de  modo semejante a los estados deengourdissement hipnótico, o cuando hay un abaissement du niveau mental -de acuerdo al neurólogo francés Janet-, hay una conciencia indiferenciada en la que no causan ningún disturbio las percepciones, los sentimientos, los pensamientos. Este es un estado en que existe la vivencia de être bien dans sa peau “estar bien en la piel”, que se asocia a una sensación de autoliberación y profunda tranquilidad.
    Siguiendo de nuevo a Wilber y haciendo énfasis en el desarrollo interno del denominado holón social, se llega al interesante concepto de una visión compartida del mundo. En un marco de ello, yo, nosotros (conceptos a los que denomina los Tres Grandes), las tres pruebas de validez de Habermas a saber, la verdad (objetos), veracidad o sinceridad (sujetos) y de justicia o derecho (intersubjetividad), estos valores corresponden a los de Platón: lo verdadero (verdad proposicional, referido a un estado objetivo de cosas o ello), lo bueno (o adecuación cultural, hace referencia al concepto de nosotros) y lo bello (dimensión individual estética que hace referencia al yo) y a las tres críticas de Kant: la crítica de razón pura (razón teórica, ello), la razón práctica (moral intersubjetiva, nosotros) y el Juicio Estético Personal (yo). Estos conceptos son los dominios de la ciencia empírica, de la moralidad y el arte 35.

Referencias

  1. &  Jung C: Tipos psicológicos. 9º Ed. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1964. pp. 137
  2. &  Rattray-Taylor, G: El cerebro y la mente. Una realidad y un enigma. Editorial Planeta, Barcelona, 1979. pp. 286
  3. &  Fergusson M: La Revolución del Cerebro. Editorial Héptada. Madrid. 1991. pp. 174
  4. &  A.N. Whitehead, 1928. Citado por Sheldrake R: Una nueva ciencia de la vida. La hipótesis de la causación formativa. Kairós. Barcelona, 1990. pp 20
  5. &  Fergusson M: La Revolución del Cerebro. Editorial Héptada. Madrid. 1991. pp. 175
  6. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 39
  7. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 39-40; 52
  8. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp.  477-479.
  9. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 54
  10. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp.  456-457
  11. &  Popper KR y Eccles JC: El Yo y su cerebro. 1ª Ed, 2ª Reimpresión,  Editorial Labor Barcelona, 1985. pp. 130-131
  12. &  Damasio AR: El Error de Descartes. Critica-Grijalbo. Barcelona, 1996. pp. 243
  13. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 341-343
  14. West, R. L. (1998). The Psychophysical Laws of Consciousness [Summary]. Consciousness Research Abstracts, Toward a Science of Consciousness (Tucson III), Tucson, Arizona: Consciousness Studies at the University of Arizona.
  15. &  Chalmers AF: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI Eds. Madrid, 1987. pp. 127-130
  16. &  Kuhn, citado por Goleman D: Enfoques de la psicología de la realidad y el estudio de la conciencia. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Editorial Kairós, Barcelona. 1991 pp. 39
  17. Citado en: &  Zukav G: La danza de los  maestros del Wu-Li. 2ª Ed. Edit. Plaza y Janés, Barcelona. 1991 pp. 194
  18. Cuando los marcos teoréticos más antiguos, con los que hay mayor familiaridad resultan limitados para una adecuada descripción de los fenómenos, deja de hacer inteligibles los nuevos conocimientos adquiridos, si se considera al antiguo marco en función de un lenguaje, el nuevo marco teorético será una reconstrucción del que antes existía y la nueva reconstrucción será apta para empleos en los cuales anteriormente era insatisfactorio. El nuevo lenguaje permite interpretar de un modo peculiar el antiguo, en virtud de una mayor sistematicidad, por lo que puede sintetizar una mayor heterogeneidad de hechos que la antigua manera ordenaba con dificultad. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp. 370
  19. &  Fukuyama F: El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta Colombiana SA, 1993. pp. 117
  20. Definido como “un fenómeno concomitante que se da como resultado secundario o periférico”
  21. &  J.R. Searle, (1980), “Minds, Brains and Programs.” The Behavioral and Brain Sciences, 3, 417-424; J.R. Searle, (1990), “Is the Brain a Digital Computer?” Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association, 64(3), 21-37, J.R. Fodor, (1981), Representations. MIT Press: Cambridge, MA; S.P. Stich, (1983), From Folk Psychology to Cognitive Science: the case against belief. MIT Press: Cambridge, MA ; citados por Thomas NJT: Coding Dualism: Conscious Thought Without Cartesianism. Home Page: Imagination, Mental Imagery, Consciousness, Cognition: Science, Philosophy & History. pp. 4
  22. &  Houston J: The Posible Human. Tarcher & Putnam & New York, 1982. pp. 6,7
  23. &  Rimpoché S: El libro tibetano de la vida y la muerte. Ediciones Urano. Barcelona, 1994. pp. 196
  24. &  Goleman D: Enfoques de la psicología de la realidad y el estudio de la conciencia. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Editorial Kairós, Barcelona. 1991 pp. 41
  25. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp. 466
  26. &  Tart, C: Estados de conciencia y ciencia de los estados específicos. En: Walsh R, Vaughan F:Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Ed, Editorial Kairós, Barcelona, 1991. pp. 312-331
  27. Con respecto al conocimiento, humano, el objetivismo es una concepción que hace hincapié en que los datos del conocimiento, desde las proposiciones simples, a las teorías complejas, tienen propiedades y características que trascienden las creencias y los estados de conciencia de los individuos que las conciben y las contemplan. El sujeto toma sobre sí en cierto modo las propiedades del objeto, lo cual supone que el objeto se presenta como algo acabado y definido ante la conciencia del sujeto cognoscente. Se opone al individualismo que concibe al conocimiento como “un conjunto especial de creencias que son sustentadas por los individuos y residen en sus mentes y cerebros (…) para que una creencia figure como auténtico conocimiento deberá ser posible justificar la creencia demostrando que es verdadera o probablemente verdadera mediante el recurso de la evidencia apropiada. El conocimiento, de acuerdo con esta concepción, es una creencia verdadera, debidamente evidenciada, o una fórmula similar”. En: Chalmers AF: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI Eds. Madrid, 1987. pp. 160
  28. &  Chalmers AF: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI Eds. Madrid, 1987. pp. 169
  29. &  Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Kairós, Barcelona. 1991 pp. 351
  30. &  Wilber K: El ojo de la ciencia y de la psicología transpersonal. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Kairós, Barcelona. 1991 pp. 342
  31. Se puede complementar en: &  Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Editorial Kairós, Barcelona. 1991 pp. 316
  32. &  Walsh RN: La posible aparición de paralelos interdisciplinarios. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Ed. Edit Kairós, Barcelona, 1991. pp. 345 – 355
  33. &  Walsh RN: La posible aparición de paralelos interdisciplinarios. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Ed. Edit Kairós, Barcelona, 1991. pp. 345 – 355
  34. &  Rimpoché S: El libro tibetano de la vida y la muerte. Ediciones Urano. Barcelona, 1994. pp. 91
  35. Wilber considera que existen holones individuales y sociales, y cada uno de ellos tiene un interior y un exterior. En la evolución general y humana en particular, surgen cuatro pistas de direcciones distintas, cada una de ellas estrechamente conectada y dependiente de las demás, aunque ninguna puede ser reducida a la otra. El desarrollo de las formas exteriores de los holones individuales comprende átomos, moléculas, células, organismos, organismos de neurales y organismos neurales de cerebro triple. El desarrollo de las formas exteriores del holón social  tiene como objeto de estudio los enjambre de estrellas y los planetas, Gaia, los grupos familiares, los ecosistemas;  por otra parte, también está el desarrollo interno del holon individual y por último, el desarrollo interno del holón social que se evidencia en una serie de visiones compartidas (desde una panorámica mágica, pasando por la mítica y la mental). &  Wilber K:Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 143
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La mente creativa que queremos tener


La resolución de problemas es una oportunidad.

El presente ensayo trata describe que la resolución de problemas implica una adecuada atmósfera emocional, que es posible conseguir en la medida de conocerse adecuadamente. Esta es una habilidad que se puede desarrollar más en la medida de considerar que los problemas son oportunidades de desarrollo. Como estructura disipativa, el cerebro está en condiciones de alcanzar estados superiores de organización, que se traducen como mejor asimilación, experiencia y manejo.
La inteligencia depende de un adecuado manejo del componente emocional y la habilidad social es un factor clave para alcanzar la autorrealización y la trascendencia.

¿Y por qué hablar de “problemas” y de “situaciones problemáticas”?

En este entorno de cambios acelerados, vivimos en un mundo en el que con una frecuencia cada vez más creciente, nuestro trabajo es HABILIDAD SOCIAL; en la medida de crear la conciencia del reconocimiento y la libertad que les confiramos a otros por su valioso trabajo, nos logramos paradójicamente, “individualizar en la colectividad”.

Cuando el trabajo que se hace tiene mucho que ver con la esfera emocional de las personas, es algo de lo cual surgen excelentes oportunidades de aprendizaje. De alguna forma surge ese imperativo del “tener que”, que se vuelve bajo la luz de una voluntad inteligente “un querer” interactuar con el grupo al cual se pertenece.

Creo que la vivencia es el mejor término para describir tal experiencia porque citando al autor español Baltasar Gracián, “cuando se habla de uno mismo es para alabarse que es vanidad, o para criticarse, que es poquedad de espíritu”- el sentir particular de las interacciones y enseñanzas que he tenido la fortuna de recibir de este grupo me ha permitido aprender mucho y deseo de alguna forma, compartirlo en la medida de poder hacerlo con estas líneas.

Somos apasionados por la búsqueda y lo nuevo, así es como llegamos a explorar el mundo (…) pero parece que el mundo geográfico ya está explorado, entonces empezamos ese lento proceso sin fin del descubrirnos a nosotros mismos y empezamos a descubrir el microcosmos que somos .

Existencia de un “problema” actual

Esto nos dice algo familiar. ¿Quién no ha tenido problemas? Desde los años de la infancia aprendemos a “sentir” los problemas, lo cual nos incita a pensar y a producir soluciones con la esperanza de resolverlos. Se percibe lo importante de acuerdo con la problemática, y la situación problemática dependerá de las circunstancias y del estado interno, de los objetivos, preferencias y decisiones personales. Cada problema representa una crisis y una oportunidad en mayor o menor grado, en la medida que encontremos la forma de resolverlo.

La palabra “problema” se puede definir de acuerdo al diccionario, como “una cuestión que se trata de solucionar o aclarar, una proposición dudosa”. En Matemáticas es “una proposición dirigida a averiguar el modo de obtener un resultado cuando ciertos datos son conocidos”.

Etimológicamente, viene del griego “próblema” derivado de “probállein” que traduce “lanzar hacia adelante”.

Un “problema” es una cuestión que se trata de solucionar o aclarar y que nos lanza hacia adelante.

Algo “problemático” es “algo incierto, dudoso, o que se puede defender por una y otra parte”.

Una “cuestión” es “una pregunta que se hace o propone para averiguar la verdad de una cosa controvirtiéndola, o también es una oposición de términos lógicos o de razones respecto a un mismo tema”

Una cuestión problemática, se puede definir como una oposición de términos lógicos que se puede defender por una y otra parte, y que nos impulsa adelante.

Algunas características que pueden darse en el contexto de un problema pueden ser algunas de las siguientes:

  • Resistencia de la gente para “lo desconocido”
  • No hay conciencia -si así se pudiera decir o familiaridad- de que la situación actual es el fruto, la resultante de un conjunto de decisiones tomadas en el pasado.
  • Somos llevados por el torbellino de nuestra propia ignorancia, que procuramos maquillar con los matices de lo que el inconsciente colectivo nos dice. Es pertinente parafrasear algo de lo dicho por Miguel Angel Cornejo, orador de prestigio internacional,  quien en una de sus interesantes alocuciones aludiendo a la identidad de nosotros los latinoamericanos, afirmaba en relación al inconsciente colectivo como:
“los latinoamericanos tenemos la idea de que el trabajo es pesado, porque el amor al trabajo y la vida sencilla de los amerindios autóctonos se transformó en el oprobio a la esclavitud que impusieron los europeos; queremos enriquecernos rápidamente y encontrar El Dorado por haber sido la sed de oro el motivador de los conquistadores; tenemos un inconsciente colectivo del despojo, quien tiene el poder lo hace con miras a enriquecerse; el enriquecimiento es algo que queremos lograr rápidamente; queremos encontrar la riqueza como montañas de oro, que si no tienen dueño, tanto mejor, pues nos la encontramos y como no es de nadie más, es nuestra (…); somos impuntuales porque cuando los españoles tenían la necesidad de asistir a actos públicos con los servidores de la corona (los indios y los esclavos, los zambos, los criollos y los americanos, considerados como ciudadanos de segunda clase), les hacían esperar largo tiempo, en señal del desprecio que les querían demostrar; -de modo que inconscientemente nos atribuimos importancia y despreciamos al otro cuando llegamos tarde, porque colocamos al otro en espera (…) y esperamos y esperamos, porque el clero, sin mayor poder político para modificar el sistema de monopolio y esclavitud impuesto sobre los habitantes de las Indias Occidentales, solo nos podía ofrecer en aquellas épocas el consuelo de la espera: que algo externo y superior a nosotros nos iba a solucionar las cosas. Por eso depositamos la fé en que algo sobrenatural va a solucionar nuestros problemas y surge entre nosotros el fenómeno de la ‘religiosidad’ como opio del pueblo” . 
El inconsciente colectivo aún mayor de todo Occidente con respecto al trabajo, lo considera como una actividad desagradable que se ejecuta con el fin de poder satisfacer los deseos y aliviar el dolor humano. En nuestro paraje geográfico no somos ajenos a esta concepción, si bien toma el aire local de acuerdo a lo sugerido por Cornejo.
Los argumentos de Cornejo de alguna forma pueden ser valederos en la medida de usar lo rescatable para identificarnos a nosotros mismos como la raíz de un problema y de una oportunidad, desde una óptica de nuestra identidad cultural, porque el inconsciente colectivo descrito en la forma en que Cornejo lo hace, puede ser muy inmovilizante. Pero existen esperanzas; la esperanza de la que somos depositarios ha hecho que S.S. el Papa Juan Pablo II nos haya dado el hermoso, calificativo de que “Latinoamérica es la reserva espiritual del mundo”.
Volviendo nuevamente a las características que se pueden dar en el contexto de un problema, cuando identificamos un problema, asumimos el comando sobre él; pero cuando no lo hacemos, quedamos al arbitrio del problema. El problema, por así decirlo, nos vive.

¿Qué es el “inconsciente colectivo”?

