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10 minutos de ejercicio que le cambiarán la vida


Tomado de Tener Salud <tenersalud@saludnutricionbienestar.com>, por
Luis Miguel Oliveiras 


“A menos que le encante, claro está, puede dejar de salir a correr, de hacer lentos largos en la piscina y, en general, cualquier deporte de resistencia. 

Los continuos avances en la investigación van dejando cada vez más claro que el ejercicio físico fraccionado, corto e intenso es el mejor para la salud. 

Esto se puede aplicar a la mayoría de personas, incluso si se padece una enfermedad cardíacaartrosisdiabetes, una enfermedad pulmonar o enfermedad de Parkinson

Estamos hablando del entrenamiento de alta intensidad (HIT fit, por sus siglas en inglés). Y se trata de un descubrimiento de lo más revolucionario.

¡No tema!

“Hay demasiadas personas que piensan que el ejercicio de alta intensidad está únicamente reservado a los atletas, lo que tiene como resultado que el infarto esté a la vuelta de la esquina”, explicaba el Dr. Jonathan P. Little, especialista en Fisiología del Deporte en la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), en el periódico The New York Times. (1) 

De hecho, las personas que padecen algún problema de salud, sobre todo de índole cardíaca, están convencidas de que les pueden perjudicar los esfuerzos bruscos y que es mejor practicar un deporte tranquilo o incluso no hacer nada de deporte. 

Hoy en día sabemos que es todo lo contrario. Llevar al cuerpo al límite de su capacidad durante un período breve no supone ningún peligro. Además, resulta más eficaz para prevenir e incluso revertir el desarrollo de estas enfermedades. 

Si está muy enfermo y tiene un riesgo elevado de sufrir un accidente, tendrá que realizar los ejercicios bajo supervisión médica. Si su riesgo de sufrir un accidente es moderado, deberá consultar primero al médico. 

Pero lo importante es que practique este tipo de entrenamiento de alta intensidad. 

Se ha demostrado que hoy por hoy es el método más eficaz para mejorar la elasticidad de las arterias, la capacidad pulmonar, la fortaleza del corazón, la resistencia de los músculos, ¡y mucho más!

¿Cómo se hace?

Puede correr, bailar, nadar, ir en bici, remar, flexiones… ¡lo que quiera! El principio es siempre el mismo: haga ejercicio a fondo, al máximo de su capacidad, durante un período de 30 a 60 segundos. 

Después deténgase para recuperarse durante el mismo intervalo de tiempo. 

Repita ocho veces esa serie. 

Con tres veces por semana, va a poder mejorar las funciones cardiovasculares, respiratorias, metabólicas y mecánicas.

Más rápido

Contando los 10 minutos de calentamiento del inicio, no le llevará más que 25 minutos por sesión. Eso significa que además le llevará mucho menos tiempo que las interminables sesiones de piscina, bici estática o footing.

Más divertido

Un estudio publicado en la revista Plos One puso de manifiesto que las personas que practicaban este tipo de rutinas las encontraban más divertidas que los deportes de resistencia. Y esto es importante, pues aumenta las probabilidades de no abandonar la práctica del ejercicio y de mantener sus buenos resultados en la salud. (2) 

Beneficios para la salud

Los ejercicios fraccionados de alta intensidad mejoran la sensibilidad a la insulina, la capacidad del cuerpo para aprovechar mejor el oxígeno y la elasticidad de las arterias. 

Un estudio danés demostró que los ejercicios fraccionados de alta intensidad practicados como le he explicado más arriba son más eficaces que los de resistencia para ayudar a las personas diabéticas a controlar sus niveles de azúcar en sangre, incluso con un gasto de calorías equivalente.

Beneficios para el corazón y las arterias

Al dilatar las arterias, estos ejercicios mejoran el sistema cardiovascular y, al cabo de sólo dos semanas, podrá mejorar el consumo máximo de oxígeno y reducirá el riesgo de trombosis (el coágulo que obstruye las arterias). 

El consumo máximo de oxígeno es la cantidad máxima que el organismo puede obtener, transportar y consumir por unidad de tiempo. Es una medida que se toma normalmente en personas con insuficiencia cardíaca, ya que es un elemento de referencia decisivo para evaluar el estado y el rendimiento del aparato cardiovascular. 

