42. Nuevos paradigmas sobre la conciencia


42. Nuevos paradigmas sobre la conciencia

Cuando el entendimiento se investiga a sí mismo surge una investigación de tipo reflexivo e introspectivo. Al intentar ir más allá de los límites de la esfera subjetiva introspectiva y someterla a investigación para establecer una serie de datos intersubjetivos, la psicología procura sustituír la introspección por un comportamiento externo perceptivamente accesible. El nuevo paradigma de conciencia se debate entre las dimensiones diferentes pero complementarias de la incertidumbre y la paradoja, ya que en la medida del avance y mayores logros de la ciencia, más se expande el horizonte de estas dos dimensiones. Desde el punto de vista epistemológico es importante la tesis de que es posible el estudio de los estados alterados de conciencia con el método científico

Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la RedNosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.

 

Conciencia y percepción

“Donde el instinto formal se impone y obra en nosotros el objeto puro, tenemos la máxima amplitud del ser, desaparecen todas las limitaciones y el hombre se eleva de la unidad de cantidad a que le restringía la indigencia de los sentidos, a unidad de ideas que abarca el reino de todos los fenómenos.”
Friedrich Schiller
Al hablar de los “Psychologische typen” -Tipos psicológicos-, Jung refiere como el pensar es una función que está tan perfectamente desarrollada y obedeciendo únicamente a sus leyes aspira a conferir validez general.
Carl Gustav Jung
Julio 26 de 1875, Kesswil, Suiza – Junio 6 de 1961, Küsnacht, Suiza
    Pero considera que el mundo real es comprensible con las luces del sentimiento, la percepción, el pensamiento y afirma que cada persona es una “indivisible unidad que no puede estar en contradicción consigo misma“, pero el hombre, armonizando todas estas funciones como surgidas del intelecto, produce una mutilación de sí mismo, porque el pensar sólo es una parte del mundo, mientras otra parte solo puede ser comprendida por el sentimiento, otra por la percepción y cada modalidad es válida solamente en los límites de su esfera.
    Quien coloca por encima de todo la “unidad de idea”, dejando de lado la percepción y el sentimiento, podría compararse a quien “teniendo buenos ojos fuera completamente sordo y anestésico” 1.
 
Cuando el entendimiento se investiga a sí mismo surge una investigación de tipo reflexivo e introspectivo. Entonces cada investigador debe ser capaz de penetrar en las condiciones de su propia conciencia y someterlos a escrutinio crítico, para llegar a los rasgos universales que eliminen a los personales y accidentales.
    Al intentar ir más allá de los límites de la esfera subjetiva introspectiva y someterla a investigación para establecer una serie de datos intersubjetivos, la psicología procura sustituír la introspección por un comportamiento externo perceptivamente accesible (observación tipo “caja negra”, donde el interés en lo observado es enfocado en la manifestación conductual), aunque la implicación de tal sustitución es una reducción ontológica.
    William James, el psicólogo de inicios del siglo XX, consideraba que la conciencia no existía, por estar separada de los procesos de la actividad cognoscitiva y perceptual. Y el conductismo psicológico planteó que la conciencia era un hecho físico con propiedades mensurables con los métodos de observación y experimentación. 
William James
1842 – 1910

    Partiendo de estos supuestos, la psicología fisiológica comenzó la investigación de como en el complejo biofísico del cerebro surgían la percepción, el pensamiento, la memoria 2. Para la fisiología de la percepción, la actividad perceptiva a nivel neuronal se caracteriza por ser de tipo holístico, lo cual significa que todas las exigencias del organismo se expresan hasta en la mínima respuesta de un solo nervio periférico.