El inconsciente colectivo lo ha definido el psiquiatra zuriqués Carl Gustav Jung comolas huellas que indican de que manera más frecuente e intensa funciona el psiquismo humano”.
Es un mundo de “imágenes  y mitos común a todos los pueblos y no se parece en nada al mundo de las cosas reales”. La obra de Jung nos enseña que los cuentos de hadas, así como el mundo de sueños desarrollado por Freud, no son lo que parecen. El cuento de hadas nos dice que el príncipe para conquistar la princesa debe enfrentar el dragón. eliminar al hechicero y destruir el poder de la madrastra con la ayuda de su servicial compañero animal que tiene poderes sobrenaturales.
    El inconsciente colectivo -o el paradigma, si se me permite la expresión, que funciona a nivel inconsciente en toda la especie humana- así descrito es una especie de mapa común para establecer relaciones entre nosotros hasta que podamos por decirlo de algún modo, emanciparnos, para terminar descubriendo que somos al mismo tiempo el príncipe, el dragón, la madrastra, el animal servicial, la princesa amada, el narrador y la búsqueda. Esta especie de piloto, automático que puede ser el inconsciente colectivo tiene su equivalente con la situación descrita por Cornejo, en la cual el príncipe sería el indígena, la princesa sería la libertad, la madrastra vendría representada por las condiciones difíciles impuestas por los extraños.
El inconsciente colectivo se perpetúa por el tipo de ethos o comportamiento de la sociedad. El lenguaje no solo forma parte del comportamiento, del ethos social, sino que codifica arbitrariamente una serie de categorías por medio de reglas sintácticas que configuran la realidad. El concepto de realidad se forma en consecuencia de acuerdo con una serie arbitraria de supuestos que son mantenidos por el lenguaje. 
La división social del trabajo puede unir a la humanidad extensivamente, perosolamente en el nivel del compartir material. No obstante, el hombre ha tratado de crear una cultura individual, tratando de escapar del camino trillado que ha regido tantas generaciones humanas, del inconsciente colectivo. En esta identidad individual sus deseos –no en el sentido erótico, sino en el sentido hominal por excelencia- el placer como significado, el placer más propio del hombre, pueden tener lugar. Aristóteles consideraba que ese placer propio del hombre es la felicidad (eudaimonía) entendida como la que corresponde a la actividad del pensamiento. Si explotamos esta idea un poco más, la eudaimonía es el tránsito del eros al agape , del placer y la alegría del individuo a la de un colectivo social.
Si seguimos un poco adelante con este punto, el placer, el significado, el significado, el Tao, el destino, o como lo queramos llamar, es algo de carácter esencial para la vida y es algo que todos los seres humanos exigimos. Con el significado tenemos la sensación de que hay algo porque vivir, algo porque esperar, algo porque luchar, una dirección en la vida. Existe una bitácora y un rumbo. La búsqueda de orientaciones, objetivos, finalidad, trascendencia o como lo queramos llamar es un impulso innato en cada individuo. Forma parte de su naturaleza individual y su búsqueda se realizará en mayor o menor grado dependiendo del compromiso del individuo con su significado, y de sus cambiantes circunstancias personales. Así es como logramos la libertad del inconsciente colectivo.

Pese a que algunos conglomerados sociales parecen estar tan cercanos a conseguir la libertad, la gran mayoría de los colectivos sociales no han mejorado las condiciones de vida por lo que se refiere a una cultura individual que permita el desarrollo de laeudamonía o los placeres propios del hombre. A la mayoría de los individuos en nuestro tiempo el quehacer colectivo les está ocupando una gran franja de sus energías por participar solamente en el nivel del compartir material, quedándole poco tiempo para el desarrollo de su cultura individual.

Por lo anterior, hoy día poseemos una cultura colectiva altamente desarrollada a expensas de la cultura y al desarrollo individual. Esto es de cierta forma, un “malestar de la cultura” y por esto mismo hoy en día existe una PROFUNDA BRECHA entre lo que UNO ES y lo que UNO REPRESENTA, es decir, entre lo que se es como individuo y lo que se representa como función dentro de la colectividad.

Es cierto que esta unilateralidad del desarrollo social ha sido útil para conseguir las enormes ventajas y progresos vistos en las últimas centurias. Pero el desarrollo social ha impuesto la hipertrofia anormal de una facultad en muchas personas, por citar un ejemplo, la facultad de “pensar”. Esta facultad mejorará el desempeño personal por la presión ejercida sobre el INDIVIDUO en aras de la cultura para un espectro reducido de actividades en cualquier conglomerado social. Pero este desarrollo anormal ha implicado el que se descuiden u oculten los valores de máxima significancia individual, cualesquiera que fueran. Implicaría que los valores aptos para proporcionar placer al individuo a partir de una intensidad y una belleza del vivir, serían sacrificados quizá en vano por el desarrollo de un solo valor  de utilidad colectiva.

Si bien es cierto que la función diferenciada proporciona al individuo la posibilidad de poder participar en el nivel del compartir material en la existencia colectiva, la satisfacción y la alegría personal están en el desarrollo de los valores individuales, de modo que el nuevo inconsciente colectivo sea el de que cada uno busque su individualidad, su camino, su realización , su significado, su razón de ser y reconozca a los otros miembros de la colectividad como aliados en una misma búsqueda.

¿Por qué tenemos miedo a lo desconocido?

Las pautas de irracionalidad en el comportamiento humano se repiten una y otra vez, a nivel individual y colectivo. Los “viejos moldes”, el status quo, los viejos paradigmas son fieramente defendidos, incluso cuando han empezado a fallar estridentemente y no sirven para manejar los problemas cotidianos en absoluto, y quienes los desafíen tienen que enfrentar el hecho de que se les considere ridículos.
    A lo largo de las diferentes generaciones, la humanidad ha luchado por preservar elstatus quo -el orden establecido- sosteniendo que “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, expresión popular que considera siempre peligroso a lo desconocido. Sin embargo, tal tipo de pensamiento cercena las nuevas posibilidades de crecimiento, al negar que todo crecimiento depende de la capacidad de transformarse. La pensadora Marilyn Fergusson refiere que:
“en medio de un mundo fluyente por naturaleza, nos aferramos a lo que nos resulta familiar y nos resistimos a toda transformación. En la alternativa de tener que cambiar las propias ideas o probar que no es necesario llegar a eso, la mayoría de nosotros nos apresuramos a acumular argumentos” 
    Si hemos de acabar alguna vez con este patrón de comportamiento de resistencia al cambio, de acumulación de argumentos -que de paso implica también sacudirse de nuestra historia personal y colectiva regidas por el inconsciente colectivo- es necesarioidentificar esta pauta de comportamiento.
    En la medida de reconocer que generamos este comportamiento “acumulador de argumentos”, de aprender a discernir nuevos caminos de descubrimiento e  innovación, logramos superar de alguna forma esta sensación de incomodidad y resistencia frente a lo nuevo y a reconocer las ventajas de aceptar el cambio.
John Stuart Mill, el filósofo inglés a quien se atribuye la paternidad de las ideas del liberalismo económico y el derrocamiento del paradigma social de su época que a la riqueza se podía acceder solamente por nobleza o posesión de tierras, decía que la mejor forma de salvaguardar las nuevas ideas es “dar a la verdad una oportunidad para llegar hasta nosotros”. Mill señalaba que en múltiples ocasiones habían surgido ideas importantes y sus partidarios habían sido perseguidos antes del descubrimiento posterior de sus mismas ideas en una época más tolerante.
Este fenómeno de la resistencia popular frente a las ideas nuevas y extrañas ha sido llamado como la “tiranía de la mayoría”, que es la tendencia de las colectividades sociales a suprimir el libre pensamiento.  Esta tiranía de la mayoría es aún más fuerte cuando actúa con algo que no conoce. Esta es también una manifestación del poder del inconsciente colectivo, de los paradigmas establecidos.

Dramatización de problemas.

Citaré un pasaje de la “Inteligencia emocional” de Daniel Goleman a propósito de la ciencia del Yo como un medio para la educación de las emociones para vernos actuando y solucionando un problema:
“Lo que lleva al comienzo de un conflicto (…) es no comunicarse, hacer suposiciones y arribar a conclusiones enviando un mensaje “duro” que le hace muy difícil al otro entender lo que  se le dice (…) la cuestión no es evitar los conflictos por completo, sino resolver los desacuerdos y los resentimientos antes de que se conviertan en una pelea encarnizada. Ambos (dos alumnos) hicieron esfuerzos para expresar su punto de vista de forma que no agravara el conflicto. Esta  manera positiva de encararlo, tan diferente de la agresión o la pasividad (…) insiste en que deben expresarse los sentimientos con fuerza y con corrección pero de forma tal que no pueda transformarse en agresión (…) el manejo del dominio emocional es especialmente difícil ya que las habilidades para lograrlo (y esto es particularmente útil para resolver problemas-cursiva mía) necesitan ser adquiridas en los momentos en los que habitualmente la gente está menos dispuesta a recibir esta información”.1 
La comprensión de la ciencia del Yo nos permite acceder a los problemas desde esta posición que puede asemejarse a un enfoque “como sí”. Esta dramatización de los problemas nos permite seguir por así decirlo, un “guión” de comunicación en el cual no se evita el conflicto por completo y se puede “escuchar” a la contraparte.

Gran parte de la conducta humana puede explicarse por una combinación de deseo y razón: el deseo induce al hombre a buscar cosas exteriores a él, mientras que la razón le muestra la mejor manera de alcanzarlas.

Muchas veces la fuente de un problema es vencer la propia resistencia al cambio que uno mismo tiene, que generalmente se tiende a reforzar con algunos argumentos que suelen ser valederos para uno mismo y que se terminan apuntalando con las opiniones de otras personas en las que sentimos confianza. 

Cada uno racionaliza su resistencia tendenciosamente, y emocionalmente la nutre con las emociones de personas cercanas, que son por decirlo de alguna manera, quienes le transmiten seguridad, le dan la idea de pertenencia a un “territorio” o paradigma que es adecuado.

Existe una creciente tendencia en psicología y ciencias humanas en estudiar la llamada inteligencia emocional, que comprende habilidades del tipo de

  • Ser capaz de motivarse y persistir frente a las decepciones
  • Controlar el impulso
  • Demorar la gratificación
  • Regular el estado del humor
  • Evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar
  • Mostrar empatía con los otros
  • Ser capaz de abrigar esperanzas

La visión de la inteligencia se ha expandido –ya se habla de inteligencias múltiples- y en esta visión se incluye la inteligencia emocional, que incluye cualidades como el autodominio, el esmero, la persistencia y la capacidad de motivarse a uno mismo. Existe cada vez un mayor cuerpo de evidencias sobre la relación de la inteligencia emocional con manifestaciones que conocemos como “sentimientos”, “carácter” e “instintos morales”. Si bien el cociente intelectual tiene 100 años de desarrollado, tener un cociente intelectual alto no es garantía de prosperidad, felicidad ni prestigio en la vida; y no obstante nuestro medio social y cultural se concentra en las habilidades académicas dejando de lado las “habilidades de la gente”.

    LA INTELIGENCIA EMOCIONAL que tan ignorada es por los sistemas de educación actualmente vigentes, tiene una altísima influencia en nuestro destino personal. La vida emocional es un ámbito que al igual que las matemáticas y la lectura puede manejarse con mayor o menor destreza y requiere un conjunto de habilidades.

Norman Vincent Peale en un artículo de Selecciones del Reader’s Digest de Junio de 1974 titulado “Virtud de los buenos modales”, refería como su madre le decía que se “portara con educación”, y que una vez su padre le reprochó a ella que atribuyera a los modales el mismo valor que a la moral, a lo cual la madre respondió que no les atribuía el mismo valor, “pero los principios morales no siempre se exteriorizan; en cambio nuestros modales buenos o malos siempre salen a relucir”.
    Ralph Waldo Emerson decía que “los buenos modales” constituyen “la manera feliz de hacer cualquier cosa”, y en la “Etica a Nicómaco”, Aristóteles plantea el desafío de administrar nuestra vida emocional con inteligencia. Las pasiones presentes en cada uno, cuando son bien ejercitadas son sabias, guian adecuadamente nuestro pensamiento, nuestras acciones y nuestra subsistencia.

Howard Gardner, una de las autoridades mundiales en el tema de inteligencia, afirma que:

La inteligencia interpersonal es la capacidad para comprender a los demás; qué los motiva, cómo operan, cómo trabajar cooperativamente con ellos. Vendedores, políticos, maestros, médicos clínicos y líderes religiosos de éxito tienen probabilidades de ser individuos con alto grado de inteligencia interpersonal”.

El núcleo de la inteligencia interpersonal de acuerdo a Gardner incluye “las capacidades para discernir y responder adecuadamente al humor, el temperamento, las motivaciones y los deseos de los demás”. Estas capacidades nos permiten desde poder llevar armónicamente una relación de pareja, hasta poder pedir ayuda adecuadamente en los momentos de crisis. Cuando tratamos constantemente al prójimo con una actitud de benévola simpatía, que llamamos urbanidad,  “acabaremos sintiendo una auténtica simpatía por todas las personas”, retomando nuevamente las ideas de Peale.

Carga de las tintas emocionales

Se puede considerar desde el punto de vista que los humanos, por más racionales que intentemos ser, tomamos las decisiones propiciados con una mezcla de corazonada, intuición y brillante creatividad; con el nivel de esta mezcla que nos permite el propio nivel personal.

Queremos reconocimiento. Hegel consideraba que los seres humanos en tanto que animales, tienen deseos y necesidades naturales de objetos exteriores a ellos, como alimentos, bebidas, hábitat y por encima de todo, la conservación corporal. Sin embargo, el hombre difiere fundamentalmente de los animales en que desea además, el deseo de otros hombres, lo cual equivale al reconocimiento: el hombre tiene un “deseo del deseo de otros hombres”.  En especial, desea que se le reconozca como ser humano, o sea como un ser con cierto valor y dignidad.

Francis Fukuyama refiere en “El fin de la historia y el último hombre” que el deseo de reconocimiento es tan antiguo como la tradición de política occidental, siendo un constituyente de la personalidad humana. Hegel considera que el reconocimiento es el primer destello de la libertad humana. Mientras que Platón en “La República”, señala que hay tres partes en el alma: la que denomina “thymós”, que viene traduciendo ánimo o coraje, la que razona y la que desea.

El reconocimiento forma parte de la libertad. Nos gusta que se nos reconozca y acepte como seres libres, tanto en el nivel de lo personal  como lo social. Nos gusta que se nos diga que todo lo que hemos hecho ha sido adecuado y fructífero. Que ha tenido trascendencia.

Hegel refiere que la naturaleza del deseo humano cambia con los períodos y las culturas. Enlazando esta aspiración al reconocimiento con la idea de Hegel del deseo humano, las cosas que son deseadas ahora no podían ser deseadas en tiempos anteriores, por ejemplo, el derecho a la vida y la integridad, trabajo estable y con posibilidades de remuneración adecuada, tener acceso a las instituciones de salud, al voto y un largo etc.

Vivimos en una cultura que valora la libertad. El marco de la tendencia economicista de nuestro siglo ofrece dos opciones respecto a la libertad: valora por un lado el trabajo como una herramienta hacia la trascendencia, pero por otro lado, -podría decirse una cara oculta y oscura- iguala a la libertad con la tenencia de recursos económicos.

El hecho de poder obtener un reconocimiento social al trabajo bien hecho en forma concreta como ganancia económica, es el reconocimiento que se mencionaba: en este reconocimiento social se encuentra también tácitamente implícito, el reconocimiento de que somos libres. Pero cuidado con la tergiversación: no estoy diciendo que para ser libre se deban tener recursos económicos, lo que afirmo es que el “reconocimiento” desde el punto de vista del marco económico es asimilable con la posesión de recursos materiales.

Las premisas pueden parecer un poco tendenciosas, cuando son enfocadas desde el punto de vista economicista porque cuando obtenemos el reconocimiento que queremos, logramos una ganancia económica adecuada, logramos un status adecuado o el prestigio (esto como sinónimo de reconocimiento social) adecuado. Cuando el obtenemos el reconocimiento que buscamos, también logramos ser libres de acuerdo a esta óptica de estar en el “Fin de la Historia”.

Hoy en día, la ética del trabajo de muchos países asiáticos se ha podido desplazar desde la órbita de los incentivos materiales hasta la del reconocimiento del trabajo de grupos sociales interconectados. Entonces, a la luz del enfoque economicista, el reconocimiento a la persona conferido en forma de recursos económicos, le hace libre. En el estadío histórico actual este es el deseo del colectivo social. Una vez este colectivo social logre su deseo, se presentarán otros deseos, otras aspiraciones de un orden más elevado que a su vez impondrán nuevos problemas y otros enfoques para la resolución de tales problemas.

Nuestros deseos actuales desde una óptica hegeliana, están condicionados por nuestro medio social, el cual es el resultado de nuestros antecedentes históricos. Los objetos concretos de deseo son solo uno de los aspectos de la naturaleza humana que han cambiado con el tiempo. La importancia del deseo en relación con otros elementos del carácter humano también ha cambiado. Lo que una persona es en el presente es el complejo resultado de sus deseos, tendencias, objetivos y logros a lo largo del tiempo. La historia es de cierta manera, la recopilación y el desarrollo de los objetivos de una colectividad.

La Historia es una especie de compilación de la historia de los deseos humanos, afirma Hegel, puesto que la naturaleza humana no tiene una naturaleza fija, no es, sino que se convierte en algo diferente de lo que fué.