Un amplio estudio realizado conjuntamente por Francia, Suiza y Canadá puso de manifiesto que “los ejercicios fraccionados de alta intensidad se muestran más seguros y son mejor tolerados por los pacientes que los ejercicios de resistencia”, además de que resultan más eficaces a la hora de mejorar el consumo máximo de oxígeno, la elasticidad de los vasos sanguíneos y la capacidad de bombeo del corazón. (3)

Beneficios para los pulmones

Las personas que padecen bronconeumopatía crónica obstructiva no pueden realizar ejercicio físico prolongado. 

Sin embargo, según un estudio llevado a cabo en Atenas, estas personas pueden practicar ejercicio fraccionado de alta intensidad con menos ahogo y menos esfuerzo. (4)

Beneficios en caso de ACV

Según un estudio preliminar elaborado en Trondheim, Noruega, las personas que padecen secuelas por un ACV (accidente cerebrovascular) verán cómo mejoran mucho más rápido sus funciones cardiovasculares y su salud en general gracias a los ejercicios fraccionados de alta intensidad, más que con los deportes de larga duración y baja intensidad. (5) 

Si los practican durante seis semanas los beneficios perdurarán meses, según los investigadores.

Beneficios en caso de Enfermedad de Parkinson

Dos investigadores polacos han demostrado que los ejercicios fraccionados de alta intensidad pueden aliviar y relajar la tensión muscular excesiva en pacientes con enfermedad de Parkinson, que les dificulta la movilidad de piernas y brazos. 

Al practicar estos ejercicios tres veces por semana durante ocho semanas, vieron cómo mejoraban sus funciones corporales tanto en la parte superior como en la inferior del cuerpo.

Y… es gratis!!

Tenga en cuenta, además, la ventaja añadida de que los ejercicios fraccionados de alta intensidad son gratis. Puede salir y practicarlos esté donde esté y sin importar el tiempo que haga, y también podrá realizarlos en su propia casa. 

Por último, no está obligado a hacer siempre los mismos ejercicios, más bien al revés. Varíe cada sesión, ¡diviértase! No va a traerle más que beneficios. 

¡A su salud! 

Luis Miguel Oliveiras “

Fuentes:

  1. “Why Your Workout Should Be High-Intensity”. The New York Times. January 26, 2015. 
  2. “Where Does HIT Fit? An Examination of the Affective Response to High-Intensity Intervals in Comparison to Continuous Moderate- and Continuous Vigorous-Intensity Exercise in the Exercise Intensity-Affect Continuum”. Mary E. Jung, Jessica E. Bourne, Jonathan P. Little. Plos One. December 8, 2014. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0114541.
  3. Centre Epic. Institute de Cardiologie de Montréal. 
  4. “Effectiveness of Interval Exercise Training in Patients with COPD”. Eleni A. Kortianou, PT, MSc, Ioannis G. Nasis, PT, MSc, Stavroula T. Spetsioti, MSc, Andreas M. Daskalakis, PT, MD, and Ioannis Vogiatzis, PhD. Cardiopulm Phys Ther J. PMC US National Library of Medicine. National Institutes of Health. 2010 Sep; 21(3): 12–19. 
  5. “Interval training-induced alleviation of rigidity and hypertonia in patients with Parkinson´disease is accompanied by increased basal serum brain-derived neurotrophic factor”. Jarosław Marusiak, Ewa Żeligowska, Joanna Mencel, Katarzyna Kisiel-Sajewicz, Joanna Majerczak, Jerzy A. Zoladz, Artur Jaskólski, Anna Jaskólska. Department of Kinesiology, Faculty of Physiotherapy, University School of Physical Education in Wroclaw, 51-612 Wroclaw, Poland. DOI: 10.2340/16501977-1931
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Medicina hipocrática: RIP