    
    El prefijo griego syn (junto con) de las palabras síntesis, sintropía, sinergia es aleccionador, orienta a que cuando las cosas se unen sucede algo nuevo y toda relación supone mayor complejidad, novedad. Esta es una de las razones que subyacen a nuestra curiosidad, porque tratamos de entender el todo.
    Al considerar situaciones en las que participan diferentes componentes, el comportamiento del todo no puede predecirse a través de la simple observación de sus componentes. Jan Smuts en su obra Holismo y Evolución proponía que la globalidad es una característica fundamental del Universo, que el holismo es autocreador y sus estructuras finales son de mayor holismo que las iniciales 3.
    La tesis general del holismo, propuesto por Alfred North Whitehead desde el punto de vista biológico considera que los organismos, a diferencia de los mecanismos son sistemas esencialmente intactos, cuya implicación ecológica es que dichosorganismos están complejamente relacionados con su medio ambiente. La tesis general del holismo propone un cambio del paradigma mecanicista de la máquina al paradigma del organismo en las ciencias biológicas y físicas. Whitehead lo resume en una frase, “la biología estudia los organismos superiores, mientras que la física estudios los organismos inferiores” 4.
Para la ciencia moderna, esa característica de la Naturaleza que reúne elementos para formar estructuras crecientemente sinérgicas y significativas la rama del saber que se ocupa de estos tópicos es nada más que la Teoría General de los Sistemas propuesta por Bertalanffy, Lazslo y Jantsch, la cual propone que en cualquier sistema dado “ninguno de los niveles puede ser reducido a ningún otro, con leyes generales o regularidades de los patrones dinámicas semejantes en cada uno de los niveles”, lo cual significa que en todo sistema cada una de las variables se relaciona con las demás de una forma tan completa que no cabe esperar causa o efecto.
    Es imposible comprender una estructura llámese célula, familia, cultura, sociedad si se la desmonta de su contexto global puesto que las relaciones y las conexiones de las partes al determinar un sistema conforman la totalidad. Las relaciones, las conexiones de las partes que determinan un sistema conforman la totalidad 5. Hay que anotar que las leyes que rigen en cada nivel de un sistema son “homólogas”, no “análogas”, lo cual se interpreta en el sentido que las leyes son las mismas, no similares.
La totalidad se comporta como un modelo de estructura disipativa y exhibe unos rasgos que sólo se conservan cuando el organismo es considerado como un todo integral, que desaparecerían al perderse la integridad. Bajo esta óptica podría considerarse que la conciencia es una propiedad que surge como una representación de un conjunto de relaciones internas que actúa eficazmente en un plano superior. 
    Vale la pena considerar la teoría atomística de la conciencia del empirismo inglés clásico que afirmaba que los estados mentales son en su mayoría de tipo complejo, por estar compuestos en elementos, aunque también pueden ser simples: estos últimos al combinarse permiten el surgimiento de un estado mental superior, de mayor complejidad, pero lo anterior no equivale a decir que los estados inferiores produzcan el superior, sino que solamente son sus componentes. Sin embargo, esta afirmación parece tener contradicción cuando se mira que el estado de conciencia es un todo indiviso y unitario, “una única pulsación de la conciencia, un solo sentimiento, psicosis o estado mental” 6
    Al explicar la percepción sensorial, William James intenta solucionar esta contradicción, al referir que el punto de partida para el estado unitario no son las sensaciones simples -que serían independientes entre sí-, sino las llamadas “totalidades sensibles” entendidas como todas las impresiones simultáneas que provienen de los diferentes sentidos que se unifican a partir de procesos de diferenciación, distinción y separación. Esto ocurre por ejemplo, cuando el niño no se encuentra con datos diferenciados, a diferencia de un adulto  en quien los diversos objetos se muestran separados entre sí, merced al proceso de “interés selectivo” (equiparable con la atención), que mantiene la disociación, la distinción y la separación, estableciendo un “fondo” y un “primer plano”, en que la actividad de la mente  confiere la diversidad de modos de organización que se encuentran en la experiencia; Piaget refiere que a medida que el niño pasa por los diferentes estadíos del desarrollo, la experiencia que adquiere es a la luz de un proceso interpretativo en que paso a paso se construye una realidad por el establecimiento de relaciones espaciales, temporales y causales 7.
    Característicamente las relaciones internas de algo implican que no pueden expresarse por enumeración o análisis y sólo se muestran en la unidad sistemática del todo. El holismo ofrece la posibilidad de demostrar que la vida es aparente en los organismos completos, como una función de las relaciones internas en interacción con el ambiente, y que no se presenta por separado en ninguna de las partes 8. Al usar un objeto en la práctica, se descubre paulatinamente para que fines y para cuales no, es apropiado su uso, con lo cual se hace patente la forma en que se ha de emplear el objeto.
    La instrumentalidad (desde un punto de vista piagetiano) permite ejemplificar las características funcionales que se adquieren en la experiencia; al adquirir tal instrumentalidad se adquieren las características funcionales de idoneidad y conveniencia en general. Al percibir que por ejemplo, cierta herramienta (ya sea conceptual, ya sea material), es apropiada para determinados fines, tales características se establecen permanentemente.
    A partir de tal permanencia otros objetos son reconocidos como similares al presentar las características antedichas en la experiencia perceptiva9.

Dada la evolución del sistema nervioso central y la unicidad de la herencia genética y de la experiencia individual, es posible vincular la inteligencia y el sentido de unidad al organismo biológico en forma unitaria. La emergencia de la conciencia plena, capaz de autorreflexión, ligada al cerebro humano y a la función descriptiva del lenguaje, es uno de los hitos en la larga evolución de la individuación. La aparición del lenguaje posibilitó la verbalización de los estados internos, con lo cual el habla, el gesto, el acto de la comunicación verbal permitieron acceder en forma indirecta al estudio de la conciencia 10. Es posible que la unidad de experiencia consciente sea consecuencia en parte, de la individuación biológica de los organismos con instintos incorporados para la supervivencia del organismo individual, sugiriendo entonces que la conciencia e incluso la razón han evolucionado en gran medida por su valor  de supervivencia para cada organismo en particular.

    El hecho de que un niño pequeño muestre un vivo interés en su mundo, por ejemplo, al demostrar una actitud de franca preferencia hacia los rostros de las personas, es un tipo de conducta que parece no haber inferido partiendo de su propia experiencia sensible y que sugiere que se está guiando por un conocimiento “innato”, que él desarrolla y expande con sus exploraciones activas, por ejemplo, con la sonrisa social.