Nos gusta que otras miembros del colectivo social reconozcan nuestros logros. Aquellos a quienes identificamos como reconocientes de nuestros logros, les llamamos “amigos”.

El nivel donde cada persona está ha sido fruto de un largo y arduo proceso de vencer diferentes problemas. De convencer por ejemplo, a los seres cercanos que nuestras decisiones son valederas y que nos van a llevar lejos. Convencerlos con argumentos, pero sobre todo con HECHOS. El convencimiento se sustenta en los hechos. Y el lograr hechos concretos implica un enorme esfuerzo que seguramente ha debido ser sostenido contra circunstancias adversas. Llegar al presente actual nos ha costado por así decirlo, un triunfar de diferentes problemas, que una vez resueltos, pasan a ser parte de los propios antecedentes históricos.

El reconocimiento que brindamos a alguien (amigo, potencial amigo, persona relacionada, seres queridos, etc) hace implícito de alguna forma el identificar que el presente actual de esa persona está hecho a base de sus antecedentes históricos, que a su vez están relacionados con un largo proceso de visibles o invisibles logros. El reconocer los logros de los otros nos hace partícipes de la historia de esa persona y que en ella reconocemos su proceso como algo dinámico, que esa persona se ha enriquecido y que es mejor. Así participamos de esta cultura del reconocimiento, que de acuerdo a Francis Fukuyama, es el “Fin de la historia”. Y el fin de la historia personal es conseguir la libertad.

El sitio actual de una persona es el fruto de un proceso, donde los antecedentes históricos de lo que somos ahora es el fruto de convertirnos en un ser diferente del que hemos sido. De modo que cuando brindamos un reconocimiento sincero, reconocemos la historia personal de alguien como un proceso que ha dado resultados: y si la historia personal es un proceso para conseguir la libertad, cuando brindamos el reconocimiento, la persona se siente libre.

Hay que agrandar el problema, ignorarlo no será  la solución.

El problema de nuestra resistencia al cambio radica en una resistencia al hacer. No tenemos miedo de aprender sino en la medida que aprender significa hacer.

Goethe recomendaba que “tratemos a la gente como si fueran lo que debieran ser y les ayudaremos a que sean lo que son capaces de ser”. Si logramos vencer nuestro propio miedo al cambio, logramos adquirir motivación para aprender, porque los terrenos desconocidos serán interpretados como una aventura que nos permitirán el placer de explorar y aprender.

Los problemas o las llamadas situaciones problema suelen ser definidas desde el punto de vista psicológico como:

  • Una situación en la que una persona trata de alcanzar una meta
  • Sus primeros intentos no logran conseguir ese fin
  • Existen cuando menos dos y generalmente más, soluciones o cursos alternativos de acción

Esta caracterización de los problemas puede aplicarse a multitud de situaciones. Sin embargo, la variedad existente de problemas hace difícil desarrollar una explicación unificada de lo que es la solución de un problema: el solucionar por ejemplo,  el problema de una deuda hipotecaria es diferente al de como solucionar desaveniencias con superiores en el trabajo.

Los problemas existen porque las personas perciben diferentemente las necesidades de una situación problemática. Partiendo de este enfoque:

Para encontrar una solución, se necesita un cambio en la percepción.

El cambio del punto de vista sobre un problema implica reorganizar en nuestra mente, en nosotros mismos los elementos, características o atributos de un problema o situación problemática en algún patrón. La percepción se modifica porque se ven de otra forma las características, propiedades o situaciones de un objeto externo a nosotros.

El cambio de la percepción se refiere también al cambio de la conciencia, el “aquello que percibe” que en cada uno de nosotros capta las características, atributos esenciales o detalles de la situación problema. Este cambio de percepción por modificación de la conciencia -por así llamarlo- de quien percibe es el paso que más toma tiempo, por la resistencia de la persona al cambio por la dificultad que presume el cambio de su marco de referencia y valores. Lo anterior también significa que habrá situaciones problemáticas que NO podrán solucionarse a menos que la PERSONA QUIERA CAMBIAR. Cuando creemos que algo es imposible, el problema somos nosotros mismos, porque cuando pensamos en términos de imposibilidades cada dificultad debe ser vista como un llamado a un triunfo personal.

Como ejemplo de lo anterior, se puede citar el problema suscitado por el descubrimiento de la redondez de la Tierra:

El geógrafo y astrónomo griego Eratóstenes cuando era director de la Biblioteca de Alejandría, leyó en un papiro que en un pueblo llamado Siena, cerca a la primera catarata del río Nilo, en Egipto, en el mediodía de cualquier 21 de Junio un palo vertical no proyectaba sombra, y se podía ver el sol reflejado en el fondo de un pozo hondo.  Eratóstenes tuvo la curiosidad y persistencia de ánimo para hacer un experimento en que observaría si en Alejandría, a 800 kilómetros de distancia de Siena, los palos verticales proyectaban sombra hacia el mediodía del 21 de Junio. Y descubrió que sí lo hacian.

Eratóstenes entonces se preguntó porqué en el mismo instante un bastón que proyectaba sombra en Alejandría, no lo hacía en Siena: comprendió que la única respuesta posible era que la superficie de la Tierra estaba curvada. El sol estaba tan lejos que sus rayos son paralelos cuando llegan a la Tierra y los palos situados formando ángulos diferentes proyectan sombras de diferentes longitudes. Si la tierra fuera plana los dos palos proyectarían sombras de igual longitud.

Simple ¿no?. Este es un ejemplo sobre la reorganización de las propiedades o características de objetos externos a nosotros. Pero tal descubrimiento le implicó a Eratóstenes –si nos imaginamos por un momento estar “en sus zapatos”- una modificación de su forma de ver el mundo y sustituir la seguridad de su marco de referencia social, cómodamente apuntalado en las creencias aceptadas en su tiempo de una tierra plana.

Pero no por esto se aceptó  inmediatamente que la Tierra fuera redonda, porque era necesario el cambio de conciencia, el cambio del “aquello que percibe” en las mentes. Fué necesario el viaje épico de Cristóbal Colón, confirmando la idea de Eratóstenes de pasar por el “mar de Iberia2 a la India”, y luego la confirmación por el viaje también épico, de Magallanes y Elcano, esta vez alrededor de todo el mundo. Recordemos de paso, que el desconocimiento de las culturas indígenas le costó la vida a Magallanes en una isla llamada Mactán, pero no por esto se arredró Elcano, quien puso mayor empeño en cumplir su travesía con sus naves “Trinidad”, “Concepción”, “Santiago” y “Victoria”.

Este cambio en la percepción es lo que se llama en términos psicológicos, para quienes son amigos de llamar a las cosas por algo para poderlo entender mejor, como REORGANIZACION PERCEPTUAL.

Para encontrar una solución, es necesario recurrir a la experiencia previa que exista sobre ese problema en particular

La aproximación a los problemas con el enfoque de la percepción hace énfasis en la conducta del solucionador, PERO LA RESOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS NO ES SOLAMENTE ESTO, ya que tenemos la fortuna de contar con el acúmulo de la experiencia pasada.

Desarrollando este punto de vista sobre las experiencias previas, existe un problema cuando el enfoque que tradicionalmente tenemos de un problema no es el adecuado. Tal enfoque tiende a volverse un patrón, y este patrón o hábito pasa a comandar la respuesta de la respuesta ante un estímulo. Un suceso externo o estímulo desencadenante -tengo hambre- puede estar asociado con una respuesta particular -miro el reloj para ver si es horario  de almuerzo-. Esta respuesta la llevará a diferentes alternativas, por ejemplo, si no tengo reloj, le pregunto a alguien la hora, o busco un reloj, o llamo a pedir comida si no es el horario. Entonces todo problema tiene una jerarquía de respuestas organizadas en un grupo grande, teóricamente infinito, con respuestas que se suelen translapar o superponer entre sí.

Del mismo modo, este tomar en cuenta la experiencia pasada como un patrón que permite la resolución de problemas, es lo que se llama en términos psicológicos, para quienes son amigos de llamar a las cosas por algo para poderlo entender mejor, como ACTIVACION ASOCIATIVA. El estudio, el aprovechar la experiencia propia y la experiencia de otras personas es un enfoque de ACTIVACION ASOCIATIVA muy útil en la resolución de problemas.

Por último, en la resolución de problemas con cuánta frecuencia oímos hablar que la vida es una búsqueda? Quizá con bastante frecuencia, ya que nos pasamos buscando con quien tener una relación de pareja, con quien podernos asociar para obtener mayor reconocimiento y trascendencia, como ser mejores de lo que somos, como “dar al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios” y otro largo etc.

Para encontrar una solución a un problema, es necesario identificar a la solución como un proceso de búsqueda.

El problema es semejante a un laberinto.  El problema se presenta porque es necesario elegir una alternativa entre varias posibles. Se podría objetar tal afirmación diciendo que se pueden escoger todas las alternativas, pero en tal caso, no existiría el problema. El mayor interés en la resolución del problema radica en que hay buscar entre varias alternativas y como se ajusta cada una de ellas al proceso de la solución Generalmente el hecho de “tomar una decisión” no es fácil porque el proceso es complicado.  En este tipo de problemas estilo “laberinto”, las alternativas están claramente especificadas y son conocidas para el sujeto, quien debe seleccionar la más adecuada. Entonces la calidad de la solución depende de la rapidez con la cual se resuelve la situación o el menor número de intentos necesarios para la resolución de la situación.

Siguiendo uniformemente con la nomenclatura sobre las estrategias para la resolución de problemas, este último proceso para la resolución de problemas, es lo que se llama en términos psicológicos, para quienes son amigos de llamar a las cosas por algo para poderlo entender mejor, como solución de problemas como un PROCESO DE BUSQUEDA.

¿Cómo se resuelven los problemas?

Tengamos en mente el siguiente ejemplo:

“Cuando Kekulé -el autor del anillo de la molecula de benceno- estaba medio dormido, vió cadenas de átomos de carbono en la representación simbólica inventada por él, que parecían cobrar vida, y una de ellas se enroscó como una serpiente para formar un anillo. Ese fué el final de una larga búsqueda”.

Se pueden plantear tres etapas para el proceso de resolución de problemas:

  • Preparación
  • Producción
  • Juicio

ETAPA DE PREPARACIÓN.

En esta etapa el sujeto estudia y adquiere ideas sobre la naturaleza del problema con que se enfrenta, con qué elementos cuenta y cuáles son los criterios de solución. De acuerdo con la intensidad de la preparación, se puede citar “como el azar solo favorece a los preparados”.

ETAPA DE PRODUCCIÓN.

En esta etapa se consideran los diferentes enfoques alternativos a una solución u la generación de soluciones potenciales.

ETAPA DE JUICIO

En el momento en que quien afronta los problemas produce una solución potencial, debe juzgar que tan adecuada es, lo cual le lleva a esta última etapa.

dalia1224 — November 02, 2009 —
SE DESCRIBE UN MODELO DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS
     La CONJUGACIÓN escalonada en las anteriores etapas de preparación, producción y juicio, con los procesos de cambiar la percepción, de recurrir a la experiencia previa, y de insistir en un proceso de búsqueda, permite mayores opciones en la resolución de un problema.

Hay que tener en cuenta que como humanos y poseedores de un vasto repertorio de emociones que le dan colorido a la vida, la motivación tiene un papel importante en la resolución de problemas, ya que al interactuar con la experiencia previa, determina las características de la ejecución, el grado de insistencia en la búsqueda y la motivación para un cambio en la percepción.

Daniel Goleman en su obra sobre la “Inteligencia emocional”, refiere “como la semilla de todo impulso es un sentimiento que estalla por expresarse en la acción”.

Es necesario aprender a tener conciencia de sí mismo en el sentido de reconocer los propios sentimientos y construír un vocabulario adecuado para expresarlos; aprender a ver los vínculos existentes entre los  pensamientos, los sentimientos y las reacciones, saber si los pensamientos  o los sentimientos están gobernando las decisiones; ver las consecuencias posibles de elecciones alternativas. El proceso de tomar conciencia de sí mismo implica tomar conciencia de las propias fortalezas y debilidades y verse a uno mismo bajo una luz optimista pero realista.

En la medida de una saludable y equilibrada atmósfera emocional, las facultades intelectivas y abstractas permitirán un adecuado funcionamiento en las etapas de preparación, producción y juicio para la resolución de problemas.

Todo puede ser de otra manera

Cada uno puede sobrepasar antiguos límites, superar inercias y miedos pasados y alcanzar niveles de plenitud que parecían imposibles, descubrir raudales de posibilidades en donde otros no ven más que problemas, descubrir raudales de libertad y de cercanía humana que cuando aumentan nuestra productividad interior, una vez transcurra el proceso alquímico del tiempo, se reflejarán en una mayor productividad exterior. Pero este “resultado” es al fin y al cabo un “camino”.
    Esta es una paradoja sencilla, que nos dice que “los medios”, “el camino”, son los “fines” en los cuales se oculta la opción de los raudales de libertad. “Se hace camino al andar” al decir del poeta Machado, pero para lograr el camino, hay que “dejarse llevar”. La revolución interior de cada uno es volverse consciente de que al no aferrarnos ya tenemos un camino. El que no haya caminos, también es un camino. Estar en el camino es el destino final, hay que estar en movimiento.
Cuando experimentamos un cambio personal, nos encontramos a nosotros mismos replanteándonos todo. Esto es de alguna forma, CREATIVIDAD. Cuando estamos en el proceso de transformación, nos encontramos cuestionando antiguas evidencias, viendo con nuevos ojos el trabajo, las relaciones, los propios objetivos y valores, el poder político y la paralizadora influencia de los “expertos” en la materia 3, que a veces son “buscadores de imposibilidades”.
Estas son todas ideas manifestadas por Marilyn Fergusson, autora que pertenece a la pléyade de pensadores interesados en el diseño de una cultura nueva, con una nueva manera pensar, con un nuevo enfoque de los viejos problemas, o sea, aplicando el clásico vocablo del filósofo e historiador Thomas Kuhn, en un “cambio de paradigma”.
Con estos descubrimientos del propio ser, inevitablemente surgen más paradojas: cuando más autónomo se es, más se depende de los “otros”, del entorno. El viejo paradigma o pauta, o patrón o cosmovisión que todavía nos rige, imprime en nosotros como especie, modos de pensamiento para ver el mundo, por ejemplo: reducir el movimiento al reposo, reducir el tiempo a su representación espacial, reducir la inteligibilidad a la tautología (…) 
    Este paradigma lanza sus últimos coletazos y en su enfrentamiento con el nuevo de mayor trascendencia y un marco de referencia mayor, crea turbulencias que indudablemente nos colocan en crisis. Pero afortunadamente, el nuevo paradigma y progresiva modificación de la distorsión del inconsciente colectivo, se va construyendo hacia arriba en una espiral evolutiva sin fin.
    El hombre siempre está llegando al “fin de su historia”, solo para iniciar una nueva. El nuevo paradigma se construye sobre un modo de considerar el tiempo y los acontecimientos que los considera portadores de novedad e imprevisibilidad y nos enseña poco a poco a “esperar lo inesperado”.
    El nuevo paradigma nos lleva poco a poco hacia un orden más complejo en TODOS los niveles de nuestra vida, lo cual curiosamente, es una ley de la naturaleza descrita en la “Teoría de la Estructuras disipativas 4”, según la cual los sistemas abiertos -significando este “abierto” un intercambio constante de energía con el exterior o “disipación”- están en condiciones de un reordenamiento, generalmente brusco, y en un ORDEN DE MAGNITUD SUPERIOR que cuando se aplica ya sea a nuestro pensamiento, al funcionamiento de los conglomerados sociales, al funcionamiento de nuestro vasto conjunto neuronal, a las transformaciones químicas, siempre origina un ESTADO SUPERIOR, que trasciende aquel del cual se originó. 

Steve Jobs

Como nos interesa un mejor conocimiento sobre el proceso creativo y la resolución de problemas, que en últimas equivale a conocer algunas coordenadas de nosotros mismos, se harán algunas descripciones muy generales del funcionamiento delcerebro como una estructura disipativa susceptible de alcanzar ESTADOS SUPERIORES.