Este artículo del profesor Fernando Sánchez Torres, muestra una perspectiva -diríase orwelliana- en lo que tristemente se ha convertido la que otrora fuera la digna profesión médica. Y digo RIP, recordando a Jacques Atali, quien en su momento en su obra El orden caníbal, planteaba que el futuro de aquella época (hoy) no iba a contar con médicos.
Ya está pasando.  Y otro montón de detonantes, que ya se ven como los administrativos, burocráticos, gerenciales, la presión legal, el no poder curar ya que ni siquiera hay tiempo para consolar, harán que los rescoldos de medicina clásica, se vayan sumiendo poco a poco en la sombra del pasado.
Instancias legales son las que definen ahora que tipo de enfermedades existen o no pueden existir y que tipo de situaciones “tienen” que salir de determinada forma.  La obstetricia, la cirugía plástica, se han vuelto especialidades de alto riesgo jurídico. Entidades regulatorias ahora son las que dictan para que sí y para que no se puede usar un medicamento. Entidades administrativas con una infinita malla burocrática en horario de oficina define cuando se autoriza un procedimiento, un medicamento, mientras el doliente solo espera lo que la naturaleza generalmente suele deparar en un caso de gravedad. E instancias aseguradoras con la prerrogativa de la “eminencia gris”.
Vivimos inmersos en una enorme paradoja, de contar con la mayor cantidad de información y la menor cantidad de sabiduría. De poder hacer diagnósticos tan difíciles, y de contar paralelamente con la complejidad administrativa que busca eficiencia gerencial sin tener en cuenta al enfermo como protagonista.
30 de marzo 2017 , 12:00 a.m.
Siempre he sostenido que el médico debe ser alguien de primera clase para cumplir una misión también de primera clase, por lo noble y lo compleja. Siendo así, además de poseer verdadera vocación y virtudes especiales (como la compasión y la disposición de servir al otro), requiere estar revestido de una sólida preparación profesional, sin la cual difícilmente llegará a constituirse en un médico de primera clase.

La anterior introducción la motiva la preocupación que me asiste al contemplar la desfavorable situación que en el país vienen atravesando mis colegas en ejercicio, sobre todo los de las últimas generaciones. Ejercer hoy la medicina en Colombia sin dar traspiés y padecer es una hazaña, reconociendo que siempre ha sido difícil hacerlo, más aún si la aspiración es sobresalir.

Las dificultades comenzaron cuando la profesión dejó de ser liberal y la salud pasó a depender de las políticas estatales. El médico hubo de enrolarse en calidad de funcionario y subsistir con un salario. La nueva modalidad de ejercicio tenía y tiene a su haber el tratarse de un servicio social a favor del bien más preciado de toda persona: la salud. Tal circunstancia ha sido aprovechada por los empleadores para explotar al médico mediante contratos leoninos, sin estabilidad laboral, sin derecho a la seguridad social y con remuneraciones arbitrarias, alejadas de toda consideración. Muchos actos médicos tienen estipendios inferiores a los que recibe una manicurista por arreglar las uñas.

Al tiempo que el médico ha venido perdiendo estatus frente a la sociedad, su responsabilidad ante las instancias judiciales se ha incrementado.

A lo mencionado se agrega la competencia profesional, originada en la producción desbordada de médicos, producto de la alegre creación de escuelas de medicina y que ha traído consigo no solo un problema cuantitativo, sino también –que es lo más grave– uno cualitativo. En los sectores académico y gremial de la profesión hay preocupación por la falta de preparación de buena parte de los nuevos médicos que semestralmente son lanzados al mercado, pues no son garantía para la sociedad a la que van a servir. Los deslices y embarradas de esos galenos de pacotilla le han venido haciendo también mucho daño a la profesión, pues los pacientes ven ahora a todos los médicos con ojos de desconfianza y los califican de profesionales de tercera.

Al tiempo que el médico ha venido perdiendo estatus frente a la sociedad, su responsabilidad ante las instancias judiciales se ha incrementado. El ejercicio de la medicina se ha convertido en una actividad de alto riesgo, judicializada, como que los pacientes –asesorados por abogados– demandan a diario a sus médicos por supuestos o evidentes malos resultados. Además, las sentencias de las altas cortes y los fallos de los jueces suelen meter en cintura la autonomía médica al ordenarles cómo actuar frente al enfermo.

Como si fuera de poca monta el efecto adverso que acarrea la explosión de médicos, ahora se suma otro ingrediente, de progresiva ocurrencia: el ingreso al país de curadores cubanos y venezolanos que, con la anuencia y quizás con la complacencia de las autoridades respectivas, vienen en busca de mejores oportunidades, y las encuentran.

Frente a este panorama pesaroso, considero que tengo razón cuando en las ocasiones que se me brindan para recibir a quienes ingresan al programa de medicina en la Universidad Nacional les hablo sobre el porvenir que les espera. Para ello tomo prestada la recomendación del médico suizo Jacob Laurenz Sonderegger, citada por Kurt Pollak en su libro La medicina: “No aconsejes a nadie que se haga médico. Si, no obstante, él (o ella) quiere serlo, hazle insistentes e incisivas advertencias, pero cuando él (o ella) se empeñe a pesar de todo, dale tu bendición, pues por poco que valga la necesitará”.