    Estos hechos hacen suponer a Popper que la idea de “persona” es genética y psicológicamente anterior a la de mente o “yo” 11, e igualmente considera desde un punto de vista filosófico conjetural, que la conciencia emerge a partir de cuatro funciones biológicas, a saber el dolor, el placer, la expectativa y la atención. Quizá la atención emergiera a consecuencia de las experiencias primitivas de dolor y placer, pero en cuanto fenómeno es “casi idéntica a la conciencia”, ya que incluso el dolor puede desaparecer si la conciencia se concentra en otro foco. El dolor y el placer fueron los reguladores que los organismos adquirieron para que en un medio adverso, funcionaran las estrategias instintivas y adquiridas.
    Cuando muchos individuos en grupos sociales experimentaron las consecuencias dolorosas de fenómenos psicológicos, sociales y naturales, fué posible desarrollar una serie de estrategias intelectuales y culturales para lograr reducir la sensación de dolor. El neurólogo Antonio Damasio refiere que el dolor y el placer tienen lugar cuando nos hacemos conscientes de estados corporales que se apartan de una gama básica de percepción. Las configuraciones de estímulos y de pautas de actividad cerebral que se perciben como dolor o placer se hallan establecidas a priori en la estructura cerebral. Aunque nuestras reacciones al dolor y al placer pueden modificarse mediante la educación, son un ejemplo de fenómenos mentales que dependen de la activación de disposiciones innatas. Pero la percepción del dolor no acaba cuando el cerebro percibe una alteración de una determinada imagen corporal, porque se producen una serie cambios adicionales con matices emocionales que se experimentan como sufrimiento porque poseemos tal mecanismo que nos confiere representaciones/experiencias de dolor y placer. La utilidad del dolor y de su eco emocional, el sufrimiento, es que ofrecen la mejor protección para la supervivencia, porque el individuo toma las medidas para evitar el dolor y corregir sus consecuencias12.

    La atención implica un proceso activo de captar/asimilar los aspectos pertinentes de una situación, seleccionados y abstraídos por el aparato perceptivo que incorpora una programa de selección que se ajusta al repertorio de respuestas comportamentales que disponemos. Cuando surge un problema nuevo e inesperado que exige nuestra atención, se pone de relieve una de las funciones de la conciencia, relacionadas con la percepción.

    Los animales superiores luchan por la supervivencia en un contexto puramente individual. Cada organismo individual es el que descansa, el que adquiere nuevas experiencias y habilidades, el que sufre y por último termina muriendo. El sistema nervioso central es el integrador por excelencia en los animales superiores, porque “integra” -al decir de Sherrington- todas las actividades del animal individual y todos sus reflejos. Las actividades integradoras (reflejos) que Sherrington describe son automáticas, pero la toma de decisiones no lo son, siendo una función de la mayor importancia biológica que depende de una “actividad integradora” que relaciona el comportamiento en determinados momentos con las expectativas, lo cual también  equivale a relacionar el comportamiento actual con el futuro.
    Cuando una percepción se considera a la luz de las potencialidades implícitas en la conciencia actual en términos de la fenomenología de Karl Husserl, Berger refiere que “se requiere de precisar los significados y en distinguir y separar las ideas virtuales que hacen que los objetos o aspectos del conocimiento sean explícitamente reconocidos”; las percepciones permiten que un objeto unitario forme un grupo sistemático y coherente, lo cual implica considerar la percepción trascendentalmente13.

El concepto de usar las leyes psicofìsicas para describir la conciencia ha sido recientemente difundido por David Chalmers (1996), basado en el intento de Heinrich Weber y Gustav Theodor Fechner para explicar los fenómenos psíquicos como leyes y como mecanismos (1860). Aunque Fechner creyó que la conciencia era una propiedad no física del universo, la vista dominante de la comunidad psicofísica en la actualidad tiende a ser materialista y reduccionista. La psicofísica moderna tiene como objetivo la medición exacta de las experiencias sensoriales y el desarrollo de las leyes psicofìsicas sensoriales, que se pueden considerar como aquellas que reflejan las propiedades superiores de los sistemas neurales en los cuales ellas se basan.Si se asume que la conciencia sea un constructo unitario, las leyes psicofìsicas de la conciencia no deberían ser diferentes frente a las diferentes modalidades sensoriales ofrente a cualquier otro fenómeno que se experimente en forma conciente como la emoción, el estrés, por citar algunos.

De igual forma, las leyes empíricas de la concienca deben estar relacionadas entre sí mediante una estructura matemática, de la misma forma que en la física, con el fin de poder realizar predicciones para una amplio rango de situaciones de una serie de principios fundamentales.

Con estos criterios se define un marco para la reación de leyes psicofísicas significativas independientemente de que el enfoque sea dualístico o no dualístico. La teoría entrópica de la percepción de Norwich (1993) satisface estos criterios al unificar muchas de las leyes descritas de la psicofísica por medio del concepto de la información de Claude Elwood Shannon como la unidad subyacente de la experiencia perceptual14.