En el nivel del funcionamiento neuronal, el mayor consumo de energía se ha visto y demostrado experimentalmente cuando se requiere la resolución de un problema o cuando se requiere hacer varias actividades al tiempo, por citar algunos ejemplos.

Si esta situación de mayor consumo energético se interpreta como una adaptación al estrés o al sufrimiento, es más fácil comprender porqué salimos fortalecidos del dolor: porque de algún modo, nuestra consciencia, nuestro modo de ver el mundo se eleva porque nuestro cerebro empieza a consumir más energía lo que le posibilita alcanzar un marco de referencia mayor, un estado de consciencia de mayor comprensión.

Cobra sentido aquella frase de Nietszche que reza “lo que no te mata, te fortalece”.

Dadas estas condiciones, podemos lentamente por UNA MAYOR INTERACCION CON EL ENTORNO acceder a un marco de REFERENCIA MAYOR, que conocemos como “experiencia”, “consciencia” y llegamos a un nivel en el que pensamos el mundo de un nuevo modo y entendemos la aventura humana como un proceso en que cada uno es responsable de crear el mundo que quiere. Hablar de interacción con el entorno significa acción, significa aprendizaje, significa una actitud abierta, significa curiosidad y deseo de experimentar. Así es como poco a poco llegamos a un nivel en que aceptamos la imprevisibilidad de las cosas y nos atrevemos a decir ¿ Por qué no ? para poder aspirar a lo improbable y asumir el azar. Llegamos a un nivel en que empezamos a ser capaces de conciliar en  nosotros mismos los antagonismos y las paradojas, a interrelacionarlo todo con todo a ver totalidad y organicidad. Este descubrimiento de los “puentes” entre muchas cosas nos abre un panorama mucho más rico, nos hace adquirir más significado de nuestro entorno porque en la medida que lo descubrimos más nos identificamos con él porque nos reconocemos en él. ¿Suena esto a ecología? Lo es de alguna forma.

    La pregunta por el sentido último de la vida es que carece precisamente de sentido, porque la vida es azar, posibilidad y devenir continuo. El sentido del “sinsentido” a la luz de un marco de referencia, puede verse como el de “construcción” y cambio edificativo perenne. Las nuevas personas “abiertas” a la experiencia y comprometidas con la realidad se vuelven cada vez más capaces de plasmar sus dotes productivas y creativas desde el mundo interior hasta el mundo exterior. La naturaleza sensible e intuitiva de cada uno se logra fundir y funcionar al unísono con el sentido práctico y objetivo, con lo cual nos volvemos al mismo tiempo, más autónomos e interdependientes.

La solución nunca será fácil ni económica cuando se quieren lograr resultados positivos.

Al tomar una decisión correcta, por un proceso desconocido se libera un enorme poder creativo que nos permite desarrollar al  máximo nuestra capacidad para lograr soluciones novedosas a los problemas subsiguientes.

El aprender a solucionar implica que se solucionen realmente los problemas. Es algo vivencial, por lo cual no es explicable. Es algo que a pesar de describir, y tratar de hablar sobre ello, se escapa a lo verbal, porque lo trasciende, del mismo modo que no se puede explicar como es la vivencia de la belleza, ni como es la emoción de una madre que da a luz a su hijo, ni como es el azul del cielo a una persona ciega de nacimiento.

Muchos problemas radican en la ausencia de metas de crecimiento. Otros problemas radican en la falta de imaginadores de posibilidades. Las ideas geniales repentinas se suelen presentar con mayor frecuencia en la medida que el sujeto lleve una mayor práctica o entrenamiento, porque de esta manera se producirán más ideas creativas y más originales a medida que se realice la tarea.
    Se afirma que cuando es constante la proporción de la producción de ideas creativas, este ritmo persiste a pesar de un grande período de trabajo. Y el lenguaje es un aliado de primera línea, porque permite la aprehensión de conceptos, mientras que describe el método para aplicar una regla en la ejecución de una solución o acto creativo para un problema. La generación de frases gramaticales adecuadas es una conducta ligada a la solución de problemas.

Tiempo libre y creatividad.

Los buenos hábitos de trabajo son un camino, una especie de Tao a través del cual es posible decantar la persona con habilidades sociales, el artista, el escritor, el científico en ciernes. Muchas de las faltas de logros en mentes brillantes se pueden atribuír a falta de creación de tiempo libre. La asignación de tiempo libre puede hacerse de una forma esporádica o constante. Esto hace la diferencia de algún modo en el grado de la eminencia de las obras humanas.

¿Cómo actúa el pensamiento creativo?

Dado que nuestra mente autoconsciente está en la zona de lenguaje del hemisferio izquierdo, el lenguaje es un puente entre las cosas concretas y el mundo de la cultura y los conceptos.

Explico esto un poco más. Como acto creativo el lenguaje es susceptible de ser empleado en forma de frases gramaticales creativas. Si el lenguaje es un puente, o una herramienta, conecta los dos mundos,  a saber el de los conceptos y el de las cosas concretas. De modo que cuando los conceptos son de naturaleza creativa, el lenguaje tenderá a reflejar esta naturaleza y llevarla hasta el mundo concreto de los objetos reales. Y dado que el puente del lenguaje transcurre entre el mundo de los conceptos y el mundo concreto, no es raro ni absurdo que lo que viene desde el mundo de los conceptos termine ejecutándose en el mundo concreto.

El poder del pensamiento creativo

ciguena777 — June 10, 2008
    El pensamiento creativo actúa a través del lenguaje. Si estamos alegres, nuestro lenguaje refleja nuestro estado. Igual si estamos temerosos. Y el lenguaje con que nos expresamos es tanto verbal como gestual o no verbal. Siguiendo adelante con estas ideas, el pensamiento creativo actúa entonces a través de un lenguaje creativo tanto verbal como gestual de modo que no es raro que termine ejecutándose en el mundo concreto. Y una de las frases de este pensamiento creativo, que surge en individuos autónomos, con afán de tracendencia es ¿por qué no? Y así no es raro que empiece una labor de imaginería que termina produciendo con el paso del tiempo, resultados concretos.

La conducta creativa tiene propiedades inherentes a la solución de problemas por la determinación de las peculiaridades importantes de una situación problema.

En el cerebro normal, con abundantes conexiones interhemisféricas a cargo del conjunto de fibras llamadas “cuerpo calloso”, la interacción entre los dos hemisferios es de tal clase que parecen ayudarse el uno al otro en tareas tanto verbales como no verbales. Pese a ser ambos hemisferios diferentes en sus habilidades de tipo perceptual, cognitivo y emocional, tanto el cerebro como la personalidad tienen un carácter unitario y ello es debido al incesante tránsito de información entre ambos hemisferios.

    John C. Eccles, un premio Nobel de Medicina por sus investigaciones y trabajos sobre el cerebro, se refiere a tal cooperación entre los hemisferios afirmando que “la idea del dominio unilateral del hemisferio izquierdo sobre el derecho en el humano se ha abandonado, sustituyéndose por la idea de la especialización complementaria”. Esta especialización complementaria es una especie de dispositivo que se activa cuando realmente queremos aplicar nuestra conducta creativa. Lo único que cada uno tiene que hacer es DESEARLO. Y el cerebro, como una especie de piloto automático, encontrará aquellas zonas neuronales que poseen la información y la capacidad para lograr el acto creativo.

    Cada hemisferio cerebral considerado en forma aislada tiene sus propias fortalezas y debilidades para ejecutar determinadas tareas. Ciertas tareas son mejor ejecutadas por medio de análisis dividiendo el problema en elementos lógicos, por medio de codificación verbal: por ejemplo, el significado de una palabra nueva, mientras que otras tareas son mejor ejecutadas en forma no secuencial, sino por procesamiento de la totalidad de la información, por ejemplo, el apreciar una pintura.

Roger Sperry, otro premio Nobel de Medicina, también autoridad mundial en investigación sobre el cerebro, describe como:

“las especialidades del hemisferio derecho son de tipo no verbal, no matemático y no secuencial, siendo fundamentalmente de tipo espacial y pictórico, como el reconocimiento de caras, la discriminación y el recuerdo de formas no descritas, discriminación de acordes musicales, selección de tamaños y formas en categorías, percepción del todo a partir de una de las partes, percepción intuitiva y comprensión de principios geométricos “

 El premio Nobel de Medicina
Roger Sperry
Dado que en nuestra sociedad es muy apreciada la conducta original y creativa, es necesario el empalme entre la originalidad -entendida como la capacidad de pensar nuevas cualidades, aplicaciones, características de un objeto- con la creatividad, entendida ésta como la capacidad de aplicar en la vida real en forma concreta y práctica los dictados de las ideas originales.
    Una síntesis por decirlo de algún modo, en las especialidades de ambos hemisferios, enfocadas en una sola cuestión problemática en particular. No importa que tan grande sea el problema, debemos desmenuzarlo al máximo en sus partes constitutivas y solucionar cada parte separadamente, y luego disponer de las partes solucionadas como las piezas de un rompecabezas.
Aun cuando la solución final de un problema sea intuitiva, el proceso de dialéctica o “desmenuzamiento” del problema es un paso necesario que se hace posible gracias a que existe el lenguaje, que nos permite crear un símbolo que es el que trabajamos y funciona simultáneamente con la intuición, con lo cual formamos un todo. El cerebro funciona al unísono, en la medida de su preparación es capaz de alcanzar altas octavas en el proceso del pensamiento, hasta que al fin alcanza una solución adecuada.

Oposición de contrarios

La dialéctica grosso modo, es un método de análisis basado en la idea de que la verdad es algo que evoluciona a partir de contradicciones. La verdad a la que llegamos proviene de zonas opuestas, de situaciones contradictorias, de cuestiones que surgen ante nuestros ojos como paradojas. Aristóteles es famoso porque instauró en nuestro sistema de pensamiento el método de “oposición de contrarios” proponiéndolo como una de las herramientas para lograr la dilucidación racional  de las nociones primeras, lo que SON LAS COSAS.
    La certeza de una situación subyace generalmente en una paradoja. Estos intrincados temas de dialéctica, que suponen enfrentamiento, oposición, dicotomía, división de bandos, “desmenuzamiento”, sustentan el principio universal de que cada problema engendra una oportunidad. La certeza de la existencia del problema subyace en la paradoja de que el mismo tiene implícita su solución.

Busquemos y aferrémonos a los especialistas en imaginar posibilidades

La civilización como la conocemos, descansa literalmente en los hombros de sus grandes hombres. En toda edad siempre hubo grupos selectos de individuos cuyos logros estuvieron más allá de lo esperado por el denominado sentido común.
    La definición del genio 5 descansa en parte sobre el criterio de la preeminencia de estas personas en relación al grupo, preeminencia definida por la permanencia de las contribuciones hechas por estos sujetos al mundo de la cultura y los conceptos. Entonces el tipo de obras, ya sean artísticas, literarias, políticas, o cualesquiera que ellas fueran, son contribuciones que trascenderán a la civilización más allá de su tiempo. Se llegó a definir al genio como un “portador de valores”. De modo que estas obras, productos especialmente elaborados por la corteza cerebral humana hacen que ésta tenga tan alto valor y por consiguiente, personas creadoras de tales obras sean una clase de patrimonio de la especie humana.

Tal parece que un alto grado de esa capacidad que se denomina inteligencia se debe asociar a una serie de habilidades especiales con el fin de producir obras de significancia social, que permitan la trascendencia y la evolución de la especie.

Así como la civilización tiene unos fuertes pilares en las ideas renovadoras, también los tiene en las acciones de aquellos quienes son capaces de promover su aceptación por el grueso de la sociedad. Aquí radica la significancia social. Las ideas de Platón germinaron porque tuvo la motivación de fundar una universidad que llamó la Academia, cuya función era enseñar filosofía a los jóvenes y promover la reforma del pensamiento y la conducta de los políticos griegos.
    La política budista del emperador hindú Asoka, padre de Sidharta Gautama-Buda fué completamente derrotada hacia la época del emperador Vikramaditya en 80 a.D.C.; pero logró subsistir gracias a que el entusiasta reformador Sankaracharya, había viajado por toda la India adelantándose a la lucha sectaria y fundando varios mathamso escuelas de filosofía inspirada en los Vedas; este esfuerzo ha permitido que finalmente en nuestro siglo, se aproximen las cosmovisiones de Oriente y Occidente.     La penicilina no fué un descubrimiento anodino más porque Florence Charney logró el montaje de la infraestructura industrial que permitió su producción en gran escala. Huelga decir la enorme utilidad de este antibiótico en la lucha del hombre contra los microorganismos productores de enfermedad.

Este tipo de acciones constituyen la manifestación de la capacidad de ver conexiones donde otros no las han visto, es decir de la inteligencia.

Los imaginadores de posibilidades cuando se encuentran frente a un nuevo concepto que sabe que no ha sido encarado exitosamente, se entusiasma hasta el delirio por lo que él considera una gran oportunidad de demostrar su espíritu pionero. Quiere dejar la impronta de su exploración en el mundo como un descubridor de algo nuevo. Es un buscador de horizontes. Es capaz de “ver lo que todo el mundo ha visto y de pensar lo que nadie ha pensado”. Utiliza el crecimiento de una nueva era para plantar un hito histórico. Está convencido de que tiene que haber una manera de superar las dificultades aparentemente insuperables, estimula todas sus facultades y logra probar que lo que fueron tenidos por errores pasados eran errores de juicio o de criterio (falta de reorganización perceptual, o de percepción asociativa) en el que incurrieron inteligentes investigadores que carecían de los medios, de la destreza o del conocimiento con que se cuenta en el presente inmediato.

El imaginador de posibilidades es un investigador ingenioso que descubre las causas reales de una situación problemática, que es capaz de comunicarse adecuadamente y recurrir al cúmulo de informaciones sobre resolución de problemas o experimentos similares, en campos afines o no afines para lograr el objetivo de la innovación y dar solución a un problema insoluble en apariencia.

Conclusión

No importa que tan grande sea el problema, dividámoslo al máximo en sus partes constitutivas: solucionemos cada parte separadamente, y luego dispongamos de las partes solucionadas como las piezas de un rompecabezas.
    Nuestra propia mente nos guiará como un experto piloto a través de esos complicados procesos de resolución de problemas para poder llegar finalmente a una feliz solución. Pero necesitamos cartas de navegación que permitan por decirlo redundantemente, navegar. Necesitamos información. Estar abierto a la adquisición de nueva información en la forma que fuere nos abre nuevos horizontes. Permite que nuestro “navegante” tenga una bitácora más rica, una mayor experiencia.
El milagro de la conciencia, ese especial fenómeno de un estado trascendente en nuestra mente, hace posible que con una programación, ella nos dirija a ese puerto al que queremos arribar.
Está mejorando la apreciación de la intuición y de los procesos creativos. El cerebro analítico (el hemisferio izquierdo) reconoce y está empezando a respetar los dones de su complemento, el cerebro del artificio y de la unidad (el hemisferio derecho): pero la revolución del cerebro ha empezado también a admitir el importante papel de otras estructuras, comprendidas en el cerebro emocional, y que se hace necesario educar para ofrecer el clima emocional que permita el mejor desempeño de las capacidades intelectivas. Ya empezamos a entender un poco mejor aquella frase de “querer es poder”.
Nuestra mente autoconsciente, el “aquello que percibe en nosotros” escudriña en el cerebro las zonas que le sirven a sus propósitos. Lo mejor de todo, es que lo hace independientemente de que se lo pidamos. Pero cuando le pedimos algo concreto, cuando hacemos  lo único que tenemos que hacer, que es DECIDIR que hacer, sale el genio de la lámpara.
    Nuestra potencialidad enmarcada biológicamente en el sinfín de conexiones y neuronas –tantas como las estrellas de nuestra galaxia Vía Láctea- se encargan de materializar nuestra voluntad, de llevar nuestro pensamiento creativo desde el etéreo mundo de los conceptos al mundo de los objetos reales.