FERNANDO SÁNCHEZ TORRES

Película sobre enfermedad genética: “Medidas extraordinarias “


Esta película es bellísima. Me ha encantado el comentario del autor de nombre “sergiod”, con sitio web: https://cienciadelatierra.wordpress.com/author/maristaspalencia/

Pues en ese sitio, el autor tiene un post que me ha llamado la atención sobre esta película que he tenido la oportunidad de ver y me pareció sencillamente fantástica.  Este es el link.

https://cienciadelatierra.wordpress.com/2010/03/13/pelicula-medidas-extraordinarias-enfermedad-de-pompe/comment-page-4/

Y a continuación, transcribo el contenido del blog de sergiod. En hora buena al autor por esta interesante reseña!!

Muy buenas a todos. Acabo de llegar del cine de ver la peli “Medidas extraordinarias”. La única información con la que iba a verla era que trataba acerca de un padre que intentaba descubrir una cura para la enfermedad rara que padecían dos de sus hijos. La sorpresa que me he llevado ha sido mayúscula. Sé que ahora mismo estamos muy liados con virus, pero como cada uno ya tenemos un tema asignado, creo que dedicar una entrada a esta película y la enfermedad que trata (muy relacionado con la herencia que estamos viendo ahora) nos va a venir bien a todos.

Tan sólo unas pequeñas líneas sobre la película. No desvelo nada para que podáis ir a verla y os guste tanto como a mí. Destacar el rigor con el que se trata tanto la investigación científica (no daba crédito cuando empecé a oír los términos enzima, fosforilasa, metabolismo o lisosoma en boca de Harrison Ford, en el papel del doctor Stonehill) como la cara más fea y despiadada de las negociaciones, intereses y rentabilidades; cómo la competencia entre grupos puede llegar a arruinar un proyecto, o cómo en último término todo se encuentra en manos de economistas que poco o nada entienden de biología, y los cuatro gatos que sí entienden están tan oxidados que todo lo nuevo les da un miedo patológico. ¿Os acordáis del Proyecto Genoma? Pues eso.

De verdad que es realmente interesante ver todo el proceso, porque la película dedica su momento y profundiza en los intereses de cada facción: el científico teórico amante del rock sin fondos para investigar, los padres desesperados y los tiburones financieros farmacéuticos (a cuadros te quedas cuando lo primero que quieren saber es si desarrollar un tratamiento va a producir enfermos rentables o no; o cómo destrozan a Harrison Ford cuando le preguntan de dónde piensa sacar enzimas que no sean ni proteínas de vaca ni de hombre). En fin, que me lío. Muy recomendable. Vamos ahora con lo que nos interesa:la enfermedad de Pompe. (no es tanta parrafada como parece, ya veréis)

ENFERMEDAD DE POMPE

Se denomina glucogenosis tipo II o enfermedad de Pompe a una enfermedad de almacenamiento lisosómico hereditaria autosómica recesiva (si es autosómica, entonces no está ligada a los genes sexuales), causada por una disfunción de la enzima α-(1-4)-glucosidasa ácida presente en los lisosomas, también denominada maltasa ácida (degrada glucógeno). Provoca una acumulación creciente de glucógeno en el lisosoma, que afecta, principalmente, al tejido muscular.

Es un error congénito (atención al pequeño fallo de la película, pues siempre la califican únicamente de genética) del metabolismo del glucógeno que afecta al gen encargado de dar la orden de síntesis de la maltasa ácida en los lisosomas. Dicho gen (GAA) se encuentra localizado en el brazo q del cromosoma 17 (17q, es decir, el brazo largo). Dependiendo del tipo de mutación en el gen (actualmente se conocen cerca de 200), existirá una deficiencia total o parcial de la actividad de la enzima en todas las células del organismo.

Esta deficiencia puede tener consecuencias sobre diferentes tejidos, aunque el efecto más notable se produce en las células musculares, pues en ellas se acumula gran cantidad de glucógeno residual que es absorbido por los lisosomas para su transformación en glucosa. El depósito creciente de glucógeno en los lisosomas interfiere con la función celular y causa daños en las células.

En niños destaca por producir insuficiencia cardíaca al acumularse en el músculo cardíaco, causando cardiomegalia. Este es uno de los mayores riesgos: los músculos no trabajan, órganos internos como el corazón y el hígado crecen desmesuradamente y el diafragma (un músculo más) termina por malfuncionar, originando problemas respiratorios muy agudos.