La conciencia y el nuevo paradigma

“El espacio en el cual se desenvuelve el ser espiritual del hombre tiene dimensiones distintas de aquellas en que se desplegó en los últimos siglos”
Werner Heisenberg
Un paradigma (del griego paradigmon: pauta) constituye un estado de logro intelectual que es derrotero para las tendencias del conocimiento en la ciencia, guía la actividad científica por la organización de los principales fenómenos relativos a ese campo. Un paradigma es una especie de tendencia cognoscitiva surgida del fondo de la conducta humana, y que no tiene límites precisos, que está constituido por los supuestos teóricos generales, las leyes y las técnicas para su aplicación que manejan los miembros de una determinada comunidad científica.
    El físico Thomas Kuhn en su concepción de las teorías científicas como estructuras complejas, describe el paradigma como un  concepto sin definición precisa que denota “la totalidad de la constelación de valores, técnicas y otras compartidas por los miembros de una comunidad dada” y que pertenece a la misma categoría que otras cosmovisiones compartidas socialmente. Un paradigma establece las normas necesarias para legitimar el trabajo dentro de la ciencia que rige, coordina y dirige la actividad de resolución de problemas que efectúan los científicos que trabajan dentro de él.
    Refiere Alan Chalmers, físico en la universidad de Sidney que Kuhn, en la posdata a la edición de 1970 de “La estructura de las revoluciones científicas”, quería impartir al vocablo paradigma -tan difundido a final de siglo-, el sentido de matriz disciplinar, con una connotación de ejemplaridad. A manera de ejemplo, las leyes del movimiento de Newton forman parte del paradigma newtoniano y las ecuaciones de Maxwell forman parte del paradigma de la teoría electromagnética clásica.
    De este modo, los paradigmas también incluirán las maneras normales de aplicar las leyes fundamentales a los diversos tipos de situaciones, de modo que el paradigma newtoniano se puede aplicar no solamente al movimiento planetario, sino al pendular, al choque de bolas de billar, entre muchas otras.
    Adicionalmente, los paradigmas como matrices disciplinares están constituídos por algunos principios metafísicos muy generales, que guían el trabajo dentro de la matriz con prescripciones metodológicas del tipo de “que los paradigmas deben intentar compaginarse con la naturaleza” 15.

Los medios por los cuales se perpetúan los paradigmas están relacionados con los procesos de socialización de cualquier grupo en particular y trabajan de la misma manera aún en grupos de acentuada divergencia 16. Las revoluciones científicas (los cambios de paradigma/matriz disciplinaria) se hacen posibles por el descubrimiento de fenómenos que no resultan comprensibles a la luz de las antiguas teorías.

Los paradigmas científicos no son la verdad en un sentido epistemológico fundamental, pero alcanzan su grado de importancia en la medida en que aciertan en la predicción de fenómenos naturales y permiten que pueda haber manipulación de dichos fenómenos por parte del hombre. La ciencia conlleva intentos detallados de articular el paradigma y compaginarlo mejor con la naturaleza, partiendo de que es impreciso y abierto como para permitir esto. Por otra parte, Víctor Gúedez, corroborando las ideas de Edgar Morín, refiere un paradigma como un enfoque o un “macroconcepto multidimensional”, según el cual se capta, se interpreta y se orienta la realidad existente.

Una interesante definición de como opera un paradigma se puede encontrar en Werner Heisenberg, cuando escribió:

” (…)cuando grupos de fenómenos obligan a cambios en las pautas conceptuales, incluso el físico más eminente tropieza con inmensas dificultades. La exigencia de un cambio en las pautas del pensamiento puede engendrar en nosotros la sensación de que le quitan el suelo de abajo de los pies…. Creo que las dificultades en este punto difícilmente pueden ser exageradas. Una vez que se ha experimentado la desesperación con la que reaccionan los hombres de ciencia inteligentes y conciliadores, cuando se les exige un cambio en la pauta de sus pensamientos, solo cabe el sorprenderse de que tales revoluciones de la ciencia hayan sido posibles ” 17.
    En cada época histórica entran en juego simultáneamente diversas variables. Unas tienden a ser permanentes y otras son novedosas, estas últimas deben hacer frente a la resistencia que tiende a impedir su aparición inmediata. Otras son influyentes por la aceptación que han recibido, mientras que otras son recurrentes y resurgen después de haber sido rechazadas 18.
    Hay una jerarquía entre los diferentes paradigmas que suele imponer la propia naturaleza, más que el mismo hombre: por ejemplo, el hecho de que la mecánica clásica newtoniana sea válida para velocidades inferiores a la luz no resta su utilidad en el manejo de otras situaciones en la naturaleza, como en navegación, balística, o en nuestros días, el cálculo de las trayectorias de las naves espaciales en su viaje a los grandes planetas del sistema solar; la teoría de la relatividad de la materia y la energía no se hubiera podido descubrir, a no ser que antes se hubieran conocido las leyes newtonianas del movimiento. Las nuevas teorías desplazan las antiguas hacia un ámbito diferente de fenómenos.
La nueva teoría no invalida la precedente, solo mejora su enfoque. Esta jerarquía de los paradigmas ofrece coherencia y unidireccionalidad en los avances del saber científico 19.

    Al referirse a la conciencia y al cambio de paradigma, es necesario saber que el concepto griego clásico atomista de un universo divisible y aislable, comprensible mediante el reduccionismo está en proceso de ser reemplazado. Se considera entonces que este enfoque puede ser extensible y aplicable a todas las ciencias, y en particular a las neurociencias y la ciencia y las disciplinas de la conciencia.