En cercanía del cierre de estas líneas, me gustaría citar a Erich Fromm, cuando dice:

“los sueños del hombre antiguo y moderno están escritos en el  mismo lenguaje que los mitos, cuyos autores vivían en los albores de la historia (…) sin embargo, este lenguaje ha sido relegado por el hombre moderno al olvido, no cuando está dormido, sino cuando está despierto. ¿Es importante entender este lenguaje cuando también estamos despiertos? (…) Yo creo que el lenguaje simbólico es la lengua extranjera en particular que cada uno de nosotros debe aprender. Su comprensión nos pone en contacto con una de las fuentes de sabiduría de más significado, la del mito, y nos pone en comunicación con la parte más profunda de nuestra propia personalidad (…) de hecho, tanto los sueños como los mitos son comunicaciones importantes nuestras a nosotros mismos. Si no entendemos el lenguaje en que están escritos, perdemos una gran parte de lo que sabemos y pensamos en aquellas horas en que no estamos ocupados en manipular el mundo exterior”.

Lo que llamamos “éxito” en términos de resolución de problemas depende de no echarse atrás, depende de creer en nuestro sueño, de creer que podremos ejecutar nuestra voluntad, depende de expresar afirmativamente las propias ideas y de alimentarlas con “lo que sabemos y pensamos cuando no estamos ocupados en manipular el mundo exterior”, parafraseando a Fromm.
El fracaso dependería entonces de echarse atrás demasiado pronto, de elegir no tener paciencia, de elegir no motivarnos y no perseverar, de elegir que no tenemos otras elecciones.

Esta filosofía de resolución de problemas, este mito de “creer” que podemos hacer algo nosotros mismos, nos enfrenta a una serie de problemas que empiezan en el horizonte de cada uno de nosotros y que tenemos que resolver para poder llegar a ser la persona que queremos.

Recordemos que “un pensamiento cosecha un hábito, un hábito cosecha una vida, una vida cosecha un destino”. Esto significa que muchas veces tendremos que cambiar la visión que tenemos del mundo para poder solucionar un problema.
Ya sabemos a la luz de nuestras nuevas pautas mentales, de nuestro nuevo paradigma, que el cambio es parte inherente de nuestra naturaleza. Así es como poco a poco podremos acceder a la mente creativa que queremos tener, viendo a los problemas como una oportunidad para conquistarla.

Referencias

  • Bourne L, Ekstrand BR, Dominovski RI: Psicología del pensamiento. Editorial Trillas, México D.F. 1975
  • Eccles JC: La evolución del cerebro: la creación de la conciencia. Editorial Labor, Barcelona. 1992 pp 373-374
  • Fergusson M: La Conspiración de Acuario. 4ª Edición. Kairós, Barcelona, España. 1990
  • Fukuyama F: El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta Colombiana SA, 1993
  • Goleman D: La inteligencia emocional. Editorial Javier Vergara S.A., Buenos Aires, 1996
  • Popper KR, Eccles JC: El Yo y su cerebro. 1ª Edición, 2ª Reimpresión, Editorial Labor, Barcelona. 1985
  • Sagan C: Cosmos 7ª Edición. Edit. Planeta, Barcelona. 1983
  • Tyler L: The Psychology of Human Differences. Edit. Appleton Century Crofts. New York , 1947.

Notas al pie de página

1 Goleman D: La inteligencia emocional. Editorial Javier Vergara S.A., Buenos Aires, 1996. pp 307

2 Iberia: nombre que en la antigüedad se daba a España.

3 Los “expertos” en una determinada materia fueron capaces en su época por citar a algunos, de demostrar por leyes matemáticas y físicas que un objeto más pesado que el aire no podía sostenerse en él. ¿Acaso podríamos imaginar nuestro mundo actual sin transporte aéreo?

4 El desarrollo de esta teoría supuso la obtención en 1977 del premio Nobel de Química a su descubridor, el químico belga Ilya Prigogine.

5 No en vano, se dice que la principal característica del genio reside en la facultad de ver de manera sencilla lo que es complicado, y de reconocer al instante el principio ordenador que en el fondo posee todo problema complejo. Las ideas verdaderamente geniales, son de una simplicidad asombrosa.

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36. Vínculos de grupo y surgimiento de conciencia


36. Vínculos de grupo y surgimiento de conciencia

Los homínidos y los humanos iniciaron su distinción de los simios antropoides en que adoptaron el trabajo socialmente organizado y desarrollaron una incipiente economía.
Ken Wilber y Jean Gebser proponen cuatro épocas principales en la evolución de la conciencia humana, cada una de ellas anclada en un particular nivel o estructura de conciencia en un nivel individual que se corresponde con una visión social del mundo. Estas cuatro época o estadios son el arcaico, el mágico, el mítico y el mental. Cada estructura de conciencia en cada uno de estas épocas generan una sensación diferente de la interpretación espacio-tiempo, de la ley y la moral, de la identidad del yo, la tecnología, los impulsos y las motivaciones, la patología personal, los tipos de opresión y represión en la sociedad, la aceptación y negación de la muerte, la experiencia religiosa.


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Los vínculos de asociación grupal y el surgimiento de la conciencia

Los homínidos y los humanos iniciaron su distinción de los simios antropoides en que adoptaron el trabajo socialmente organizado y desarrollaron una incipiente economía. Los machos adultos de los homínidos formaron bandas de cazadores que usaron herramientas y armas, el equivalente arcaico de una tecnología; cooperaron en la división del trabajo y se encargaban de la distribución de las presas dentro del colectivo, con lo cual se plantearon reglas de distribución.
Hombre de Toquepala, de los primeros
pobladores de Perú 
Descubierto por Miomir Bojovich en 1960.
Crédito de imagen:

 

La organización del trabajo, el acceder a medios de producción y la distribución del alimento sentaron las condiciones para una visión económica de la vida. En este nivel, homologable con la época arcaica de Wilber y Gebser, ya hay una visión del mundo, un espacio común en el mundo en el que sus acciones ya presuponen un nivel rudimentario de conciencia o aprehensión, interioridad que está compartida con un círculo de seres afines.
    Tal nivel es una profundidad compartida, que también se puede interpretar como un espacio común en el mundo, con sus particulares identidad de yo, sentido de ley, moral, medidas represivas, etc. Lo importante de esta visión compartida del mundo es que genera el sentimiento interno de lo que Wilber denomina un “holón social”, entendido como espacio interno de una conciencia colectiva en un nivel dado de desarrollo, que se podría explicar no “como un yo me siento” sino “como nosotros nos sentimos” 1.
    Engels, en “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado”, refiere a propósito de la horda y la familia en los animales superiores no son complementos recíprocos sino estados antagónicos, por ejemplo en la horda, los machos muestran su rivalidad durante el período del celo que relaja o suprime momentáneamente los lazos de la horda; dejemos a Engels cuando cita a Espinas, 
“allí donde está íntimamente unida la familia, no vemos formarse hordas (…) para que se produzca la horda se precisa que los lazos familiares se hayan relajado y que el individuo haya recobrado su libertad (…) si se ha desarrollado una sociedad superior a la familia, ha podido deberse únicamente a que se han incorporado a ellas familias profundamente alteradas, aunque ello no excluye que, precisamente por esta razón, dichas familias no puedan más adelante reconstituirse bajo condiciones infinitamente más favorables” 2.
Este incipiente holón social, para poder salir de la animalidad tuvo la necesidad de reemplazar la creencia del poder defensivo del hombre aislado por la unión de fuerzas y la acción común de la horda. La tolerancia recíproca entre los machos adultos y la ausencia de celos fueron condiciones requeridas para la formación de estos grupos sociales en forma extensa y durable para que se operara por completo la transformación al hombre.
La forma más primitiva de familia pudo ser el matrimonio por grupos en el que grupos enteros de hombre y grupos enteros de mujeres se pertenecen recíprocamente, dejando poco margen para los celos y delimitando una unidad económica primitiva, dada inicialmente por el cuidado del ganado en un área determinada y posteriormente al introducirse la agricultura, por el cuidado de las cosechas.
    Esta clase de familia evolucionó sucesivamente con sus antagonismos que más adelante se desarrollarían en la sociedad y el estado, hasta dar lugar a la familia monogámica, cuyo triunfo definitivo es uno de los síntomas de la civilización naciente: se basa en el predominio del hombre, su fin expreso es la creación de hijos cuya paternidad sea reconocida para que los hijos en calidad de herederos directos pudiesen entrar en posesión de los bienes paternos 3.
    Esta concepción de la familia a su vez generó una versión avanzada de identidad del yo, sentido de la moral, medidas represivas para los transgresores, consolidando aún más el espacio de una conciencia colectiva.
Volvamos nuevamente a la perspectiva evolucionista: los homínidos adicionalmente desarrollan en forma progresiva su inteligencia por la capacidad de lucha. El aumento de las facultades cerebrales permitió que las reacciones instintivas automáticas de estímulo-respuesta pasaran a ser complejas pautas de comportamiento instintivo. En este momento el hombre, cuya inteligencia le permite el uso de herramientas -el palo que se vuelve lanza, la piedra que se talla y se vuelve un hacha primitiva-, se libera de la amenaza de otras especies. La sociedad primitiva carece de enemigos naturales, pero el hombre se vuelve su propio enemigo. Carsten Bresch refiere como el instinto asesino, que en principio es una regresión, se convierte en un factor que -paradójicamente- potencia la evolución de la especie.
    Solo a través de la selección de los seres más aptos, al mirar retrospectivamente en los albores de la escala filogenética fué posible el desarrollo del cerebro 4Sin embargo, tal postura que usa el término biológico “supervivencia del más apto” como un significador para fenómenos sociales, hace implícito el mensaje de que fenómenos donde el instinto asesino se manifiesta y constituye un potenciador de la especie es una cuestión natural.
    Esta es una explicación en el contexto del llamado darwinismo social, que exige un mayor examen crítico. La historia de las explicaciones que apelan a una naturaleza humana basada en lo biológico, debería advertirnos -siguiendo al pensador Peter Taylor-, que no cabe esperar respuestas de líneas de pensamiento darwinianas, lo que significa que este tipo de explicaciones se deben mirar críticamente 5.
La vida de los primates en general se puede describir como una vida gregaria, en la cual existe la capacidad de reconocer diferentes expresiones faciales y la postura corporal. permitieron un sistema de comunicación basado en interacciones gestuales, complementado con un sistema de señales de llamada.
    Todas estas características permitieron la interacción necesaria para lograr éxito en labores de caza que permitiría llegar a comprender las experiencias y preparó el camino para la conexión sistemática de logros cognitivos, expresiones afectivas y relaciones interpersonales, que son cardinales para la hominización 6
    Una de las funciones del cerebro de los primates durante la evolución fué el recordar los agravios. Los chimpancés machos perdonan con facilidad, pero las hembras no, e incluso pueden recordar el agravio por el resto de la vida. Una de las consecuencias sociales  de este tipo de memoria son las “enemistades heredadas” y las “venganzas”, que a veces pueden durar generaciones y de alguna forma, son un presagio de lo que vendrá con la historia 7. En la escala geológica en que se ha dado la evolución, ninguna de las características del hombre se pudo presentar de un momento a otro, pero es difícil descartar la hipótesis que los homínidos primitivos a través de la lucha entre ellos mismos se hubieran convertido en el instrumento de su propia selección, y que esto no hubiera repercutido en un rápido desarrollo del cerebro.
El hombre comparte con los animales superiores el instinto de la curiosidad. Todo lo que aparece por primera vez en el entorno es observado cuidadosamente, primero con ansiedad, después con detenimiento. De esta forma se aprovecha al máximo la capacidad del cerebro de registrar las características de un objeto o situación. Experimentar jugando conduce a nuevos y provechosos conocimientos. Carl Sagan relata amenamente como “la Arquímedes de los macacos”, una macaco llamada “Imo”, logró introducir en su colonia las costumbres de lavar la comida que les daban y descubrir que podía separar los granos de maíz de la arena por el hecho de que los granos flotaban al arrojarlos al agua.
Fotografía de la macaco Imo
Macaco japonés: Macaca fuscata
    Los primates que viven una vida comunitaria, sometidos a la presión de los predadores, con cerebros en rápida evolución y un sistema para la educación de los jóvenes, desarrollan nuevas formas de inteligencia 8. Por el expediente de la curiosidad se llega a la imitación y esta es una forma de asimilar experiencias ajenas. Si existe el suficiente grado de curiosidad, el individuo observa lo que hacen otros, y lo repite. El instinto de imitar las acciones de los mayores es importante en la génesis del lenguaje. Por el instinto de imitación los niños desarrollan la capacidad de comunicación. El cerebro permite toda esta gama de conductas, que son de una alta adaptabilidad ante un medio que plantea exigencias vitales.
Ahora bien, ¿ en qué momento las características que se mencionaron sobre instintos, “sistema de información intelectual” surgieron y diferenciaron al hombre de los animales ? Dobzhansky propone una interesante consideración de la autoconsciencia humana :
“(…) una característica fundamental, posiblemente la más fundamental de la especie humana. Esta característica es una novedad evolutiva; las especies biológicas de las que proviene la humanidad poseen solo rudimentos de autoconciencia o quizá carecen de ella totalmente. La autoconciencia ha traído sin embargo, en su séquito compañeros sombríos (miedo, ansiedad y la consciencia de la muerte) (…) El hombre tiene que cargar con la consciencia de la muerte. Un ser que sabe que tiene que morir surgió de aquellos que no lo sabían” 9.
Si se considera que la conciencia de la muerte como un espejo de la autoconciencia en los homínidos, se puede identificar este rasgo en las costumbres ceremoniales de enterramiento que inició el hombre de Neanderthal hace aproximadamente 80.000 años. Se enterraban a los adultos y a los niños, en la tumba junto con el muerto colocaban muchos regalos como adornos, instrumentos de piedra, alimentos.
Cacería de mamut
En el enterramiento de los cazadores de mamuts de Predmosti, descubierto en 1894 en Prerov 10, se encontraron veinte esqueletos enterrados con la cabeza hacia el norte, lo cual indica que la autoconciencia con respecto a la muerte la consideraba como un tránsito, porque los muertos se aprestaban con un puente con el mundo que dejaban, además de reflejar una manifestación cultual, por el hecho de dejar a los muertos en orientación hacia un punto cardinal.
Desde el punto de vista neurobiológico, Antonio Damasio propone que la base neural de la conciencia parte del reconocimiento de un yo biológico imbuído de valor, agregado a la representación de objetos, un organismo que responde al proceso de representación, que se mantienen simultáneamente en la memoria funcional y se les presta atención a todos a la vez o a uno tras otro en rápida interpolación en las cortezas sensoriales iniciales. En lugar de referirse concretamente a la conciencia, Damasio refiere que:
el dispositivo neural mínimo capaz de producir subjetividad requiere cortezas sensoriales iniciales (incluidas las somatosensoriales), regiones de asociación corticales sensoriales y motrices, y núcleos subcorticales (especialmente el tálamo y los núcleos basales), con propiedades de convergencia capaces de actuar como conjuntos de terceros (…) no creo que exista otra propuesta específica  para una base neural de la subjetividad, pero puesto que la subjetividad es una característica clave de la conciencia, resulta apropiado señalar como se relaciona con otras propuestas en esta área en general” 11.
Parte de la comprensión de nuestra naturaleza se puede captar al estudiar las especies primates que evolucionaron simultáneamente con el hombre. Jane Goodall, una de las brillantes discípulas de la escuela de Louis Leakey, describe  a partir de su experiencia de campo en el lago Tanganyica, como los chimpancés actúan en forma cooperada al momento de cazar presas mayores, para cobrarlas sin mayor peligro. 
Louis Leakey
Antropólogo inglés nacido en Kenia
1904 – 1972
Crédito de imagen
http://tinyurl.com/3g5rklv