Atención al siguiente dato. A mí me ha asustado, por lo menos. Existen tres variedades de la enfermedad de Pompe: la infantil, la juvenil y la adulta. El grado de actividad enzimática del paciente es inferior al 1% de los valores normales en la variedad infantil, entre el 1% y el 10% en la juvenil, y entre el 10% y el 20% en la adulta.

Pero lo que a nosotros nos interesa realmente viene ahora. Se estima que la incidencia de todos los subtipos clínicos es de uno por cada 40.000 nacimientos. La enfermedad de Pompe se da en todas las razas y, al ser una enfermedad autosómica recesiva, afecta por igual a hombres y mujeres. Se calcula que, tan sólo en los países desarrollados, puede haber entre 5.000 y 10.000 enfermos vivos. Se han detectado casos en distintas especies animales, incluyendo peces, aves y mamíferos.

Venga, a discutir y añadir información. Si os gusta que hagamos este tipo de entradas comentadlo, y animáos a comentar también vosotros películas que hayáis visto de temas parecidos. ¡Saludos!

Médico como educador


 

Este es un link en la plataforma Behance, que presenta a modo de biblioteca, las opciones de material para educación en salud.
Comento un poco al respecto: por qué el interés en educación de temas en salud?
1. Porque es una forma de ayudar a otros a comprnder mejor que pueden hacer en pro de su salud.
2. Porque es una forma de ejercer la profesión.
3. Porque de alguna forma, lo poco que se sabe si no se comparte, no es útil.
4. Porque es una forma también de poner “grano de arena” social.
5. Porque ayuda al propio aprendizaje y a estar actualizado.
6. Porque ayuda a reforzar la práctica clínica.
7. Porque este tipo de educación es mejor que lo haga quien tiene suficiencia académica.
El crecimiento exponencial de la información científico-médica en los diferentes medios de comunicación, omnipresentes y parte de nuestra era de información está desencadenado una nueva revolución en el sentido como lo veía Thomas Kuhn, de estar entrando en la era de la sabiduría. Aclaro esto:

Los datos puros no sirven de mucho, solamente sirven si hay contexto en la mente de quien recibe dichos datos, dicha información. Como todo lo dicho, es dicho por alguien, todo lo comprendido, es comprendido por alguien. Si lo dicho es comprendido, se ha hecho bien la tarea.

Y uno de los fenómenos que sucede ante tanta información, es como se ha dicho en otras oportunidades, saber que sirve y que no, hay que saber -si se me permite la licencia- separar el grano de la paja.
Es aquí donde entra el profesional de la salud, porque desde el principio de su formación empieza con las bases de conocimiento de biología celular, anatomía o relación macroscópica de los diferentes órganos y estructuras, histología o relación microscópica de los mismos órganos y estructuras, fisiología de órganos y sistemas, bioquímica, patología o las bases estructurales de la enfermedad en el organismo, fisiopatología o como la función se altera y produce el cambio estructural, farmacología o como aproximarse a la mejoría de procesos o de enfermedad por medio de medicamentos, toda la parte mental del enfermo a través de psicología, psicopatología, psiquiatría, para no olvidar que no hay enfermedades sino enfermos y todas las especialidades de la clínica, la larga lista de la cual se enorgullece el siglo XX, hijas de cirugía, pediatría, medicina interna y ginecología.


Y como no hay enfermedades sino enfermos, están otras ramas de las ciencias de la salud como enfermería, las diferentes terapias, fonoaudiología, optometría, imágenes diagnósticas entre otras varias prolijas de nombrar. Y por supuesto, sin olvidar la parte poblacional, epidemiológica, preventiva, donde la educación enfocada en la promoción y prevención en salud a la que se hace referencia en este escrito, vuelve a relucir.


Las tecnologías de información y comunicación – TIC han expandido nuestro conocimiento de muchas cosas. Somos humanidad más universal por conocer más del mundo, ahora esta información debe servir valóricamente para interactuar mejor entre nosotros.
Las TIC hacen que el Gran Público sea cada vez más informado y también más educado en salud, por todos los temas que tienen que ver con la innovación y el descubrimiento de nuevas terapias, así como las políticas sanitarias que deciden como implementar dichas terapias en la población, tema de salud pública que afortunadamente el Gran Público se ha dado progresivamente cuenta que no debe dejar concentradas en las manos usuales, sino que tiene que empezar a tomar la responsabilidad de esto.
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Imagen de uso libre, cortesía de Anarosadesebastiani, en https://pixabay.com/es/tic-tac-toe-juegos-junta-directiva-1242918/