En el contexto del tiempo contemporáneo en que transcurrimos, el paradigma de conciencia se debate entre las dimensiones diferentes pero complementarias de la incertidumbre y la paradoja, ya que en la medida del avance y mayores logros de la ciencia, más se expande el horizonte de estas dos dimensiones. Desde el punto de vista epistemológico es importante la tesis de que es posible el estudio de los estados alterados de conciencia con el método científico, aunque en el estudio de tales estados de conciencia haya existido la tendencia a considerarlos epifenómenos 20, debido a su complejidad inherente y a que no tienen manifestaciones físicas conocidas.
    En algunas teorías de como podría surgir la conciencia, existen algunas que tienden a tratar a la conciencia misma como un epifenómeno, como la planteada por Francis Crick, del Salk Institute y por Christof Koch del Instituto Californiano de Tecnología, cuando sugieren que la conciencia es de alguna manera un subproducto de la descarga simultánea y de alta frecuencia de neuronas hacia diferentes partes del cerebro. De acuerdo a Crick y Koch, el engranaje de estas frecuencias es lo que genera la conciencia, de un modo semejante a como los tonos de instrumentos individuales producen el complejo sonido de una orquesta sinfónica. Crick alude en forma humorística a su teoría sobre la conciencia que expresa en su obra “The Astonishing Hypothesis” (La hipótesis sorprendente) “que si creen que estoy buscando el camino a tientas por la jungla, tienen razón”.
    Permitáseme un ejemplo personal: en el filme “Judgement Day”, una obra de ficción futurista del director Paul Verhoeven, un sistema de computadoras llamado “Skynet”, que el coordinador maestro de los “sistemas ciberdinos” de defensa militar, cobra un día la conciencia y envía a un autómata cibernético llamado “terminator” al pasado, para eliminar a la madre de quien sería en ese futuro presente, el organizador de la resistencia contra la tecnocracia conciente comandada por “Skynet”, que en su conocimiento no veía la utilidad de la existencia de la especie humana, por lo cual decidió su exterminio.
    Traigo este ejemplo a colación a propósito de como sustentar la conciencia surgiendo como un epifenómeno, a consecuencia de la complejidad en el entramado de conexiones en los sistemas de microcircuitos de una computadora. Esta es la llamada concepción “computacionista”, que propone una teoría computacional de la mente, en la que las representaciones computacionales cognitivas se deben interepretar como algo diferente de la representación consciente, en razón al automatismo de los procesos computacionales y a un modo de operación relacionado con las propiedades sintácticas de los símbolos implicados; por otra parte, el pensamiento consciente depende de la atención a las propiedades semánticas de las imágenes representadas y de su manipulación deliberada a la luz de sus contenidos actuales 21. Hay que agregar que la llamada “memoria de trabajo” no basta para explicar la experiencia consciente.
    El egiptólogo Schwaller de Lubicz mostró como en el antiguo Egipto, el cuerpo era percibido como conexión y expresión de astronomía, geografía, matemáticas, artes mágicas, sanación y arte.
    El cuerpo se honraba como el “Templo del conocimiento”. Del mismo modo en la literatura helénica, los griegos consideraron que el cuerpo estaba compuesto depsyche y soma y es la expresión perfecta de los valores de la verdad y la belleza (kalokagathia22. Honrando el cuerpo como un instrumento de conocimiento intelectual y espiritual, las culturas orientales han desarrollado sistemas de respiración y posturas yógicas.
    En el arte y la práctica budista, el énfasis se hace en estar centrado a nivel del ombligo. Para los practicantes budistas, hinduístas y del tantrismo el cuerpo es el supremo templo de la transmutación, el sitio donde todas las fuerzas del universo pueden llevar a un orden superior de naturaleza y espíritu.

Sogyal Rimpoché  relata como es necesario conocer la verdadera naturaleza de la mente.  “Dzogchen” palabra tibetana para “gran perfección” entendida como el estado autoperfeccionado de nuestra naturaleza primordial es aquello que permite saber que la verdadera naturaleza de la mente es la verdadera naturaleza de todo. La enseñanza práctica del camino de Dzogchen se expresa con los términos Visión, Meditación y Acción. Dudjom Rimpoché se refiere a la Visión como:

  “la comprensión de la conciencia desnuda, dentro de  la cual está contenido todo: la percepción sensorial y la existencia fenoménica, el samsara y el nirvana. Esta conciencia tiene dos aspectos: la ‘vacuidad’ como espectro absoluto, y las apariencias o percepción como aspecto relativo 23
Complementando los conceptos de Rimpoché, el aumento de la sensibilidad perceptiva puede lograrse por vía de análisis conceptual, por aumento y sistematización de la percepción sensorial con base en la instrumentación y la experimentación, o bien por adiestramiento directo de la percepción.

En la medida que evolucionan y se vuelven más sensibles las disciplinas empíricas, es posible establecer más paralelos entre ellas, e igualmente es posible que las ciencias que se basan tradicionalmente en el análisis cuantitativo, que piensan en términos de actuación y actúan de acuerdo al pensamiento, tiendan a soslayar en un menor grado la esencia de las cosas. 

     Otra forma de acceder a un orden de realidad diferente viene dada por los enfoques antropológicos, en los que el conocimiento de un enfoque diferente al usual de una sociedad occidental puede conducir a captar aspectos no sospechados de la realidad, debido al fenómeno que cada cultura codifica su experiencia particular de una forma diferente y tiene un vocabulario especializado para referirse a los ámbitos de realidad a los que son más sensibles en su particular manera de ver el mundo 24.
    Es importante aclarar que al discutir los aspectos relativos a la conciencia que ofrece cada disciplina científica, se suscita la cuestión sobre lo que determina que una ciencia sea diferente a la otra y si algunos supuestos “aspectos” de la “misma” ciencia son en realidad ciencias distintas 25.