Durante una “patrulla” los machos huelen el suelo con frecuencia, los troncos de los árboles y lavegetación. Ponderan los mensajes de ramas, huellas, frenan su ruidosa comunicación. Cuando la comida escasea, la capacidad de rastreo unida a un raciocinio elemental, son la diferencia entre sobrevivir y sucumbir. Los grupos de machos eliminan a los que consideran forasteros, seleccionándose rudimentariamente unas habilidades “militares”. Las habilidades que permiten asesinar a grupos ajenos -que quizá consideren “animales”-, son útiles en la cacería con lo que se difunden los genes que transmiten una gran capacidad de combate para conseguir alimento para sí y los miembros del grupo 12.
En la naturaleza, tanto en las escalas grandes que comprenden las especies, como a nivel molecular, la competición es un mecanismo que favorece la selección de los organismos mejor dotados. El cerebro es el fruto de la competencia por la consecución de un procesamiento más eficaz de estímulos, la competencia por conseguir la inteligencia más eficiente. Y de este mar de competencia, de seres con una conciencia arcaica surgió el hombre, quien introdujo el asesinato en su propia especie como un instrumento de selección: por el asesinato, era la tribu más inteligente la que sobrevivía, y para poder dedicarse a  la caza y a la lucha se debía desarrollar el orgullo, el gusto en competir, la combatividad, estas eran las tendencias favorecidas por la selección 13.
En la medida que el hombre primitivo fuera adquiriendo una mayor experiencia personal, las reacciones instintivas serían progresivamente desplazadas. Y la facultad de hablar que permitió consolidar una mayor experiencia de grupo, al mismo tiempo que desplazaba los comportamientos instintivos, al volverlos más flexibles por efectos de un proceso cerebral que era resultado de las tradiciones sociales. De esta forma, la progresiva incorporación de la experiencia del grupo codificada por medio de un lenguaje rudimentario fué eliminando progresivamente la influencia de la parte genética -traducida como pautas instintivas-, para llegar a un control regido por el “sistema de información intelectual” basado en las costumbres. 
Ken Wilber y Jean Gebser propusieron cuatro épocas principales en la evolución de la conciencia humana, cada una de ellas anclada en un particular nivel o estructura de conciencia en un nivel individual que se corresponde con una visión social del mundo. Estas cuatro época o estadios son el arcaico, el mágico, el mítico y el mental. Cada estructura de conciencia en cada uno de estas épocas generan una sensación diferente de la interpretación espacio-tiempo, de la ley y la moral, de la identidad del yo, la tecnología, los impulsos y las motivaciones, la patología personal, los tipos de opresión y represión en la sociedad, la aceptación y negación de la muerte, la experiencia religiosa. El mismo Wilber junto con Jurgen Habermas, anotan que a partir de los trabajos de Piaget, establecen una correspondencia entre la época mágica con el pesamiento preoperacional de Piaget, de la época mítica con el pensamiento concreto operacional y por último de la época mental con el pensamiento formal operacional. Con respecto a lo arcaico, tanto para Gebser como para Wilber, la época arcaica es una época indefenida donde como en un paraguas, “cabe de todo”, representa todas las estructuras de conciencia incluidas las de los primeros homínidos 14.

Referencias

  1. &  Wilber K: Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 144
  2. &  Engels, F: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado. pp. 36
  3. &  Engels, F: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado. pp. 69
  4. &  Bresch C: La vida, un estadío intermedio. Bilioteca Científica Salvat, Barcelona 1987 pp. 172
  5. & Taylor P: La selección natural: un lastre sobre el pensamiento biológico y social. Ludus Vitalis1999; VII (12): 27-55
  6. &  Wilber K: Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 180
  7. &  Sagan C, Druyan A: Sombras de antepasados olvidados. Edit. Planeta, Barcelona, 1992. pp. 333
  8. &  Sagan C, Druyan A: Sombras de antepasados olvidados. Edit. Planeta, Barcelona, 1992. pp. 336 – 337
  9. &  Eccles JC: La evolución del cerebro: la creación de la conciencia. Editorial Labor, Barcelona. 1992. pp. 193
  10. &  Augusta J, Burian Z: El origen del hombre. Ediciones Suramérica, Bogotá, 1966. pp. 103
  11. &  Damasio AR: El Error de Descartes. Critica-Grijalbo. Barcelona, 1996. pp. 224
  12. &  Sagan C, Druyan A: Sombras de antepasados olvidados. Edit. Planeta, Barcelona. pp. 281
  13. &  Bresch C: La vida, un estadío intermedio. Bilioteca científica Salvat, Barcelona 1987 pp. 223 y ss
  14. &  Wilber K: Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 142


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40. Atención y conciencia


40. Atención y conciencia

Capítulo 40 de Libro: Cerebro, mente y conciencia – Enfoque multidisciplinario.

La atención implica un proceso deliberado en el cual nos enfocamos en algún aspecto en particular de los sucesos neurales y nos concentramos en ellos con la interacción en sentido retrógrado y anterógrado que mantiene la mente autoconsciente con la mayoría de los módulos neuronales.

En psicología metacognición es la conciencia del proceso de pensamiento, mientras que el metahumor es la conciencia de las propias emociones. Sin embargo, ambas son semejantes al estado de atención a los propios estados internos.
La atención implica la percepción de un estímulo aislado, mientras que el estado de alerta / percatación (arousal / alertness) se refiere a la capacidad de respuesta ante cualquier estímulo ambiental.


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En qué  consiste la atención

Desde el punto de vista de las neurociencias, la atención se puede definir como la capacidad de un sujeto de enfocar la conciencia a un solo estímulo ambiental, manteniendo los contenidos de conciencia, excluyendo otros que causen distracción, diferenciándolos directamente de la conciencia 1.
    La atención implica un proceso deliberado en el cual nos volvemos hacia algún aspecto en particular de los sucesos neurales y nos concentramos en ellos con la interacción en sentido retrógrado y anterógrado que mantiene la mente autoconscientecon la mayoría de los módulos neuronales 2

Cuando se desarrolla la hipótesis sobre la interacción de la mente autoconsciente con el cerebro, la concentración o enfoque de la mente autoconsciente en un aspecto particular del funcionamiento cerebral, origina el fenómeno de la atención3.
    A primera vista podría parecer que nuestros sentimientos son evidentes para el estado conciente: los psicólogos denominanmetacognición a la conciencia del proceso de pensamiento, mientras consideran que el metahumor es la conciencia de las propias emociones. Sin embargo, ambas son semejantes al estado de atención  a  los propios estados internos. En esta conciencia unitaria la mente observa e investiga la experiencia misma, incluidas las emociones.
    La atención implica la percepción de un estímulo aislado, mientras que el estado de alerta / percatación (arousal / alertness) se refiere a la capacidad de respuesta ante cualquier estímulo ambiental. La concentración es el período de tiempo en el cual se mantiene la atención. De este modo, el sujeto alerta puede o no estar atento y el sujeto atento (attentive) puede no estar concentrado (vigilant). La capacidad de concentración es importante en la ejecución de tareas de tipo cognoscitivo, pudiendo ser alterada por daños orgánicos al cerebro, o por trastornos afectivos 4.

Los estados de conciencia

En el estudio de los estados de conciencia es importante que existe la limitación que no existe la figura objetiva del “observador desapegado”, porque su percepción es selectiva y afecta a lo observado.
    Debido a que las denominaciones de los estados de conciencia y de los estados alterados de conciencia  se han usado indiscriminidamente para describir cualquier tipo de pensamiento en un momento dado, con miras a unificación de la terminología, se propone el empleo de estado distinto de conciencia que equivale a un tipo de configuración de las estructuras psicológicas cuyas propiedades siguen siendo las mismas en virtud de múltiples procesos de estabilización que operan simultáneamente, resultando en la conservación de la identidad y la función del individuo que experimenta ese estado distinto de conciencia
En estos estados distintos de conciencia: (discrete state of consciousness) se incluyen el estado de vigilia ordinaria, el sueño, la hipnosis, los estados de embriaguez alcohólica, las intoxicaciones por psicofármacos y los estados meditativos. 

LSD y conciencia

Por ejemplo, bajo la influencia del LSD5 los trazados electroencefalográficos del cerebro muestran un estado de excitación, lo cual ha motivado que algunos investigadores postulen que este patrón de ondas cerebrales no representa un estado de conciencia vigílico, sino una actividad semejante a la del cerebro en fase de movimientos oculares rápidos, durante el cual ocurren los sueños; en experimentos realizados con personas ciegas muestran que el cerebro produce sus propias imágenes, independientemente de las que el ojo vea; se concluye que lo que se ve en estos estados alterados de conciencia “no se encuentra en la realidad objetiva, sino que surge de uno mismo”.
    En aquellas personas quienes recibieron LSD en el grupo de Stanislav Grof, hubo una experiencia llanada “éxtasis de fusión”, cuya particularidad es que tal concepto es semejante al descrito en los Vedas, (los libros sagrados de la India) en los que se describía tal experiencia de fusión como Tat tvan asi 6, traducido literalemente como “tú eres eso”.
Por otra parte, están los estados de conciencia distintos alterados (discrete altered state of conciousness) los cuales son un sistema nuevo con propiedades peculiares propias que implican una reestructuración, porque muchos investigadores habían considerado a los estados alterados de conciencia como si existieran independientemente del cerebro; Arthur  escribió como “las emociones que trascienden el yo aún son hijastras de la psicología, a pesar de su evidente realidad” 7. El hecho de agregar la palabra “alterado” a los estados de conciencia carece de connotación de valor 8
 
 


El primer dibujo fue hecho 20 minutos tras la primera dosis (50 microgramos). Un médico es el modelo. El paciente eligió dibujar con carbón. El sujeto reporta que su condición era normal, aún sin efecto de la droga.
 

2 horas y 30 minutos tras la primera dosis. El paciente parece muy enfocado en la tarea de dibujar. “Las líneas exteriores se ven normales, pero muy vívidas. Todo está cambiando de color. Mi mano debe seguir el grueso contorno de las líneas. Siento como si mi conciencia se situara en la parte de mi cuerpo que está activa. Mi mano, mi hombro… mi lengua”

Dibujos tomados de: http://tecnoculto.com/2010/12/21/dibujos-hechos-bajo-el-efecto-del-lsd-9-fotos/fueron hechos por un artista bajo la influencia del LSD como parte de un estudio realizado por el gobierno de los Estados Unidos en los años cincuentas

La autoobservación permite una conciencia ecuánime con respecto a sentimientos apasionados o turbulentos, de modo que Goleman, de acuerdo con las ideas de John Mayer y Peter Salovey, describe que la conciencia de uno mismo significa ser conciente del estado del humor y de las propias ideas sobre este humor 9.

Carlos Castaneda, reconocido antropólogo por sus publicaciones de experiencias de campo con indígenas de la tribu yaqui 10, refiere que la maestría del estar consciente “es estar suspendido en las emanaciones del águila” lo cual alude a un universo de campos de energía al que Juan Matus, indígena yaqui llama “las emanaciones del águila11.
    Cuando Castaneda interpreta las enseñanzas de Matus, habla de nuestra naturaleza de seres que percibimos y se refiere a nuestro cuerpo como campo de energía que percibe. La percepción corporal tiene lugar con la totalidad del cuerpo y se presenta como opuesta a la percepción ordinaria, que es aparente y que se logra a través de interpretaciones de lo percibido por los sentidos, la experiencia previa. La división cuerpo-mente carece de sentido en este contexto en que el cuerpo es asimilado con un campo de energía y la percepción es una interacción entre el cuerpo y los campos de energía externos.
    Es por ello que desde el principio de su relación, Matus le insiste a Castaneda que preste más atención a lo que siente y se olvide pensar, le habla de “que el cuerpo aprende y el cuerpo sabe (…) el sustento de todo lo que le enseña tiene una dimensión corporal en cuanto radica en actos y no en pensamientos o palabras”. De aquí, Castaneda en su obra hace referencia a que la percepción corporal es un conocimiento silencioso “que no incluye palabras ni pensamientos” 12; toda percepción es pues, corporal. 

Percepción cinestésica y conciencia

    Se ha descrito una profunda correspondencia entre la capacidad de sostener pensamientos complejos y la riqueza de la percepción quinestésica y sensorial. En la medida de estar por ejemplo leyendo las presentes líneas, habrá, diferentes percepciones como las relaciones espaciales entre las letras, el hecho de pensar en como se conectan estos significados con los ya existentes en la mente, se escuchará simultáneamente la voz interna. En la medida de producirse una congelación de la percepción sensorial se vuelve posible el proceso de abstracción, donde se plantearán en términos generales las ideas, serán vistas desde una perspectiva más amplia.

    La percepción quinestésica permite que a través de nuestros cuerpos podamos sentir las experiencias del mundo externo. Estamos interactuando continuamente con el mundo externo a través de la piel, de las estructuras osteomusculares, lo cual permite que el cuerpo procese y actúe en respuesta a una información procesada neurológicamente. 

La percepción no es solamente cuestión de que el cerebro reciba señales directas a partir de un determinado estímulo: el organismo entero se modifica activamente de manera que aquello que es percibido no deje al cuerpo como un elemento pasivo.
    Todas las señales se procesan en el interior del cerebro: dependiendo del tipo de estímulo, por ejemplo, si se trata de un estímulo visual, se pueden activar estructuras subcorticales como los colículos superiores cuando el estímulo es visual: igualmente se activan las cortezas sensoriales iniciales y las distintas áreas de la corteza de asociación y del sistema límbico interconectadas con ellas.
    Una vez se empiezan a activar en el cerebro las representaciones de lo percibido, el resto del cuerpo participa en el proceso, cuando las vísceras de alguna manera reaccionan ante lo que se está percibiendo. Si eventualmente se forma una memoria del estímulo percibido, en esta memoria habrá un registro neural de muchos de los cambios que ocurrieron en los diferentes órganos: tanto de los que han ocurrido en el cerebro mismo, como de los que han ocurrido a nivel visceral 13.
    La localización de la mente en el cuerpo es relevante para tener una conducta coherente, ya que permite una autoidentidad conservada en el tiempo y espacio que nos permite relacionarnos con nuestro pasado y futuro inmediato. Esta función, junto con la de unidad centralizada de órgano conductor, son capitales para la función principal del sistema nervioso central como guía del organismo. Oliver Sacks ilustra con una vívida prosa en el relato “Sobre el nivel” acerca del cuerpo quinestésico:
“(…) Tenemos cinco sentidos en los cuales nos glorificamos, nos reconocemos y nos celebramos, sentidos que constituyen el mundo sensible para nosotros. Pero hay otros sentidos, sentidos secretos, el sexto sentido, igualmente vital, pero no reconocido y no alabado. Este sentido, inconsciente, automático, tuvo que ser descubierto (…) Los victorianos lo llamaban el “sentido muscular”, el conocimiento de la posición relativa del tronco y las extremidades (denominado propiocepción) en 1890. Y los complejos mecanismos y controles por los cuales nuestros cuerpos están apropiadamente alineados y balanceados en el espacio (…) todavía están cargados de misterios. Quizá sea solamente en esta edad del espacio con la licencia paradójica y los riesgos de la vida bajo gravedad cero, que verdaderamente apreciaremos nuestros oídos internos (…) y los oscuros receptores y reflejos que gobiernan nuestra orientación corporal. Para el hombre normal, en situaciones normales, estos simplemente no existen” 14
El cuerpo quinestésico, también denominado imagen corporal, fué cartografiado por el neurocirujano Wilder Penfield.
Representación de homúnculo sensitivo en la corteza
cerebral, según el trabajo precursor de Wilder Penfield 
Este cuerpo quinestésico, denominadohomúnculo(pequeño hombre), es la representación del cuerpo inscrito sobre la corteza cerebral, tanto para las funciones motrices como las sensitivas, e ilustra que la percepción de las diferentes partes del cuerpo no es proporcional a su tamaño real, sino que se relaciona más bien con su aplicación en la manipulación y la interpretación del entorno.
Esto es de importancia para la conciencia del yo basado en la localización del cuerpo. Está claro que la identidad e integridad del yo tiene una base física que parece centrarse en el cerebro, sin embargo, podemos perder partes considerables de masa cerebral sin que ello interfiera con nuestra personalidad.

