Enfermedad periodontal e “inflammaging”


Cobra cada día más fuerza el concepto de inflammaging o inflamación asociada a envejecimiento, la cual es un tipo especial de respuesta inflamatoria subclínica (es decir no se nota) promovida por diferentes mediadores en el propio organismo y que empieza a causar el lento declive de las funciones en los diferentes órganos.

La estimulación crónica de la inflamación por la placa bacteriana implica varias poblaciones celulares de leucocitos y varias redes de citoquinas o mensajeros que facilitan la acción proinflamatoria de leucocitos, facilitando desprendimiento y la formación de defectos óseos, ya que las poblaciones de leucocitos amplifican la reacción inflamatoria y activan el mecanismo efector, que es responsable de la destrucción del tejido.

Al mismo tiempo, las bacterias llegan directamente a la circulación sanguínea o por medio de sus lipopolisacáridos; este modelo ofrece el fundamento básico para la relación documentada entre los efectos locales y diversas enfermedades sistémicas relacionadas. En concreto, se ha informado que existe una relación bidireccional para muchas enfermedades, esto último podría influir recíprocamente. De ellas, la diabetes es una de las enfermedades más reportadas con una dinámica patológica muy precisa: la mayor susceptibilidad de los diabéticos a la periodontitis.

Recientemente nuevos vínculos se han planteado la hipótesis entre la enfermedad periodontal y la enfermedad renal, la obesidad, el síndrome metabólico y el cáncer de páncreas. Sin embargo, posiblemente el enlace más interesante sugiere hasta la fecha es con la enfermedad de Alzheimer. La invasión del cerebro por las bacterias orales se postuló en fecha tan reciente como 2002 de las bacterias periodontales, donde especies como Actinobacillus actinomycetemcomitans, Porphyromonas gingivalis, Treponema denticola y Fusobacterium nucleatum se han encontrado ser capaces de invadir el cerebro, modificar el entorno de citoquinas, contribuyendo posiblemente a los mecanismos patológicos existentes.

Referencia:

Campisi, G., Chiappelli, M., De Martinis, M., Franco, V., Ginaldi, L., Guiglia, R., … Lio, D. (2009). Pathophysiology of age-related diseases. Immunity & Ageing : I & A, 6, 12. http://doi.org/10.1186/1742-4933-6-12

Implicaciones prácticas: 

No solamente el cepillado y el uso de seda dental después de cada comida es necesario. Hay que discutir con el profesional de la salud el mejor enjuague y el número de veces que se debe usar en el día para disminuír la población bacteriana y en los casos que sea necesario, incluso el uso individualizado de antibióticos. Y obviamente el control de enfermedades sistémicas como diabetes mellitus que es más que azúcar elevada, es envejecimiento vascular acelerado.

Para saber más de inflammaging o inflamación asociada a envejecimiento:
https://librarymedical.wordpress.com/2015/04/15/inflammaging-y-envejecimiento/

http://www.paula.cl/reportaje/el-doctor-de-la-eterna-juventud/

https://librarymedical.wordpress.com/2015/04/02/inflammaging-and-aging-process/

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