Bases epistemológicas para el estudio de los estados alterados de la conciencia

Al considerar el método científico como esfuerzo por la sistematización del proceso de adquisición de conocimiento de modo que se reduzcan al mínimo los sesgos provenientes de la observación y el racionamiento, es posible argumentar que el método científico puede aplicarse para el estudio del fenómeno de la conciencia.

Son posibles las observaciones y la teorización en el estado básico de conciencia. Pero en la medida de que la sensibilidad perceptiva humana siga incrementándose, se irá trascendiendo la experiencia ordinaria del mundo y su tipo de realidad inherente. Tales estados alterados de conciencia concebidos como epifenómenos podrían partir del hecho de considerar que las neuronas tienen diferentes modos de organización, resultando ello en diferentes experiencias subjetivas.
Pero el epifenómeno es incidental, es un efecto que se produce independientemente o no de su utilidad. Considerar como epifenómenos a los estados de conciencia parte del hecho que la experiencia subjetiva no se puede explicar de modo suficiente con las leyes actuales de la neurología y que son algo que el cerebro produce en forma secundaria sin ser capaz de influír en ellos, con lo cual los estados de conciencia y la mente quedarían reducidos a la sustancia inmaterial del dualismo cuya expresión en el plano material es mediante el cerebro, resulta a todas luces, insuficiente 26.

Al referirse al “conocimiento objetivo” Popper expone una tesis en la que existen dos sentidos diferentes de conocimiento o pensamiento:

“El conocimiento o pensamiento en sentido subjetivo, que consiste en 1) un estado de la mente o de la conciencia, o en una disposición a comportarse o actuar; y (2) un conocimiento o pensamiento en sentido objetivo 27, que consiste en los problemas, teorías y argumentos como tales. El conocimiento en este sentido objetivo es totalmente independiente de la pretensión de conocer de cualquiera; es también independiente de las creencias o de la disposición de cualquiera a asentir, a afirmar o a actuar” 28.
Sin embargo, la realidad que se revela es bastante diferente de la cotidiana según los aportes de las disciplinas de la conciencia, algunos modelos físicos y aportes de las neurociencias, lo que se puede conocer es la interacción entre el observador y lo observado, no es posible conocer las propiedades de lo observado solo: toda observación es una función de la conciencia del observador y por eso el universo está inextricablemente ligado a la conciencia, en vez de ser divisible en “conciencia” y “objetos de conciencia”. Así, Bertrand Russell expresó que “al mundo se le puede llamar físico, mental o las dos cosas; o ninguna, como más nos guste; en realidad las palabras no sirven para nada” 29.

    Hace milenios la humanidad descubrió que podía entrenar su cerebro para inducir en el cambios profundos de conciencia. La mente aprendió a mirarse a sí  misma y a examinar sus propias realidades, su espacio interior. Un experimentador individual al construir su “aparato”, juzgar la fiabilidad de su funcionamiento y utilizarlo para extraer datos, empleará habilidades en cierta forma artesanales que ha aprendido en parte de alguna fuente (por ejemplo, los libros de texto), pero sobre todo, de sus tanteos e interacción con colegas más experimentados. Por mucha que sea la confianza del experimentador en la fiabilidad de los resultados que obtiene, esa confianza subjetiva no bastará para calificar a esos resultados como una parte constituyente del conocimiento científico. Los resultados deben poder superar los posteriores procesos de comprobación, efectuados tal vez en primera instancia por los colegas, luego si la estructura social de la ciencia se dá en el mismo contexto del experimentador, por los editores de los medios escritos de divulgación especializada.