La conciencia y los entramados neurales

Si se parte de la afirmación que el organismo actúa continuamente sobre el ambiente a través de acciones y exploración, para que el organismo tenga éxito en evitar el peligro y ser eficiente en encontrar comida, sexo y cobijo, debe ser capaz de oler, gustar, ver tocar y oír al medio ambiente, para hacer lo necesario en respuesta a lo que se siente.
     Tal parece que la mente en cuanto complejidad de los circuitos neurales, derivase del organismo en su conjunto: el destacado neurólogo Antonio Damasio sugiere que la mente requiere de la complejidad de tales circuitos neurales, con la salvedad que estos circuitos fueron modelados a lo largo de la evolución por requisitos funcionales del organismo; agrega que una mente normal solo puede tener lugar si los circuitos neurales contienen las representaciones básicas del organismo y si continúan supervisando los diferentes estados del organismo. 
Neurotransmisor en hendidura sináptica
      Para Damasio, los circuitos neurales representan el organismo de forma continua, incluyendo cuando éste cambia por estímulos procedentes de los ambientes físico y sociocultural y cuando éste actúa sobre dichos ambientes. Si bien y como se expresa más adelante, cuando se concibe la conciencia como un campo con el cual el cerebro se sintoniza, y la complejidad del entramado neural es la condición sine qua non para “sintonizar” con el campo de conciencia, Damasio termina afirmando:
“no estoy diciendo que la mente esté en el cuerpo. Lo que digo es que el cuerpo contribuye al cerebro con algo más que el soporte vital y los efectos moduladores. Contribuye con un contenido que es una parte fundamental de los mecanismos de la mente normal” 15.

Autores como Bunge proponen que toda actividad mental es una actividad cerebral, lo que justifica lo superior por lo inferior y no viceversa por la denominadad “parsimonia de niveles”. Esta explicación de lo psicológico por lo fisiológico tiene claras connotaciones mecanicistas, que también se extienden al campo de la conducta, afirmando que las “leyes de lo mental son leyes biopsicológicas” 16

    Pero existen dos objeciones clásicas a la noción de que la mente es una función del cerebro. Una de ellas es la conciencia del feto antes de la existencia de un cerebro maduro, la cual parece indicar que la conciencia usa el cerebro, pero no puede ser identificada con él. 
      La otra objeción la proporcionan las experiencias cercanas a la muerte (experiencias peritanáticas) que muestran que las personas cuyos cerebros han dejado de funcionar tienen vivencias complejas. El hecho es considerado como innegable por numerosos autores, según lo refiere John Rowan “ya que si el cerebro fuera idéntico a la mente, eso sería imposible”. La mente ya no es una función del cerebro en general, ni de la corteza en particular 17.

Referencias

  1. &  Baars BJ: Some essential differences between consciousness and attention, perception, and working memory. Consciousness and Cognition 1997; 6(2-3): 363-371
  2. &  House L, Pansky B, Siegel A: Neurociencias Enfoque Sistemático. 1ª Ed en Español. McGraw Hill. México DF, 1979.  pp. 461 y ss
  3. &  Popper KR y Eccles, J: El Yo y su cerebro. 1ª Ed, 2ª Reimpresión,  Editorial Labor Barcelona, 1985. pp. 405
  4. &  Strub RL. Black FW: The Bedside Mental Examination. Chapter 2. In: Handbook of  Neuropsichology. Vol 1. Elsevier Science Publications. New York.  pp. 30-46
  5. Sigla alemana Lisergic Saüre Diethylamid, dietilamida del ácido lisérgico.
  6. &  Fergusson M: La Revolución del Cerebro. Editorial Héptada. Madrid. 1991. pp. 140,141
  7. &  Fergusson M: La Revolución del Cerebro. Editorial Héptada. Madrid. 1991. pp. 81
  8. &  Popper KR y Eccles, J: El Yo y su cerebro. 1ª Ed, 2ª Reimpresión,  Editorial Labor Barcelona, 1985. pp.  600 y ss
  9. &  Goleman D: La inteligencia emocional. Editorial Javier Vergara S.A., Buenos Aires, 1996. pp. 68
  10. Se aclara sobre estos personajes, citando un fragmento de la obra de Víctor Sánchez, Las enseñanzas de Don Carlos. Aplicaciones prácticas de la obra de Carlos Castaneda (1987) : “(…) a principios de la década de los sesenta Carlos Castaneda era un estudiante de antropología a punto de graduarse, por lo que se puso en contacto con un viejo indio yaqui llamado Juan Matus. Con el viejo como informante, pretendía llevar a cabo un estudio sobre los usos medicinales del peyote entre los indios del sur de los EE.UU. y norte de México. El caso fué que el indio se le reveló como un poderoso hombre de conocimiento o brujo y lo tomó como un aprendiz desde el principio de su relación (…) él (Castaneda) ha ido describiendo las diferentes etapas de su aprendizaje, lo cual despertó un gran interés entre lectores de todo el mundo.” En: Sánchez V: Op. Cit. pp. 13.
  11. &  Sánchez, Las enseñanzas de Don Carlos. Aplicaciones prácticas de la obra de Carlos Castaneda. Editorial Norma. Bogotá, 1987. pp. 225
  12. &  Sánchez, Las enseñanzas de Don Carlos. Aplicaciones prácticas de la obra de Carlos Castaneda. Editorial Norma. Bogotá, 1987 pp. 225-226
  13. &  Damasio AR: El Error de Descartes. Critica-Grijalbo. Barcelona, 1996. pp. 209
  14. &  Sacks O: The man who mistook his wife for a hat and other clinical tales. Harper Perennial New York, 1990. pp. 72
  15. &  Damasio AR: El Error de Descartes. Critica-Grijalbo. Barcelona, 1996. pp. 210
  16. &  Rojas C: El problema de la causalidad en la epistemología de Mario Bunge. Tesis doctoral – Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Filosofía y Letras. Bogotá, Junio 1980. pp. 117
  17. &  Rowan J: Lo transpersonal. Psicoterapia y Counselling. Editorial Libros de la liebre de marzo. Barcelona, 1996. pp. 259
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4. La teoría de la complejidad y el funcionamiento cerebral


4. La teoría de la complejidad y el funcionamiento cerebral

Como las conexiones neurales están dispuestas en redes y subredes, es aplicable el concepto de complejidad aplicado a neurobiología.
La complejidad de estos sistemas, afines parcialmente a las redes neuronales, surge en el número y la complejidad de sus interconexiones, en lugar de la complejidad de los mismos componentes. La teoría de la complejidad desde el punto de vista de evaluación de componentes en una red, busca determinar el mínimo número de estos, encontrando nuevos diseños para un menor requerimiento y demostrando que cierto número de componentes se necesitarán independientemente del diseño que se aplique.
Entonces a partir de la complejidad, los sistemas resultantes serán mucho mayores que la simple suma de sus partes.
La lección más importante que ofrece la teoría de la complejidad es la demostración de la gran diversidad de fenómenos que pueden surgir de la interacción de elementos simples.

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Cerebro, mente y conciencia en AMAZON

Cuando se afirma que la evolución es direccional, se está haciendo referencia a la influencia del tiempo evolutivo, que se reconoció por vez primera en la biosfera y que en las ciencias de la complejidad se entiende como presente en los tres grandes dominios de la evolución que comprenden la fisiosfera, la biosfera y la noosfera.

La direccionalidad del tiempo resulta en una mayor diferenciación, variedad, complejidad y organización. La evolución está marcada por la emergencia creativa (entendida como innovación), rupturas de simetría, autotrascendencia, mayor profundidad y mayor conciencia. Todos estos elementos confirman la direccionalidad de la evolución.

Ken Wilber

Como una de las autoridades mundiales en el tema de la conciencia, Ken Wilber (1995) al tratar sobre las conclusiones básicas de las ciencias modernas, persigue el objetivo de una integración en la estructura más amplia de las cosas y describe la teoría de la complejidad -así como otras disciplinas que buscan patrones de conexión-, en términos de principios comunes que expliquen las “pautas de la existencia”, “leyes de la forma” o “propensiones de la manifestación” en los tres dominios de la evolución  y cita a Jantsch cuando afirma que: 

“la evolución del Universo es un despliegue sucesivo del orden diferenciado o complejidad (…), que describe la emergencia de niveles jerárquicos al conectar los sistemas desde “abajo hacia arriba” (…) La evolución actúa en el sentido de una estructuración simultánea e interdependiente del macro y el micromundo. Así, la complejidad depende de la interpenetración de procesos de diferenciación e integración 1. 
    El matemático Rudolph Hofstadter refiere que todos los aspectos del pensamiento pueden ser vistos como la descripción de “alto nivel” de un sistema que en un “bajo nivel” es gobernado por reglas simples que se pueden considerar incluso formales.
    Se asume que el sistema es el cerebro, con un sistema formal  subyacente a un sistema informal, en donde este último elabora las palabras y el lenguaje, descubre patrones numéricos, comete disparates, siente alegría o tristeza y así sucesivamente.
    En contraposición, el sistema formal consiste en un mecanismo con la suficiente complejidad para lograr efectuar las transiciones entre estado y estado, observando reglas definidas en el plano físico y las señales y símbolos con los que tropieza. Esta perspectiva hace fácil considerar al sistema nervioso y al cerebro como una clase de objeto matemático, pero si el campo matemático es uno donde las operaciones son definidas y claras, el sistema nervioso y el cerebro son el non plus ultra que dista enormemente de una interpretación así, cuando se contempla su exponencial población de neuronas conectadas con el patrón de complejidad que las caracteriza.
    Es interesante desde el punto de vista de la complejidad aplicado a neurobiología, el considerar algunos aspectos de las conexiones neurales al estar dispuestas en redes y subredes. Al tratar sobre sistemas complejos, tomando como ejemplo sistemas más simples las redes para conexiones telefónicas o los circuitos de los computadores, la teoría de la complejidad busca establecer el número de componentes necesarios para ejecutar una tarea dada. La complejidad de estos sistemas, afines parcialmente a las redes neuronales, surge en el número y la complejidad de sus interconexiones, en lugar de la complejidad de los mismos componentes. La teoría de la complejidad desde el punto de vista de evaluación de componentes en una red, busca determinar el mínimo número de estos, encontrando nuevos diseños para un menor requerimiento y demostrando que cierto número de componentes se necesitarán independientemente del diseño que se aplique.
      Con base en los conceptos de Nicholas Pippenger (1978) del Watson Research Center de IBM, se encuentra que partiendo del concepto del mínimo número de componentes que permite obtener eficiencia y economía ya sea en un computador o en una red telefónica, pueden existir analogías con el sistema nervioso central sobre la base conceptual de la complejidad que surge de un número dado de componentes y la intricación de sus conexiones.
    Entonces a partir de la complejidad, los sistemas resultantes serán mucho mayores que la simple suma de sus partes. De acuerdo a Pippenger, dado que no existe una prueba convincente de que un computador moderno o una red telefónica actual pueda funcionar del mismo modo con solamente la mitad de los componentes, tal situación ha permitido el surgimiento de la teoría matemática de la complejidad, que trata de determinar el mínimo número de componentes necesarios para un sistema, sin tener que ver casi (paradójicamente) con la parte de la intricación de las conexiones.
    En un sistema de redes telefónicas una red podría manejar N llamadas con N suscriptores, con un potencial de N2 diferentes llamadas, aunque en una red real, el número de troncales no es el mismo que el de suscriptores y no es práctico que en tal red que maneje N llamadas haya N2  interruptores, porque este tipo de configuración numérica constituye la llamada “diseconomía de escala, fenómeno que es frecuente en la teoría de complejidad.
    Para lograr que una red no tenga diseconomía de escala, es necesario considerar métodos de construcción en general, sin pasar por alto que de acuerdo a los argumentos de Claude Elwood Shannon -propulsor de la teoría de la información-, no es posible construír redes sin diseconomía de escala. El mínimo número de interruptores en una red es una función que se incrementa exponencialmente de acuerdo a la cantidad de llamadas que maneje la red 2
    Si la red maneja N llamadas, tiene un mejor diseño y ofrece una menor diseconomía de escala al trabajar con subredes que requieran una menor cantidad de interruptores, la cual se puede construír de acuerdo a la fórmula de Charles Clos, de Laboratorios Bell, con N1.5 interruptores o la modificada por David Cantor, de la universidad de California con N (logN)2.269 interruptores (cuyas ventajas son que N1.5 y el logaritmo de N aún con un mayor exponente, tienen una menor tasa de progresión frente a la matriz N2; de modo que la menor cantidad de interruptores ocurre por el menor exponente). Estas ecuaciones hacen posible disminuír los interruptores o los elementos participantes tanto en la red como en las subredes, permitiendo una menor diseconomía de escala.

    En una red que maneja N llamadas, se deben esperar N! (Factorial de N) estados y con S interruptores, se darán dos estados (cerrado y abierto que en una red de S interruptores equivaldrá a 2 x 2 x 2 …. x 2 ) que son lo mismo que 2n estados. La conclusión es que la cantidad de interruptores S es relativamente aproximada a log2 N!  3.

      La inteligencia artificial ha descubierto desde la época en que Charles Babbage en 1834 en Cambridge, Inglaterra trabajara en su “máquina analítica” que podía calcular hasta cincuenta dígitos hasta nuestro período actual, que el trabajo en paralelo de muchas computadoras pequeñas, con apenas una unidad procesadora central funciona mejor que una computadora mayor en forma aislada. Quizá muchas mentes pequeñas trabajando en paralelo puedan dar resultados superiores a los de una gran mente trabajando en solitario.
    La lección más importante que ofrece la teoría de la complejidad es la demostración de la gran diversidad de fenómenos que pueden surgir de la interacción de elementos simples. Se cita nuevamente el vínculo con las matemáticas, que espera con el sucesivo desarrollo de la inteligencia artificial llegar a descubrir un léxico o lenguaje que permita un avance en la naturaleza de las deducciones, lo cual abarcaría un estudio de gradación de nociones, símbolos, clases de símbolos, clases de clases del mismo modo al utilizado para investigar la complejidad de las estructuras matemáticas o físicas.

Referencias.

1.       Wilber K: Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I  Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 85

2.       Pippenger N: Complexity Theory. Scientific American 1978; 328 (6): 98

3.       2@ N! Para despejar a S en la ecuación se extrae el logaritmo a cada componente, de donde resulta S @ log 2 N!

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Teoría de la complejidad

Nos quiere decir la lectura que el cerebro procesa información a partir de elementos simples. Y, estos elementos permiten una mayor eficacia en la elaboración de pensamientos complejos.

Por tanto, el surgimiento de ese conjunto de interconexiones simples vendrían la suma de todo un conjunto (valga la redundancia) conexiones cerebrales (distribuidas por supuesto en varias áreas) que contribuyen a elaborar información según las necesidades individuales como colectivas.

Será entonces suficiente explicar la dinámica neural desde una perspectiva matemática, en detrimento de la dinámica social – natural (mecanismos de interacción directa) vs la dinámica social – prostética (mecanismos de interacción simbólica).

Esto nos lleva a pensar en que la MENTE, no tiene una base social – prostética, sino más bien evolutiva desde la perspectiva de las redes neurales – y no desde la perspectiva de la construcción de redes neurales a partir de la estimulación de la interacción social propiamente dicha.

Orlando Tipismana Neyra
Lima – Perú

Aug 29, 2011 9:42 AM

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13. Teoría holográfica y funcionamiento cerebral


13. Teoría holográfica y funcionamiento cerebral

Según nuevas concepciones de la física, una sola partícula puede reflejar todas las de la totalidad, con relación a la holografía en el cerebro, ha llamado la atención el fenómeno de la llamada memoria distribuida, donde cada fragmento del holograma dice algo acerca de las proporciones de la escena que representa, sin que ningún fragmento sea esencial.


La teoría holográfica
En el cielo de Indra existe una red de perlas dispuestas de tal manera que si se contempla una se ven todas las demás reflejadas en ella (…) todo objeto en este mundo no es solamente él, sino que encierra en sí a todos los demás objetos y está de hecho en los demás objetos (…)”
Tomado de un sutra hindú 
 
“(…) Cerré los ojos, los abrí. Entonces ví el aleph. (…) Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten. ¿Cómo transmitir a los otros el infinito aleph que mi temerosa memoria apenas abarca? Los místicos en análogo trance prodigan los problemas (…) para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna (…) Por lo demás el problema central es irresoluble: la enumeración siquiera parcial de un conjunto infinito. En ese instante gigantesco he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró tanto como el hecho que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición ni transparencia. Lo que vieron mis ojos fué simultáneo, lo que transcribiré sucesivo, porque el lenguaje lo es (…) Cada cosa era infinitas cosas porque yo claramente  la veía desde todos los puntos del universo (…) ví interminables ojos escrutándose en mí como en un espejo, ví todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó (…)”
Jorge Luis Borges: El Aleph 
Denis Gabor descubrió el principio matemático de la holografía en 1947, basándose en el cálculo de Leibnitz, para la descripción de la fotografía tridimensional, aunque la demostración  de la imagen holográfica tuvo que esperar hasta la creación del láser 1.
gabor
Dennis Gabor
1900 – 1979
Crédito de imagen:

Video sobre holografía – Peter Rusell

Este video narrado en inglés y con subtítulos
comenta en torno a la holografía

¿Qué es la holografía?

La  holografía es un método de fotografía sin lente en donde el campo de onda de luz esparcido por la interferencia de un objeto se recoge en una placa. Cuando el registro fotográfico se expone a un haz de luz coherente -el láser- se regenera el patrón de onda original, resultando en una imagen tridimensional.
    Adicionalmente, la ausencia de lentes hace que la placa con la imagen aparezca como un patrón 2. Lyall Watson describe el principio de la holografía:

” Si se tira una piedra en un estanque producirá una serie de ondas regulares que avanzan en círculos concéntricos. Arrójense dos piedras idénticas en diferentes puntos del estanque y se tendrán dos series de ondas similares que avanzan hacia sí. Donde se encuentren, interferirán la una con la otra. Si la cresta de una choca con la cresta de la otra, trabajarán juntas y producirán una onda reforzada, con el doble de altura. Si la cresta de una coincide con el seno de la otra, se anularán mutuamente y producirán un remanso de agua tranquila. De hecho se dan todas las combinaciones posibles de ambas, y el resultado final es un arreglo complejo de rizos, conocido como pauta de interferencia. (…) Las ondas luminosas se comportan de la misma manera. El tipo más puro de luz de que disponemos es la producida por un láser, que envía un rayo en el que todas las ondas son de una frecuencia (…) Cuando se tocan dos rayos láser, producen un patrón de interferencia de rizos claros y oscuros que pueden recogerse en una placa fotográfica. Y si uno de los rayos, en vez de proceder directamente del láser se refleja de un objeto, como un rostro humano, el patrón resultante será muy complejo, pero todavía se podrá registrar. El registro será un holograma del rostro ” 3.

Lyall Watson.
 El escritor y divulgador Lyall Watson
1939 – 2008
Crédito de imagen:
    Karl Lashley, el eminente neuropsicólogo de mediados del siglo XX, en su vida de investigador del sistema nervioso, tuvo particular influencia por el neuroanatomista Sheperd Ivory Franz, quien era escéptico en cuanto a la localización de las conductas en zonas determinadas del sistema nervioso, lo cual significa que no adscribía el locacionismo.
    Dentro de los hallazgos de Franz estaba el de que la destruccción en lóbulos frontales de mamíferos no eliminaba la conducta aprendida por ellos, a menos que la destrucción fuera masiva, lo cual le llevó a postular que los hábitos arraigados tienden a persistir en casi todos los casos, y que aún aquellos con extenso daño tisular podían reaprender.
    
    Analizando detallamente tales afirmaciones, en el fondo lo que se pretende es sustentar el hecho de que no podían atribuirse pautas determinadas de conducta a regiones corticales específicas.
leia images
Holograma – Princesa Leia en Star Wars
Dirigida por Steven Spielberg,
producida por George Lucas
    Este modelo se desarrolló partiendo de que la ciencia del cerebro tiene que ver con la ciencia de la conciencia. Los modelos holográficos de la conciencia humana exigen que los neurofisiólogos tomen en cuenta los acontecimientos en el mismo orden de magnitud que en la mecánica cuántica.
    No hay nada inherente en ningún aspecto de las ciencias naturales que excluya la consideración de la fusión entre neurofisiología y fenomenología de la conciencia, de modo que al intentar develar el misterio de la interacción de la mente en interacción con la materia, ha sido necesario el enfoque en losacontecimientos cuánticos que ocurren a nivel neuronal y entre las neuronas y el cerebro 4

Modelo holográfico de la conciencia

El modelo holográfico de la conciencia explica que la conciencia no se almacena en ningún lugar especial del cerebro, sino más bien por todo el cerebro y que cada vez que la información se utiliza, se hace una selección recogiéndola de todas partes, del mismo modo que ocurre con el holograma existente fuera del cerebro 5.
    Los resultados de la investigación en diferentes centros han demostrado que las estructuras del cerebro analizan la información sensorial mediante un complejo análisis matemático de las frecuencias temporales y espaciales.
    De esta afirmación se deriva inmediatamente el hecho que tal vez la realidad sea diferente a la que se acepta tradicionalmente, y de aquí, ulteriormente se deriva que si la realidad no estuviera deformada por nuestra visión, conoceríamos un mundo organizado en el campo de frecuencias, sin espacio ni tiempo, compuesto solamente de acontecimientos, como lo postula el físico Karl Pribram.
o_KarlPribram
El físico Karl Pribram
Crédito de imagen:
     Otra derivación de este nuevo enfoque de la realidad es que cabe que las propias representaciones del cerebro, sus abstracciones, equivalieran a un estado del universo. Aunque el modelo holográfico ha evocado evidencias investigativas a favor, ha surgido la cuestión de quien mira el holograma, “del fantasma en la máquina”, el “quien mira la televisión”, a propósito de cuando Crick le preguntó a una mujer como se figuraba ella que veía el mundo, y le contestó que “probablemente habría en alguna parte dentro de su cabeza algo semejante a un televisor“, cuando él le preguntó “¿quién miraba el televisor ?” se puso de relieve el problema.
    El “quien mira” el holograma plantea una cuestión dualista previamente descrita por Descartes,  cuando afirmaba la “conciencia de sus pensamientos mientras tenía la atención de su entorno”. “Yo soy consciente de las cosas a mi alrededor, pero ¿quien está atento de las cosas en mí, para registrar mis pensamientos, quien manipula mis representaciones mentales cuando pienso en ellas?.
    El filósofo Dennett, citado por el filósofo Nigel Thomas, llama esta cuestión el “problema de Hume”, que plantea un yo interno, un homúnculo, el cual no se puede equiparar con las representaciones externas, porque tales representaciones y sus vicisitudes son una parte de la totalidad de la persona6.
    
    El fenomenismo (glosario fenomenismo ) plantea que la realidad externa es una construcción de la mente justificada, no conocida como tal, sino inferida a partir de los objetos directos del conocimiento, que serían las impresiones sensoriales o apariencias. Tales “apariencias” surgen de la constante actividad del entendimiento al actuar sobre los datos sensoriales. El mundo del fenomenista es uno en que lo que se conoce es el modo en que se aparecen las cosas, pero no como son las cosas en sí mismas 7. Obsérvese por ejemplo como en ciertos idiomas existen analogías entre cosa y pensamiento, en las palabras inglesas thing-cosa, think-pensar, o las alemanas dinge-cosa, denke (n)-pensar.
    Como seres hologramáticos cada parte de nuestro cuerpo es un puente con ambos órdenes: la identidad individual en contacto con el orden secundario, y la holonomía, aquella parte del todo. Estas estructuras de cada uno de nosotros reflejan literalmente todas las estructuras del Universo, como la alegoría budista de la red de Indra, que habla de una trama interminable de hilos que recorren el Universo: los horizontales atraviesan el espacio; los verticales el tiempo.
    Cada intersección de los hilos es un individuo, y cada individuo es como una perla, que a su vez, refleja la imagen de todas las demás y del mismo modo, todos los reflejos del Universo.
    Según el pensador Rudolph Hofstadter, esto produce un símil con las partículas renormalizadas, por lo que a cada electrón atribuye de modo virtual fotones, positrones, neutrinos, muones; en cada fotón hay de modo virtual electrones, piones, protones, neutrones, y así sucesivamente.
Surge entonces el símil de una persona reflejada en el pensamiento de muchas otras, quienes a su vez son reflejadas, también así sucesivamente. La imagen de estas situaciones podría ser representada mediante las llamadas “Redes de Transición Aumentada – RTA”, en  la que cada red contendría apelaciones a muchas otras, generando un enjambre virtual de redes RTA alrededor de cada RTA con lo cual el proceso alcanzaría una magnitud enorme 8. En forma análoga, Teilhard de Chardin refiere:

“Las cosas tienen su dentro. Estoy convencido de que los dos puntos de vista deben ser llevados a unirse, y de que pronto lo harán en un tipo de fenomenología o física generalizada en la que tanto el aspecto interno de las cosas como el aspecto externo del mundo será tomado en cuenta. De otra manera, en mi opinión, es imposible cubrir la totalidad de los fenómenos cósmicos en una explicación coherente” 

El poeta alemán Rudolf Peyer en un fragmento del poema “Vuelo tormentoso” de donde se cita el siguiente fragmento, evoca igualmente el concepto holográfico. Dejando a Peyer:
“Hängend nun / am senkblei Gottes / unter der dach der welt / mit dem Himmel / nach unten.

Colgando ahora / en la plomada de Dios / bajo el techo del mundo/ con el cielo / hacia abajo.”9 

El paradigma holográfico

De acuerdo con la concepción holográfica del físico Karl Pribram, todos los sectores del cerebro pueden participar en cualquier representación, aunque admite que ciertas regiones cumplen un papel más destacado en ciertas funciones. Así como es posible la superposición de muchos hologramas, también pueden apilarse en el cerebro una cantidad infinita de imágenes.
    Si bien el modelo holográfico ha generado escepticismo, algunos neurocientíficos siguen simpatizando con el objetivo de Pribram de demostrar que el sistema nervioso no se limita a ser un conjunto de modalidades de procesamiento de información, y que existe la probabilidad que ciertas formas importantes de conocimiento estén ampliamente difundidas a lo largo y ancho del cerebro. El psicólogo experto en inteligencia Howard Gardner cita a Eric Hart a propósito de proponer un holografía limitada con el fin de evitar los baches argumentales de una explicación holográfica general sobre lo cual refiere:

“Lo que más intriga a los especialistas del cerebro con relación a la holografía es su propiedad de memoria distribuida, donde cada fragmento del holograma dice algo acerca de las proporciones de la escena que representa, sin que ningún fragmento sea esencial” 10. 

Toda individualidad es individualidad en comunión. Varela -citado por Wilber- refiere con la noción del “emparejamiento estructural” que la individualidad de un sistema biológico es relativamente autónoma, pero la forma de la autonomía evoluciona emparajada estructuralmente con el entorno; para Varela esto equivale a decir que la individualidad actual es el resultado de comuniones evolutivas.
    El sistema nervioso como parte de un organismo opera con determinación estructural, de modo que la estructura del medio no puede especificar los cambios, sino solamente desencadenarlos. Aunque nosotros como observadores podemos tener acceso incidentalmente tanto al sistema nervioso como la medio en que se desenvuelve, de alguna forma describimos  la conducta del organismo como si surgiera del funcionamiento del sistema nervioso con representaciones del medio o como expresión de alguna intencionalidad por la consecución de alguna meta, con lo cual esta descripción, siguiendo a Varela & Maturana, no refleja el operar del sistema nervioso mismo sino que solamente tienen utilidad comunicativa para nosotros como observadores 11
    Bajo la óptica wilberiana de los holones como totalidades/partes, los niveles organizativos según Hosfstadter, “implican ontológicamente nuevas entidades, más allá de los elementos de los que procede su proceso de auto-organización 12.
Existen muchas implicaciones del paradigma holográfico: ciertos estados de conciencia son más facilitadores que otros para obtener resonancia con el orden primario. Los estados armoniosos y coherentes de conciencia como sentir amor, empatía, unidad, meditación profunda, oración, creatividad, están por ejemplo, mas cercanos a los estados holonómicos.
    En las relaciones humanas los estados holonómicos pueden ocurrir cuando una fuerte vivencia de amor y empatía “permeabiliza” los límites del ego que le permitan entrar en resonancia con el “otro”, siendo este “otro” un “tú” diferente al “yo” que se encuentra con este “yo” en el ámbito del “entre”, del mismo modo que propone el filósofo Martin Buber.
    Dados estos planteamientos, la teoría holográfica del cerebro sustenta el acceso a un estado de conciencia que accede al orden primario en el cual es posible instaurar una relación auténtica con los demás al superar la propia soledad y discurrir en la categoría de “individuo” en una comunidad de “individuos” a través de una comunicación dialógica. Este diálogo dialéctico “yo-tú” funda la reciprocidad de los sujetos que hablan en términos de la misma lógica de identidad que les permite una relación armónica, pacífica, sin contradicciones, paradojas, azares ni ambigüedades.
    
    Simultáneamente, la permeabilización al orden primario y el advenimiento de estados armoniosos, permite preservar este diálogo entre individuos, permite comprender la concepción metafísica del personalismo, de la inclinación por los sujetos inherente a la relación subjetiva -valga la redundancia-, que es característica a la psicología, la sociología y otras ciencias humanas 13.
Referencias
  1. LASER: sigla inglesa de Light Amplification by Stimulated Emission Radiation: Amplificación de la luz por emisión estimulada de radiaciones.
  2. The Brain-Mind Bulletin: La nueva perspectiva de la realidad. Capítulo 1. En: &   Wilber K, Bohm D, Pribram K, Keen S, Fergusson M, Capra F, Weber R y otros: El Paradigma Holográfico. Una exploración en las fronteras de la Ciencia. 3ª Ed. Edit. Kairós, Barcelona. 1992. pp. 13-25
  3. Citado en: &  Fergusson M: La Realidad cambiante de Karl Pribram. Capítulo 2. En: Wilber K, Bohm D, Pribram K, Keen S, Fergusson M, Capra F, Weber R y otros: El Paradigma Holográfico. Una exploración en las fronteras de la Ciencia. 3ª Ed. Edit. Kairós, Barcelona. 1992. pp. 27-41
  4. &  Wilber K, Bohm D, Pribram K, Keen S, Fergusson M, Capra F, Weber R y otros: El Paradigma Holográfico. Una exploración en las fronteras de la Ciencia. 3ª Ed. Edit. Kairós, Barcelona. 1992. pp. 161
  5. &  Bohm D: El Universo Plegado-Desplegado. Entrevista por Renée Weber. Capítulo 5. En: Wilber K, Bohm D, Pribram K, Keen S, Fergusson M, Capra F, Weber R y otros: El Paradigma Holográfico. Una exploración en las fronteras de la Ciencia. 3ª ed. Edit. Kairós, Barcelona. 1992. pp. 65-142
  6. &  Thomas NJT: Coding Dualism: Conscious Thought Without Cartesianism. Home Page: Imagination, Mental Imagery, Consciousness, Cognition: Science, Philosophy & History.
  7. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp. 146
  8. &  Hofstadter DR: Gödel, Escher, Bach. Un eterno y grácil bucle. Tusquets Editores, Barcelona, 1998. pp 288
  9. &  Peyer, R: Gewitterflug (Vuelo tormentoso). Versión española de Antonio Zubiaurre. En: Eco – Revista de la Cultura de Occidente 1962; tomo IV 4: pp. 340
  10. &  Gardner, H: La nueva ciencia de la mente. Historia de la Revolución Cognitiva.Reimpresión Paidós, Barcelona, 1996. pp 308
  11. &  Maturana H, Varela F, Behncke R: El árbol del conocimiento. 13 Edición. Editorial Universitaria S.A. Santiago de Chile, 1996. pp 87
  12. &  Wilber K: Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 63, 90
  13. &  Garzón-Mendoza, R: Ensayos Críticos de Filosofía Histórica-Política y del Derecho. Imp. Dptal Valle. Cali, Colombia, 1985. pp. 681-683

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