    Ken Wilber refiere sobre San Buenaventura que afirmaba que el ser humano tiene tres modos de alcanzar el conocimiento, o tres ojos, por así decirlo. El adiestramiento de los tres ojos del alma a saber, el ojo de la carne, el ojo de la razón y el ojo de la contemplación permite percibir el mundo externo, el mundo de la filosofía y la mente misma y el conocimiento de las verdades trascendentes.
    Si se acepta que cada ojo tiene sus propios objetos de conocimiento, ya sean mentales y trascendentales, y que un ojo superior no puede ser reducido a uno inferior, cada ojo es útil y válido en su propio campo, para no incurrir errores categoriales. Desde este marco conceptual una persona que se niega a adiestrar uno u otro de los ojos, suscita un “negarse a mirar” y existe justificación en no considerar como válida la opinión de tal persona.
    En alguien que se niega a aprender contemplación, por ejemplo, no se puede admitir verosimilitud en observaciones hechas sobre la naturaleza trascendental 30.
    En consonancia con los dictados del método científico un buen investigador en el campo de los estados de conciencia se compromete a realizar buenas observaciones, a difundirlas en público, a realizar argumentación teórica que sea lógica y a lograr la reproductibilidad de los resultados 31. El calificar los estados de conciencia como epifenómenos ha implicado que se les considere de poca importancia, por las implicaciones de subjetividad y por consiguiente, de poca credibilidad.
    La figura “clásica” del observador desapegado no funciona al estudiar los estados de conciencia porque su percepción alterada puede afectar lo que observa. Cuando el observador es quien vivencia el estado alterado de conciencia es necesario conocer las características del observador, con el objetivo de poder conservar la validación consensual 32. Al respecto de la validez de los conocimientos subjetivos, Wilber concuerda con Charles Tart que el conocimiento científico no es la única forma de conocimiento: en términos de los tres modos de alcanzar el conocimiento ya sea científico, mental o contemplativo se plantea el problema de las pruebas que lo hacen verificable. Si se reconoce que todo conocimiento tiene, de acuerdo a Wilber, tres componentes básicos que incluyen:
  • Un ala instrumental o imperativa: compuesta de instrucciones simples o complejas que dan la guía para la obtención de un resultado.
  • Un ala iluminativa: consiste en un ver iluminativo a cargo de la modalidad particular de conocimiento correspondiente al ala imperativa. Además de ser autoiluminativa, conduce a la posibilidad de un ala comunal.
  • Ala comunal: es el compartir efectivo de la visión iluminativa con otros que están usando el mismo modo. Si otros colegas coinciden con la visión compartida, se logra una prueba comunal de la verdad de la visión.
En el plano categorial de conocimiento de la conciencia desde un punto de vista trascendental implica “entrenar la mente” viviendo la manera directa y concreta en que esto se logra. Con el enfoque de la contemplación, la percepción así lograda de aquello que llamamos realidad, mostrará unas propiedades más fundamentales y verídicas de lo habitual, que originarán el concepto de un orden de realidad diferente al que estamos acostumbrados a percibir 33. El conocimiento para entrenar la mente deriva de enseñanzas personales y de la propia experiencia personal por ejemplo, en la meditación.
    El propósito de la meditación es despertar en cada uno la naturaleza de la mente para vislumbrar esa vivencia inmutable de Rigpa. La meditación consiste en algo similar a “llevar la mente de regreso al hogar” por la práctica de la presencia mental o atención, en que no se vivencian las emociones, sino solamente se las contempla con el mayor altruísmo posible 34. En el yoga, de  modo semejante a los estados deengourdissement hipnótico, o cuando hay un abaissement du niveau mental -de acuerdo al neurólogo francés Janet-, hay una conciencia indiferenciada en la que no causan ningún disturbio las percepciones, los sentimientos, los pensamientos. Este es un estado en que existe la vivencia de être bien dans sa peau “estar bien en la piel”, que se asocia a una sensación de autoliberación y profunda tranquilidad.
    Siguiendo de nuevo a Wilber y haciendo énfasis en el desarrollo interno del denominado holón social, se llega al interesante concepto de una visión compartida del mundo. En un marco de ello, yo, nosotros (conceptos a los que denomina los Tres Grandes), las tres pruebas de validez de Habermas a saber, la verdad (objetos), veracidad o sinceridad (sujetos) y de justicia o derecho (intersubjetividad), estos valores corresponden a los de Platón: lo verdadero (verdad proposicional, referido a un estado objetivo de cosas o ello), lo bueno (o adecuación cultural, hace referencia al concepto de nosotros) y lo bello (dimensión individual estética que hace referencia al yo) y a las tres críticas de Kant: la crítica de razón pura (razón teórica, ello), la razón práctica (moral intersubjetiva, nosotros) y el Juicio Estético Personal (yo). Estos conceptos son los dominios de la ciencia empírica, de la moralidad y el arte 35.

Referencias

  1. &  Jung C: Tipos psicológicos. 9º Ed. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1964. pp. 137
  2. &  Rattray-Taylor, G: El cerebro y la mente. Una realidad y un enigma. Editorial Planeta, Barcelona, 1979. pp. 286
  3. &  Fergusson M: La Revolución del Cerebro. Editorial Héptada. Madrid. 1991. pp. 174
  4. &  A.N. Whitehead, 1928. Citado por Sheldrake R: Una nueva ciencia de la vida. La hipótesis de la causación formativa. Kairós. Barcelona, 1990. pp 20
  5. &  Fergusson M: La Revolución del Cerebro. Editorial Héptada. Madrid. 1991. pp. 175
  6. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 39
  7. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 39-40; 52
  8. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp.  477-479.
  9. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 54
  10. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp.  456-457
  11. &  Popper KR y Eccles JC: El Yo y su cerebro. 1ª Ed, 2ª Reimpresión,  Editorial Labor Barcelona, 1985. pp. 130-131
  12. &  Damasio AR: El Error de Descartes. Critica-Grijalbo. Barcelona, 1996. pp. 243
  13. &  Gurtwisch A: El campo de la conciencia. Un análisis fenomenológico. Alianza Universidad – Revista de Occidente. Madrid, 1979. pp. 341-343
  14. West, R. L. (1998). The Psychophysical Laws of Consciousness [Summary]. Consciousness Research Abstracts, Toward a Science of Consciousness (Tucson III), Tucson, Arizona: Consciousness Studies at the University of Arizona.
  15. &  Chalmers AF: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI Eds. Madrid, 1987. pp. 127-130
  16. &  Kuhn, citado por Goleman D: Enfoques de la psicología de la realidad y el estudio de la conciencia. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Editorial Kairós, Barcelona. 1991 pp. 39
  17. Citado en: &  Zukav G: La danza de los  maestros del Wu-Li. 2ª Ed. Edit. Plaza y Janés, Barcelona. 1991 pp. 194
  18. Cuando los marcos teoréticos más antiguos, con los que hay mayor familiaridad resultan limitados para una adecuada descripción de los fenómenos, deja de hacer inteligibles los nuevos conocimientos adquiridos, si se considera al antiguo marco en función de un lenguaje, el nuevo marco teorético será una reconstrucción del que antes existía y la nueva reconstrucción será apta para empleos en los cuales anteriormente era insatisfactorio. El nuevo lenguaje permite interpretar de un modo peculiar el antiguo, en virtud de una mayor sistematicidad, por lo que puede sintetizar una mayor heterogeneidad de hechos que la antigua manera ordenaba con dificultad. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp. 370
  19. &  Fukuyama F: El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta Colombiana SA, 1993. pp. 117
  20. Definido como “un fenómeno concomitante que se da como resultado secundario o periférico”
  21. &  J.R. Searle, (1980), “Minds, Brains and Programs.” The Behavioral and Brain Sciences, 3, 417-424; J.R. Searle, (1990), “Is the Brain a Digital Computer?” Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association, 64(3), 21-37, J.R. Fodor, (1981), Representations. MIT Press: Cambridge, MA; S.P. Stich, (1983), From Folk Psychology to Cognitive Science: the case against belief. MIT Press: Cambridge, MA ; citados por Thomas NJT: Coding Dualism: Conscious Thought Without Cartesianism. Home Page: Imagination, Mental Imagery, Consciousness, Cognition: Science, Philosophy & History. pp. 4
  22. &  Houston J: The Posible Human. Tarcher & Putnam & New York, 1982. pp. 6,7
  23. &  Rimpoché S: El libro tibetano de la vida y la muerte. Ediciones Urano. Barcelona, 1994. pp. 196
  24. &  Goleman D: Enfoques de la psicología de la realidad y el estudio de la conciencia. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Editorial Kairós, Barcelona. 1991 pp. 41
  25. &  Wartofsky MW: Introducción a la filosofía de la ciencia. 2ª Edición. Editorial Alianza Universidad. Madrid, 1983. pp. 466
  26. &  Tart, C: Estados de conciencia y ciencia de los estados específicos. En: Walsh R, Vaughan F:Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Ed, Editorial Kairós, Barcelona, 1991. pp. 312-331
  27. Con respecto al conocimiento, humano, el objetivismo es una concepción que hace hincapié en que los datos del conocimiento, desde las proposiciones simples, a las teorías complejas, tienen propiedades y características que trascienden las creencias y los estados de conciencia de los individuos que las conciben y las contemplan. El sujeto toma sobre sí en cierto modo las propiedades del objeto, lo cual supone que el objeto se presenta como algo acabado y definido ante la conciencia del sujeto cognoscente. Se opone al individualismo que concibe al conocimiento como “un conjunto especial de creencias que son sustentadas por los individuos y residen en sus mentes y cerebros (…) para que una creencia figure como auténtico conocimiento deberá ser posible justificar la creencia demostrando que es verdadera o probablemente verdadera mediante el recurso de la evidencia apropiada. El conocimiento, de acuerdo con esta concepción, es una creencia verdadera, debidamente evidenciada, o una fórmula similar”. En: Chalmers AF: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI Eds. Madrid, 1987. pp. 160
  28. &  Chalmers AF: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI Eds. Madrid, 1987. pp. 169
  29. &  Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Kairós, Barcelona. 1991 pp. 351
  30. &  Wilber K: El ojo de la ciencia y de la psicología transpersonal. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Kairós, Barcelona. 1991 pp. 342
  31. Se puede complementar en: &  Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Edición. Editorial Kairós, Barcelona. 1991 pp. 316
  32. &  Walsh RN: La posible aparición de paralelos interdisciplinarios. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Ed. Edit Kairós, Barcelona, 1991. pp. 345 – 355
  33. &  Walsh RN: La posible aparición de paralelos interdisciplinarios. En: Walsh R, Vaughan F: Más allá del Ego: Textos de Psicología transpersonal. 5ª Ed. Edit Kairós, Barcelona, 1991. pp. 345 – 355
  34. &  Rimpoché S: El libro tibetano de la vida y la muerte. Ediciones Urano. Barcelona, 1994. pp. 91
  35. Wilber considera que existen holones individuales y sociales, y cada uno de ellos tiene un interior y un exterior. En la evolución general y humana en particular, surgen cuatro pistas de direcciones distintas, cada una de ellas estrechamente conectada y dependiente de las demás, aunque ninguna puede ser reducida a la otra. El desarrollo de las formas exteriores de los holones individuales comprende átomos, moléculas, células, organismos, organismos de neurales y organismos neurales de cerebro triple. El desarrollo de las formas exteriores del holón social  tiene como objeto de estudio los enjambre de estrellas y los planetas, Gaia, los grupos familiares, los ecosistemas;  por otra parte, también está el desarrollo interno del holon individual y por último, el desarrollo interno del holón social que se evidencia en una serie de visiones compartidas (desde una panorámica mágica, pasando por la mítica y la mental). &  Wilber K:Sexo, Ecología, Espiritualidad. El alma de la evolución. Volumen I Gaia Ediciones, Madrid 1996. pp. 143
Te gustó el contenido? Márcalo favorito arriba

Edit this knol
Write a knol
Writer, Internal Medicine specialist. Bogotá D.C -Colombia
Colombia
All Rights Reserved.
Version: 17

Versions

Last edited: Sep 19, 2011 7:04 PM.

Activity for this knol

This week:

11pageviews

Totals:

1829pageviews

Flag inappropriate content

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: